La Inteligencia Artifical es ya un presente con cartel de punto de inflexión. Las nuevas posibilidades que ofrece la tecnología hace que la sociedad se disponga a dar un paso quizás como nunca antes ha visto. Ya se atisba el potencial y las posibilidades, pero aún queda mucho por desarrollar y plasmar. En Nueva Delhi se celebra esta semana se celebra la India AI Impact Summit 2026, donde expertos y líderes mundiales abordan esta tecnología. Uno de los asistentes ha sido Pedro Sánchez, que en los últimos años ha puesto en el desarrollo de la IA un foco para apoyar a empresas, desarrollar tecnología nacional y atraer inversiones. Pero en su intervención, el presidente del Gobierno, aunque mira el lado positivo, ha advertido también del otro lado del futuro que nos aguarda: el coste en puestos de trabajo, la eliminación de estos, que puede producirse en los próximos años.
En una intervención en inglés, el jefe del Ejecutivo ha apostado por una IA "guiada por valores humanos" que deba "ampliar la libertad, la democracia, no socavarlos". Es lo que ha denominado como la "IA para el bien". Luego está la "IA para el mal", donde existes "riesgos" como la "concentración extrema de poder, el uso indebido por parte de actores maliciosos o la pérdida de control humano son reales y cada vez mayores". En esta "IA para el mal" es donde Sánchez enmarca a los "tecnooligarcas" como Elon Musk, dueño de la red social X y su planteamiento de establecer un marco regulatorio para las redes sociales, donde los dueños de éstas deban asumir responsabilidades si las plataformas no retiran contenido ilícito o ilegal. Una idea que motivó el ataque de Musk o del fundador de Telegram, Pavel Durov.
La apuesta de España por el desarrollo de la IA es decidida. Tanto política como económicamente. Pero hay que asumir esos "riesgos" que conlleva. Y Sánchez ha aludido desde La India a uno muy sensible: el empleo. "Debemos afrontar el riesgo de un desplazamiento masivo de puestos de trabajo".
Dentro del organigrama de Presidencia del Gobierno se inscribe la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia del Gobierno, que lideró un informe llamado 'HispanIA 2040', que pretende construir una visión integral de cómo la inteligencia artificial puede ayudar a resolver algunos de los grandes desafíos a los que ya se enfrenta España. El informe consta de 84 páginas y en él, aunque se advierte del riesgo de un desplazamiento de empleos, se aporta una mirada positiva. "Debemos ser conscientes de que una IA desgobernada podría destruir empleo y aumentar la desigualdad. Podría incluso degradar nuestras democracias", recoge en sus primeras frase, resumiendo el pensamiento que estos días traslada Sánchez, que ha hablado de "salvaje oeste digital".
"La tecnología siempre termina creando más empleos de los que destruye, de ahí que las naciones más tecnificadas del mundo sean también las que tienen tasas de ocupación mayores", lanza como mensaje de esperanza el informe. "Aunque a corto plazo se prevé que la IA elimine algunos empleos, a largo plazo el balance será claramente positivo", en una demanda de que se necesitará paciencia. Una idea en la línea de lo aportado por un informe de la consultora Oxford Economics que concluye que hay pocos indicios, más allá de pruebas anecdóticas, de que la inteligencia artificial (IA) esté provocando pérdidas masivas de empleo.
Hay diferentes visiones sobre este asunto. Por ejemplo, otro análisis publicado por Randstad Research recogía, por contra, que el desembarco de la IA provocará una pérdida de cerca de 400.000 empleos en España en los próximos diez años. Un estudio reciente del Instituto Universitario Valenciano de Investigación en Inteligencia Artificial (VRAIN) de la Universitat Politècnica de València revela que entre el 18% y el 22% del empleo en España está expuesto a la inteligencia artificial.