Martes, 25 de agosto de 2026 Mar 25/08/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Política

Sánchez prometió a Vivas que Marlaska se quedaría en Ceuta hasta "normalizar" la situación y se marchó en 24 horas

Sánchez prometió a Vivas que Marlaska se quedaría en Ceuta hasta "normalizar" la situación y se marchó en 24 horas
Artículo Completo 1,160 palabras
Elma Sáiz le pidió que garantizara su seguridad en Ceuta aunque el alcalde no tenía medios ni para sus vecinos, y Torres se descolocó tras la reocupación de la playa del Trampolín. Fuentes del Gobierno local reconstruyen la "parálisis" del Ejecutivo central Leer

Pedro Sánchez dijo: «Hasta que esto no se normalice, el ministro va a estar aquí, no te preocupes». Y Juan Vivas, alcalde-presidente de Ceuta, le preguntó: «Pero, ¿qué entendemos por normalización?». «Normalidad absoluta», devolvió el presidente.

Era el viernes 31 de julio pasado y Ceuta acogía un paisaje distópico, con 80.000 migrantes recién llegados por asalto en las 40 horas anteriores.

Sánchez acababa de aterrizar en la ciudad autónoma, ambos habían acordado por teléfono su viaje el día anterior, y su relación siempre había sido «muy franca», según fuentes del Gobierno local, que reconstruyen para EL MUNDO lo que consideran el «engaño» que ha dejado a la ciudad abandonada casi un mes.

Según esta versión, que se apoya en datos ya conocidos, Sánchez intentó hacerle a Vivas una envolvente para comparecer juntos en esas horas, y condicionar así sus peticiones posteriores justo en el momento en que comenzaban las vacaciones del Ejecutivo central.

«Sánchez y Fernando Grande-Marlaska se reunieron a su llegada con Vivas, que le preguntó al ministro cuál había sido la causa del salto. 'No lo sabemos', respondió Marlaska, que a la vez dijo algo que causó gran extrañeza en nuestro presidente», siguen en el Gobierno de la ciudad: «Primero dijo que había sido un ataque a la integridad territorial de España. Lo segundo, que Marruecos se había comportado 'con gran complicidad'. Ahí Juan vio que algo no cuadraba».

Sánchez intervino en el intercambio, según esta fuente, y dijo: «De todas formas, Juan, aquí se queda el ministro y no se va a ir hasta que esto se arregle, estate tranquilo». «Presidente», respondió Vivas, «¿y qué entiende por arreglo? ¿A qué se refiere con normalización?». «La vuelta de todo a la normalidad», dijo Sánchez, «normalidad absoluta». «Gracias, presidente», contestó Vivas, «lo suscribo».

A continuación, el presidente ceutí le preguntó a Marlaska qué «horizonte» tenía para la salida de los migrantes, sabiendo que la devolución en bloque no era una posibilidad. «Uno a uno», dijo el ministro de Interior, explican en el Gobierno local. «Hombre, si es uno a uno, esto va a durar mucho...», comenzó a decir Vivas, antes que Sánchez le interrumpiera: «El ministro no se va hasta que esto se normalice, tienes mi palabra».

«Y ahora», prosiguió Sánchez, «vamos a comparecer juntos». Vivas, perro viejo, no quiso pagar el producto antes de ver el género: «Presidente, perdóneme pero no puedo». «¿Y eso?», le preguntó Sánchez. «Voy a decir cosas de Marruecos que es mejor que no esté usted a mi lado», devolvió.

Vivas vio en ese momento, según estas fuentes, que Sánchez endurecía el gesto, y le contestaba: «De acuerdo, otra vez será». En su rueda de prensa, ese día, Sánchez proclamó que la entrada de los migrantes suponía «un ataque a la integridad territorial» de España. Vivas compareció por su lado, y culpó al Gobierno central de haber actuado de forma «tardía e insuficiente» -no podía imaginar que todo seguiría así 25 días después-.

A la mañana siguiente, el alcalde-presidente de Ceuta se dirigía a El Tarajal cuando recibió la llamada de Grande-Marlaska. «El ministro va y le dice: 'Presidente, te llamo para decirte que me voy, que esto está arreglado y tengo una reunión de ministros de Interior europeos'». Vivas, según estas fuentes, no daba crédito.

- Ministro, pero si el presidente me ha dicho no hace ni 24 horas que usted se iba a quedar hasta que esto acabara.

-Sí, pero es que ya está así, con toda la gente que ha regresado [a Marruecos]. Y tengo una reunión europea, lo siento...

La reunión a la que debía acudir Marlaska, señalan desde el Ejecutivo ceutí, «era el martes, y ese día era sábado... Ni un día aguantó Marlaska».

En el Ministerio aseguran a EL MUNDO que el plan ya estaba trazado, y que Marlaska debía volver a Madrid el domingo, como en efecto hizo.

El jueves 6 de agosto, ya con el presidente ceutí intuyendo que el Gobierno apenas iba a hacer nada para ayudar, visita Ceuta la ministra de Infancia y Juventud, Sira Rego, "que va y le dice a Vivas lo contrario que [el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel] Albares. Si Albares le decía que Marruecos era nuestro primer aliado, nuestro mejor amigo, Rego le dice que hay que romper relaciones diplomáticas con Marruecos. El presidente se da cuenta de que en el propio Consejo de Ministros están divididos".

El día 17 llega a la ciudad autónoma la ministra de Migraciones, Elma Sáiz. "Lo primero que hace", siguen fuentes del Gobierno autónomo, "es pedirle a Vivas su propia seguridad, que se la garantice. El presidente, imagínate", siguen estas fuentes, "le dice: 'Pero ministra, que tengo mi ciudad invadida. ¿Cómo voy a darle yo la seguridad a usted? Si no tengo capacidad ni para asegurar a mis conciudadanos, que es mi obligación...".

El «colmo del desconocimiento»», trasladan desde el Ejecutivo local, llega con el desalojo de la playa del Trampolín, el jueves pasado. La ministra Sáiz ofrece una rueda de prensa después y abandona Ceuta -«nosotros tenemos claro que venía sobre todo a capitalizar el desalojo de la playa», dicen en el Gobierno local-.

En cuanto se produce la salida de los migrantes, otros magrebíes aprovechan para reocupar la playa. Vivas recibe una llamada del ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, nombrado ahora mando único y con quien le une una buena amistad desde que este fuera presidente de Canarias. «Y Torres le pregunta: 'Oye, Juan, pero estos migrantes, que se los habían llevado a los centros, ¿cómo es que han vuelto?'».

El presidente ceutí no da crédito de nuevo. «Pero Ángel, que no son los de antes, que son otros... ¿No sabéis que tenemos Ceuta llena completamente tomada por este gente? ¿Es que no sabéis lo que está pasando aquí?'».

En el Gobierno local, por último, tienen "varias teorías" sobre la "increíble" parálisis, como la califican, del Ejecutivo central en esta crisis. "Por una lado, puede haber ineptitud, porque tristemente lo hemos visto en otras situaciones. Por otra, la voluntad constante ha sido no molestar a Marruecos, eso lo tenemos claro, aunque no sabemos en qué molestaría a Marruecos menos poner orden en nuestra ciudad, cosa que se haría en horas si hubiera voluntad".

Apuntan un último motivo: "Y luego, hay un factor que creemos ineludible, aunque parezca mentira: las vacaciones. Han estado de vacaciones todo este tiempo y quizás han preferido descansar. Parece increíble, pero no se nos ocurre otra explicación".

Fuente original: Leer en El Mundo - España
Compartir