Yolanda Díaz y Pedro Sánchez, en marzo de 2025 en un acto organizado por Cepyme. Efe
Política Sánchez se apropia del discurso de Sumar sobre política social cuando la coalición se desangra sin líderes ni proyectoLos nombres de Unai Sordo y Ada Colau no han terminado de calar para encabezar el nuevo proyecto de Sumar.
Más información:La dimisión de la sucesora de Yolanda Díaz ahonda la crisis de Sumar y revienta su calendario para elegir candidato para 2027
Fernando Garea Publicada 5 julio 2026 03:05h Las clavesLas claves Generado con IA
Periodismo es explicar que ha dimitido Lara Hernández como coordinadora del Movimiento Sumar a quienes no saben quién es Lara Hernández ni qué es el Movimiento Sumar. Y no es fácil hacerlo.
En ese punto está la formación que lideró en algún momento Yolanda Díaz, que se integró en una coalición también llamada Sumar, con una organización muy compleja que nunca llegó a funcionar eficazmente, y que ahora carece de cabeza y de figuras reconocibles.
El enésimo intento de unidad de la izquierda arranca con grave crisis de uno de los actores y con otros desentendiéndose de ese proceso para refugiarse en su territorio, como es el caso de Más Madrid.
Entre dimisiones y graves acusaciones mutuas de acoso laboral, esa parte del espacio a la izquierda del PSOE se desmorona y no sólo carece de líder, sino que vive una situación insólita en una formación política: una pelea interna que no es por asumir el liderazgo como suele ser siempre, sino para no ser designado líder.
Yolanda Díaz se echó a un lado, Ernest Urtasun hizo saber que no quería, Pablo Bustinduy lo hizo público y expreso y Mónica García se apartó y refugió en la Comunidad de Madrid.
La líder de Sumar dimite tras archivarse el expediente por acoso laboral y denuncia una "campaña de desprestigio"Y otros nombres que barajaron algunos dirigentes de este espacio, como Unai Sordo o Ada Colau, no han terminado de calar.
No se aprecia movimiento para entronizar a nadie, ni siquiera para decidir qué quiere "ser de mayor" o cómo se quiere llamar la coalición antes conocida como Sumar. Y parece que todo puede quedar para septiembre.
Su problema es que entonces estarán a sólo cuatro meses de la convocatoria de las elecciones generales.
"Estoy convencido de que las elecciones generales serán en marzo, por lo que tenemos que empezar a transmitir la buena nueva de este proyecto. Yo lo tengo muy claro, cuanto antes mejor y como muy tarde en septiembre", asegura el líder de IU, Antonio Maíllo, aunque para miembros de Sumar entonces será ya demasiado tarde.
Al tiempo, Gabriel Rufián sigue moviéndose para "agitar la izquierda". Es el mejor valorado a la izquierda del PSOE por diferentes encuestas, con buenos datos entre los electores jóvenes, pero choca con la resistencia y la desconfianza de lo que queda de Sumar y también de su propio partido, ERC.
En Moncloa y en el PSOE hace tiempo que se ha dejado de ver con preocupación el vacío a su izquierda.
Rufián desafía a ERC junto a Irene Montero: "Si me tengo que ir a casa me iré, no estoy para leer argumentarios"Pedro Sánchez ya puso en marcha una estrategia que incluía comerse ese espacio para amortiguar una hipotética derrota electoral del PSOE.
Y da por hecho que será imposible contar con ellos en 2027 para sumar escaños suficientes que completen una mayoría que permita reeditar el Gobierno de coalición.
Entienden que ese espacio tiene un hueco rectoral muy limitado ahora, porque Sánchez les ha dejado sin sitio, porque en las coaliciones siempre pierde el miembro menor y, sobre todo, porque así lo han reflejado todas las elecciones autonómicas recientes.
Siguen teniendo nada menos que cinco ministros, un poder desproporcionado para su fuerza orgánica y, sobre todo, para su inexistente implantación territorial.
Sin embargo, en ese escenario es paradójico que cuanto más débil está Sumar más acuerdos está logrando en las últimas semanas en el seno del Gobierno.
De hecho, fuentes de la Moncloa admiten que hay una decisión del presidente del Gobierno para pactar y acordar con los ministerios y el grupo parlamentario de Sumar.
Nuevo decreto de vivienda
Así, Sánchez ha aceptado la petición de aprobar un decreto sobre vivienda que, entre otras medidas, incluya las referidas a los alquileres y los desahucios que fueron aprobadas por un insólito plante de Sumar en el Consejo de Ministros y que decayeron por falta de apoyo parlamentario. El texto se negocia estos días.
Hace una semana, el ministro de Asuntos Sociales, Pablo Bustinduy, logró algo que llevaba pidiendo sin éxito desde 2023: un Real Decreto-ley para duplicar las cuantías que el Estado transfiere a las comunidades por cada persona con un grado de dependencia reconocido.
Supondrán un incremento récord de 6.200 millones de euros más entre 2026 y 2027.
También logró Sumar en el Congreso que el Gobierno acepte la norma que concede a los saharauis la nacionalidad española, rectificando la oposición que ha mantenido hasta ahora el PSOE.
El mismo PSOE que entregó a los saharauis a Marruecos impulsa darles a ellos y a sus hijos la nacionalidad españolaAdemás, empezarán en breve a negociar los detalles del proyecto de Presupuestos que se supone que el Gobierno enviará al Congreso en otoño.
Fuentes de Sumar explican que mantienen la presión sobre el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, para que levante el veto a la norma para implantar el control de horario laboral.
En la coalición que antes lideraba Yolanda Díaz nadie se plantea la posibilidad de salir del Gobierno antes de las elecciones.
Entienden que perderían todo el foco y, sobre todo, lo único que tienen ahora: cinco ministerios.
Nueva subida del SMI
Eso le da garantías a Sánchez para seguir hasta 2027 con el Gobierno de coalición en marcha.
Y las medidas que pacta le ayudan a "dar sentido a la legislatura con un relato que incluya medidas concretas, progresistas y cuantificables, como la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que volverá a incrementarse en enero en vísperas de las generales", según fuentes del Gobierno.
Moncloa insiste estas semanas en que en la práctica ya se ha iniciado la precampaña para las generales y eso incrementará progresivamente el interés de todos los socios de Gobierno y parlamentario en poner distancias de Sánchez, especialmente, en lo referido a los casos de corrupción. Pero sin llegar a romper en ningún caso.
El día 11 de julio, el Movimiento Sumar, teórico núcleo de la coalición, afrontará su tercera asamblea en la que se elegirá una candidatura unitaria.
La ruidosa salida esta semana de Lara Hernández, hasta ahora coordinadora, ha dejado el camino libre a la portavoz parlamentaria, Verónica Martínez Barbero, y a la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez (número dos de Bustinduy en el Ministerio).
Tras el desastre electoral en las europeas de 2024, Yolanda Díaz se apartó y se eligió una comisión en la que estaban Lara Hernández y Carlos Martín Urriza, exjefe de la oficina económica de Comisiones Obreras.
Maíllo: "La regularización es una medida maravillosa. Si son un millón, pues benditos sean, harán un país mejor"Martín abandonó y se quedó sola Hernández, enfrentada a la portavoz parlamentaria Verónica Martínez Barbero, que ahora ganará.
También dimitieron con portazo esos días otros miembros de la dirección como Elizabeth Duval.
Y en el conjunto de la coalición Sumar se ha vivido un progresivo proceso de centrifugado de sus miembros, más preocupados por su situación en cada uno de sus territorios. Visible en el caso de Compromís y Chunta, y algo más mitigado de momento en el de Más Madrid.
La ecuación de una hipotética unidad de la izquierda debería completarse con Podemos, pero a menos de un año de las generales sus relaciones con Sumar son inexistentes.
El partido que lidera Ione Belarra ya ha roto con el Gobierno y ha designado candidata a la secretaria general para la Comunidad de Madrid y a Irene Montero para las generales.
Sus opciones son muy limitadas y sólo pasan por mantener un discurso muy alejado de PSOE y Sumar, intentando recoger a una izquierda más radical que rechaza la corrupción y denuncia ineficacia del Gobierno de coalición en asuntos como la vivienda. Esas líneas están muy claras en las intervenciones parlamentarias de Belarra.