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Mundo Sánchez o el arte de crearse enemigos: a la vez contra Trump y Putin, contra Italia, contra Dinamarca, Israel y ArgentinaCeuta ha revelado el coste de acumular adversarios: los choques del Gobierno con socios europeos y grandes potencias han debilitado su red de apoyos.
Más información:La UE desmiente a Sánchez: no hay "evidencias" de que Rusia, Israel u otro "Estado extranjero" provocaran la crisis de Ceuta
Ana Núñez-Milara Publicada 2 septiembre 2026 06:30h Las clavesLas claves Generado con IA
La crisis en Ceuta es un termómetro para diversos fenómenos geopolíticos. Pero, sobre todo, permite medir cuánto ha cambiado la posición de España en Europa y en el mundo en apenas cinco años.
Aunque el Gobierno ha descartado la implicación directa de Marruecos en la entrada masiva de inmigrantes, ha señalado a redes vinculadas a Rusia e Israel por propagar y amplificar los bulos que, aseguran, contribuyeron a alimentar la crisis.
Esta acusación ha tenido consecuencias diplomáticas inmediatas.
No sólo la UE ha rechazado estas afirmaciones, sino que Israel ha acusado al presidente Pedro Sánchez de mentir, mientras que el Ministerio de Exteriores ruso ha exigido a España pruebas de esa supuesta implicación en la campaña de desinformación.
Este es sólo el último episodio de una política exterior caracterizada por la acumulación de choques diplomáticos con Estados Unidos, Israel, Rusia, Argentina, Italia e, incluso, con Dinamarca, uno de los pocos gobiernos socialdemócratas que quedan en pie en Europa.
Sánchez ha ido ampliando el perímetro de sus adversarios hasta convertir la confrontación en uno de los rasgos más reconocibles de su política exterior.
Rusia pide a España pruebas sobre su implicación en la campaña de desinformación en la crisis migratoria de CeutaDe la solidaridad de 2021 al contraste de 2026
Los conflictos tienen distinto origen, pero su acumulación comienza a tener un coste que ha estallado en la respuesta internacional a la crisis en Ceuta.
Una crisis que tuvo un preámbulo en el año 2021 a raíz de la llegada de aproximadamente 8.000 inmigrantes como consecuencia del deterioro de las relaciones entre Marruecos y España por la acogida del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.
En aquel momento, la respuesta europea fue unánime e inmediata. Tanto las instituciones como los gobiernos europeos cerraron filas en torno a la integridad territorial de España. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lanzó un rápido comunicado expresando su solidaridad con Ceuta y España y reclamó soluciones comunes para gestionar la crisis.
La presidenta de la Comisión Europea junto con el presidente estadounidense, en 2025. Reuters
Un respaldo al que se sumaron el vicepresidente Margaritis Schinas; la comisaria de Interior, Ylva Johansson; el presidente del Europarlamento, David Sassoli; o el jefe del Consejo Europeo, Charles Michel.
Cinco años después, Ceuta ha sufrido una crisis de proporciones históricas, con más de 70.000 personas cruzando irregularmente la frontera desde Marruecos, y la reacción de Europa ha sido muy distinta.
Italia, bajo el mandato de Giorgia Meloni, estableció controles fronterizos para las llegadas desde España. Paralelamente, un bloque de 22 países reclamó un endurecimiento de las fronteras europeas y la política migratoria española recibió reproches directos de diferentes ejecutivos, incluyendo el del gobierno socialista danés de Mette Frederiksen.
La Comisión Europea ya trabaja en la petición que formuló el ministerio de Interior para recibir el apoyo de la Agencia Europea de Fronteras y Costas (Frontex) y de Europol para el triaje de los llegados a Ceuta. Pero el contraste respecto a 2021 es difícil de ignorar.
Bruselas avala que España devuelva a todos los migrantes que entraron ilegalmente en Ceuta, incluidos los menoresComo apunta Pablo García-Berdoy, exembajador representante permanente ante la Unión Europea, la solidaridad europea fue absoluta en aquel momento, pero hoy España no ha encontrado el apoyo incondicional de los Estados miembros ni de las instituciones. Para el diplomático, hoy en Asuntos Públicos de LLYC, “no podemos quedar aislados en una cuestión indiscutible como la integridad territorial”.
España se aísla en Europa
El continente se ha desplazado hacia otro signo político. En Italia cayó el gobierno tecnócrata de Mario Draghi para dar paso a la victoria de Giorgia Meloni; en Suecia o Finlandia cayeron los socialdemócratas a favor de los conservadores en 2022 y 2023 respectivamente; en los Países Bajos el ultranacionalista Geert Wilders conformó un gobierno de coalición; y Portugal giró también a la derecha.
Sin embargo, las prioridades europeas han ido desplazándose progresivamente hacia posiciones más restrictivas en materia migratoria desde mucho antes de que estos gobiernos entraran en acción.
Por eso, la explicación del discurso de la derecha que esgrime el actual Gobierno para defender su aislamiento se queda corta.
En este tiempo Europa ha cambiado pero, quizás, más ha cambiado España.
Albares achaca la invasión de Ceuta a "la guerra cognitiva en las redes de Elon Musk, Rusia y la internacional reaccionaria"La discrepancia de Pedro Sánchez con los socios europeos no se limita a Giorgia Meloni o a los gobiernos conservadores y a las fuerzas "ultras", sino que ha llegado a su propia familia de la socialdemocracia.
Dinamarca, que continúa gobernada por la Primera Ministra Mette Frederiksen, se ha situado entre los países que defienden una línea dura y contra ella cargaba el ministro José Manuel Albares durante su comparecencia por la crisis de Ceuta.
Cabe mirar en esa dirección para recordar que el fenómeno migratorio ha cambiado. El exministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, lo definió ya en 2015 como unrendez-vous con la globalización; es decir, una advertencia de que Occidente recibía las consecuencias de los problemas del resto del mundo.
Mientras los gobiernos europeos han caminado en la misma dirección para reforzar el control fronterizo, el español ha avanzado en sentido contrario, oponiéndose a los centros de retención en países terceros o aprobando una regularización extraordinaria que ha levantado las alarmas en Europa, llevando a esos 22 países europeos a firmar la carta de reproche.
Together with the leaders of 🇱🇻 🇪🇪 🇮🇹 🇦🇹 🇨🇿 🇬🇷 🇵🇱 🇸🇰 🇸🇪 🇩🇰 🇧🇬 🇫🇮 🇭🇺 🇷🇴 🇸🇮 🇭🇷 🇲🇹 🇨🇾 🇳🇱 🇩🇪, I have addressed @eucopresident@vonderleyen and @MichealMartinTD on the situation at the EU's external border in Ceuta.
— Gitanas Nausėda (@GitanasNauseda) August 1, 2026
We are determined to prevent smugglers from challenging the…
El Presidente acusó a estos gobiernos de actuar movidos por el prejuicio, las noticias falsas, la ignorancia o el interés político y tachó esta actitud de egoísta, polarizadora e ilegal, y ha aportado datos.
Las cifras revelan que la llegada de inmigrantes a Europa se ha contenido.