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José Manuel García-Margallo, en el Hotel María Cristina de San Sebastián. José Mari LópezJosé Manuel García-Margallo
Exministro de Asuntos Exteriores y Cooperación «Sánchez quiere convertirse en una Juana de Arco, pero no evita las consecuencias económicas de la guerra»El diplomático critica la postura del Gobierno en el conflicto de Irán y afirma que puede tener consecuencias negativas con Marruecos
Julio Díaz de Alda
San Sebastián
Lunes, 9 de marzo 2026, 07:17
... de Elkargi. El exministro popular de Exteriores repasa para El Diario Vasco la convulsa situación en Oriente Medio y la postura del Gobierno español que, a su juicio, puede traer consecuencias nefastas, políticas y económicas, en nuestra frontera sur dada la sintonía entre Marruecos y Estados Unidos.– Explíquese...
– Esa apelación hace mucho tiempo que dejó de tener sentido porque la legalidad internacional, tal como la entendemos, basada en el principio de la soberanía de los países, la integridad territorial y el principio de no injerencia, que viene desde la Paz de Westfalia de 1648, hace mucho tiempo que saltó por los aires. Lo hizo, para ser exactos, de forma absolutamente cruda y violenta, cuando en 2014 Putin decidió invadir Ucrania, se anexionó Crimea y activó el secesionismo en el Donbás. A partir de ahí, apelar a la legalidad internacional es apelar a la bondad de la divina providencia. Es muy dudoso, en el supuesto de que la legalidad internacional siguiese vigente, que no es el caso, decir de qué lado está.
– ¿Por qué?
– Desde hace muchísimo se sabía que la gran amenaza existencial para Israel, y lo digo en términos literales, era Irán. La última vez que yo vi a Simon Peres, poco antes de morir, me explicó que Israel no podía perder una guerra y que quien le podía hacer perder una guerra era Irán. Me explicó: «¿Sabe usted por qué nosotros no podemos perder una guerra? Porque los judíos, como dijo Golda Meir, no tenemos a dónde ir».
– ¿Era entonces inevitable?
– Irán ha violado con una enorme frecuencia el principio de no injerencia en asuntos de otros estados. Desde el principio de los tiempos, desde el régimen de los ayatolás, ha venido financiando, armando e impulsando grupos terroristas que han perturbado la paz de los países vecinos. Hezbolá ha destruido el Líbano, Hamás ha intervenido en Gaza y yo estoy convencido de que Hamás no llevó a cabo el ataque del 7 de octubre sin el consentimiento de Irán. Ha destrozado el Yemen apoyando a los hutíes, ha entrado en Bahrein, tiene milicias en Irak, apoyó el régimen en Siria de Bashar al-Ássad, que fue uno de los regímenes más crueles de Oriente Medio... Si hablamos de legalidad internacional, como dice el Evangelio, no será Irán quien pueda tirar la primera piedra.
– ¿Y el argumento de las armas nucleares y el uranio?
– Irán empezó hace mucho tiempo un programa de enriquecimiento de uranio para llegar a la bomba nuclear, que en manos de un régimen como el de los ayatolás hubiese supuesto una amenaza a la paz de gigantescas proporciones. Yo era ministro cuando se empezaron las negociaciones para llegar a un acuerdo sobre ese programa nuclear y garantizar que la energía nuclear solo pudiese destinarse a usos pacíficos. Pero esa negociación, que llevó Javier Solana, se rompió. Tampoco tiene ahora demasiada utilidad decir quién rompió el acuerdo, si Irán no cumplió las exigencias de la Agencia Internacional de la Energía, o si fue un pretexto de Donald Trump para no seguir con aquello. Y cuando se produce el ataque de Hamás, se sabía que Israel no iba a terminar la tarea sin garantizarse que Irán no tenía programa nuclear.
– ¿Y lo que estamos viendo hoy?
– Irán es un régimen profundamente agresivo y con vocación de convertirse en potencia nuclear y, por lo tanto, una amenaza para sus vecinos, lo que te lleva a la aplicación del artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, que es el ataque preventivo cuando existe una amenaza inminente. Podemos discutir ahora si la había o no.
– ¿La había?
– Yo le estoy dando algunas explicaciones para intentar repartir la responsabilidad. Junto a los principios de Westfalia hay otro mucho más moderno que es el de la responsabilidad de proteger, regulada en 2005, tras los Balcanes, cuando se decide que la comunidad no puede permanecer indiferente a estas tragedias. La primera obligación de cualquier Estado es garantizar la protección humanitaria de su población, y si no tiene medios puede pedir ayuda internacional. Y tercero, cuando ese Gobierno es el que está atacando la protección humanitaria, la pregunta es, ¿se puede intervenir desde fuera? ¿Puede la comunidad internacional intervenir o tiene que permanecer impasible?
– ¿Es el caso de Irán?
– El régimen de los ayatolás ha desconocido todos los derechos humanos. En los últimos meses de Jameneí hubo 30.000 muertos por manifestaciones que lo que protestaban era porque se hubiese ejecutado a una chica.
– ¿Entonces?
– Legalidad internacional y responsabilidad de proteger, tienes que combinar los dos intereses.
– ¿Y la postura de España?
– Llegados a este punto, lo importante son las alianzas a las que tú perteneces y las consecuencias de no estar con ellas. Ese es el gran problema. España tiene dos pilares básicos sobre los que tiene que sustentar su acción exterior y con los que tú puedes operar en cualquier lugar del mundo. Hablo de la Unión Europea y la Alianza Transatlántica, puesto que formamos parte de la OTAN. Y sobre Irán encontramos que la interpretación española es única dentro de esos dos bloques. Dicho de otra manera, estamos solos.
– El presidente del Gobierno parece muy seguro...
– Lo puedes argumentar como algo que le viene muy bien para su consumo interno, que España se ha quedado sola pero que se ha quedado con la moralidad. Bueno, de acuerdo. Se sitúa en el lado correcto de la historia, que él mismo define, mientras todos los demás están equivocados. Eso en una alianza es un problema.
España«En un mundo de carnívoros, ser un herbívoro sin aliados es un problema. Puedes ser el menú »
Herbívoros y carnívoros
– ¿Puede tener consecuencias para España?
– Cuando estás solo en un mundo de carnívoros, ser un herbívoro es un problema. Y cuando te ataca un carnívoro y los carnívoros de tu lado no te ayudan pasas a formar parte del menú. España se ha quedado en una posición de enorme soledad y eso lo tienes que calibrar.
– ¿Cómo hay que interpretar la amenaza de un bloqueo comercial a España por EE UU?
– No sé si es una amenaza velada o una amenaza directa, porque como Trump actúa así... Es poco amigo de la sutileza en el lenguaje. Yo creo que podemos tener un problema, que algo nos harán...
– Pero, ¿de qué tipo?
– Podemos tener cualquier problema en Ceuta y Melilla. No se puede olvidar que Marruecos ha firmado los acuerdos de Abraham (de normalización de relaciones diplomáticas, comerciales y de seguridad entre Israel, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Sudán y Marruecos y auspiciados por EE UU) y está en el Consejo de la Paz que ha creado Trump, que a su vez ha dicho que quiere solucionar de una vez el problema del Sahara y el Polisario. Probablemente, no hay en estos momentos una alianza tan estrecha en el Mediterráneo como la que tiene Marruecos con Estados Unidos. Le cuento una anécdota personal...
Estados Unidos«Trump es poco amigo de la sutileza; le veo más en la tradición judaica del 'ojo por ojo'»
– Por favor...
– Yo soy nombrado ministro de Exteriores el 28 de diciembre del 2012, y la primera reunión que tuve fue con Hillary Clinton, secretaria de Estado de Obama, en la Conferencia de Seguridad en Munich. Allí, Clinton me hizo un pliego de quejas de lo que España había hecho y que nos había convertido en poco fiables, por la retirada de tropas de Irak decidida por Rodríguez Zapatero sin avisar a sus aliados, lo que creó un problema logístico en el frente, y por unas declaraciones del mismo en una reunión en Túnez de la Alianza de Civilizaciones en que invitó a todos los demás a hacer lo mismo. Ella me dijo que habían considerado seriamente llevarse las bases de Rota y Morón a Marruecos, lo cual hubiese supuesto un cambio estratégico en el Estrecho. Aquello se corrigió con una ayuda inestimable del Rey, don Juan Carlos en aquel momento, y se restableció la relación. Pero el momento fue muy intenso. Trump no es católico, creo que es presbiteriano, y poner la otra mejilla no es exactamente su frase favorita. Está más bien en la traición judaica de 'ojo por ojo y diente por diente'.
– ¿Qué le ha parecido la reciente declaración de Pedro Sánchez sobre el conflicto de Irán?
– Como todas las declaraciones que hace en política exterior, que son para consumo interno. Pedro Sánchez lo que quiere es convertirse es una especie de Juana de Arco defensora de la legalidad internacional y de la moralidad. A partir de ahí, todo lo que dice forma parte de ese propósito, no de evitar consecuencias que pueden ser muy nefastas.
– ¿Y el permanente llamamiento de Trump a que España eleve su gasto en materia de Defensa?
– Hay algo que sí evita la guerra, que es la disuasión. Pero para que haya disuasión tú tienes que tener los medios para ser creíble. En 2014 se decide que las necesidades de la Alianza son un 2% del PIB, pero después ha pasado de todo: Ucrania,Gaza, Cisjordania, Siria... Parece que la Alianza necesita más medios, y mucho más cuando uno de los socios dice que no está dispuesto a soportar toda la carga. Y entonces (Sánchez) dice «yo no quiero poner más dinero, pero sí quiero usar la piscina, el restaurante y la mejor habitación de hotel, sin pagar». Y eso no puede ser.
Irán«Irán es un régimen profundamente agresivo y con vocación de convertirse en potencia nuclear»
– Usted, siendo ministro de Exteriores, fue el promotor de la llamada 'Marca España'. ¿Qué imagen cree que tenemos hoy?
– Si hablamos de geopolítica, somos espectadores y no precisamente en tribuna de lo que nos cuentan o nos enteramos que está pasando. La declaración del ministro de Exteriores de que no se había recibido ninguna petición por parte de Estados Unidos para utilizar las bases de Morón y Rota, y que por tanto no había ningún problema... Bueno, es que en esto, mire, es como si en el circo un payaso lo que pide es que le avisen de que le van a poner una tarta en la cara menos un minuto antes, ¿no? Aquí nos hemos encontrado con que nadie nos ha advertido de que se iba a producir un ataque a Irán y que en ese ataque eran un elemento fundamental las bases españolas, que para eso están. Al parecer, no teníamos conocimiento del tema, lo cual entre aliados es muy extraño. Entre aliados fiables. Otra cosa es que si consideran que no eres un aliado fiable, por supuesto no te lo cuenten.
– Escuchamos que Europa no pinta demasiado en el orden internacional. ¿Lo cree así?
– Absolutamente. Yo soy defensor de los Estados Unidos de Europa, y mientras no formemos parte de ello nos enteraremos cuando nos quieran contar de lo que está pasando en el mundo. Se ha acabado la edad de la inocencia. Hasta ahora hemos vivido muy bien sobre una energía barata que ha venido de Rusia, un mercado en expansión como era el chino que absorbía todos nuestros centros de producción y la delegación de la seguridad en los Estados Unidos. Ahora todo es al revés. O tomamos en serio los Estados Unidos de Europa o veremos a Ursula Von der Leyen con su bolsito en un resort de golf de Donald Trump que le llama y le explica que nos va a poner un 15% de arancel y que a nosotros no se nos ocurra tocar a sus empresas tecnológicas.
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