Lunes, 27 de julio de 2026 Lun 27/07/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Política

Sánchez toca suelo antes de la recta final de la legislatura con la derecha por encima del 50%

Sánchez toca suelo antes de la recta final de la legislatura con la derecha por encima del 50%
Artículo Completo 1,712 palabras
El porcentaje de indecisos cae a mínimos entre los votantes de todos los signos y despeja el horizonte a menos de un año de que se abran las urnas Leer

Hace tres años y unos días, 7.821.718 españoles depositaron en la urnas una papeleta que tenía el logo del PSOE en su esquina superior derecha. Si hoy se volvieran a abrir los centros de votación y el mismo número de personas acudiera a ejercer su derecho democrático, solo 6.443.590 ciudadanos repetirían ese patrón.

En tres años de andanza gubernamental, Pedro Sánchez se deja más de 1,37 millones de simpatizantes por el camino. Tres años en los que el presidente del Gobierno ha hecho gala de la bonanza macroeconómica que atraviesa el país, y que sin embargo contrasta con muchas realidades que se viven a pie: desde una paulatina pérdida de poder adquisitivo por la inflación hasta una crisis de vivienda que sigue agudizándose. Y tres años en los que Sánchez ha acumulado causas judiciales a su alrededor, varias ya con sentencia condenatoria, que determinan la confianza ciudadana que ahora suscita. El presidente del Gobierno toca hoy su suelo demoscópico, mientras en el horizonte asoma ya una convocatoria electoral cuya fecha final está en sus manos.

El 26,1% de los españoles elegiría la papeleta del PSOE si se abrieran ahora las urnas, según el último barómetro de Sigma Dos para EL MUNDO. Son tres décimas menos que el apoyo que concitó Sánchez en el mes de junio, y 5,6 puntos por debajo del porcentaje de voto que cosechó en las elecciones de julio de 2023. Vuelven así los socialistas a situarse en la que es su peor marca en este mandato, que solo habían alcanzado una vez antes, en el mes de febrero. Y vuelven a caer a ese mínimo tras unas semanas aciagas, marcadas por un goteo constante de informaciones sobre los casos judiciales que rodean al Gobierno que, a la vista del sondeo, ha erosionado la confianza de los simpatizantes socialistas en Sánchez.

Si de mayo a junio el PSOE se dejaba dos puntos en intención de voto, arrastrado por la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero y el estallido del caso cloacas, de junio a julio la caída sigue, atenuada en términos de porcentaje de apoyo, pero asomando a Sánchez a un mínimo inédito si se mira al conteo de diputados. De los 121 parlamentarios que los socialistas sientan ahora en el Congreso, hoy solo revalidarían en las urnas entre 104 y 109 -en junio eran 108-. La horquilla, en su escenario más desfavorable para el PSOE, dejaría al partido ante su peor marca de representación en este mandato, dejándose 17 escaños en tres años.

Enfrente de ese suelo socialista, la bancada de la derecha se maximiza a las puertas de la recta final de la legislatura. Aunque lo hace, eso sí, principalmente impulsada por Vox. El partido de Alberto Núñez Feijóo aglutinaría hoy el 32,8% de las papeletas que se depositaran en las urnas, dos décimas más que hace un mes, pero todavía por debajo de la marca que obtuvo en 2023, el 33,1% de los votos -no ha conseguido superar esa cifra en lo que va de año-. Sin embargo, si ese 33,1% de apoyo ciudadano fue insuficiente para que Feijóo alcanzara La Moncloa hace tres años, este escenario parece hoy más cerca, pues un Vox disparado desde el verano pasado echa por tierra toda ecuación de la izquierda para revalidar el poder.

Santiago Abascal reúne en julio la confianza del 17,3% de los españoles, una décima más que en junio y casi cinco puntos por encima de su marca de las últimas generales. Catapulta así la suma de la derecha por encima del 50% -frente al 45,5% de 2023- y, sobre todo, eleva su renta conjunta de escaños hasta franquear la barrera de los 200 parlamentarios, e incluso superarla en el mejor de los casos. Los populares sentarían hoy entre 138 y 143 diputados en el Congreso -frente a los 137 que lograron hace tres años- y Vox multiplicaría su representación: de los 33 asientos de 2023 a entre 58 y 61 ahora.

Entre 196 y 204 escaños ocuparía, pues, la derecha en el Congreso si se abrieran hoy las urnas, superando con holgura la meta principal: los 176 asientos que marcan la mayoría absoluta en la Cámara Baja y que, por tanto, conceden la llave para gobernar. PP y Vox maximizan así su espacio -el sondeo nunca en este mandato había pronosticado que la suma entre ambos podía escalar a 204 diputados- y lo hacen en un momento de reconfiguración de su relación, con la pugna constante reemplazada ahora por una senda de entendimiento que se origina en las comunidades que cogobiernan y se extiende a las cúpulas nacionales. Todo con la vista puesta en que en menos de un año habrá unas elecciones en las que, a la vista de los sondeos, solo sumando podrían PP y Vox llegar al poder.

De hecho, esta tregua entre las derechas parece también trasladarse al baile de votantes entre sí. Hace seis meses, casi uno de cada cinco votantes de Feijóo se disponía a cambiar su papeleta por la de Abascal, mientras que ahora ese porcentaje es del 10,8%. A la inversa se mueve el 6,7% de quienes votaron a Vox en 2023 -era el 4,5% hace medio año-, con lo que la balanza queda algo más equilibrada: 1,4 millones de electores netos robaba Abascal a Feijóo en febrero; ahora, la mitad, 678.000.

Mientras el flujo intrabloque entre PP y Vox pierde caudal, el movimiento de votantes de un lado a otro, de izquierda a derecha, crece en los últimos meses. Y lo hace, sobre todo, porque el éxodo de electores socialistas se incrementa. Si hace medio año el PSOE cedía el 6,8% de sus votantes al PP y el 4,5% a Vox, ahora se le van en esa dirección el 7,1% y el 4,6% de sus afines. Y, en sentido contrario, atrae a menos simpatizantes de la derecha, con lo que su saldo, negativo, aumenta: si en febrero PP y Vox se repartían 743.000 votantes socialistas -en términos netos-, ahora este intercambio es de 802.000. Aunque Sumar sí obtiene un saldo positivo en el trasvase de electores con la derecha, este es insuficiente para revertir el desequilibrio que origina el PSOE, con lo que el bloque de la izquierda cedería hoy, en términos netos, 763.900 votantes a la bancada conservadora -hace seis meses eran 728.500-.

Esto deja, a esta hora, a la izquierda sin margen para revalidar el gobierno de coalición. A la caída de los socialistas en voto y diputados se suma que el espacio del progresismo alternativo, carente aún de marca o líder con el que arrancar el camino a las urnas, se mueve tres años después en cifras lejanas a aquel 12,3% de los votos que obtuvo Yolanda Díaz y que, con 31 diputados, sirvió a Sánchez para mantenerse en La Moncloa. Sumar, que ya no se presentará bajo esa nomenclatura, reúne ahora el 7,4% de los apoyos -cuatro décimas más que en junio-, pero esto solo se traduce en 11 o 12 escaños -acusa la fragmentación con Podemos, que solo rasca un asiento con el 3% de los apoyos-.

En todo caso, insuficiente para rivalizar con el bloque de la derecha, incluso contando con el resto de partidos que invistieron a Sánchez en 2023. Entre estos, pocas novedades: ERC, Bildu y PNV podrían revalidar su representación, mientras que Junts, que ha sido el socio más incómodo para el Gobierno en esta legislatura, se deja medio punto en porcentaje de voto y podría perder hasta tres escaños. Estos se los llevaría, hipotéticamente, Aliança Catalana -hasta cinco asientos-, aunque la formación independentista antiinmigración no tiene previsto concurrir a las elecciones generales.

Más allá del reparto de votos y diputados por siglas, el sondeo de Sigma Dos para EL MUNDO deja un detalle llamativo, sobre todo si se considera el punto de la legislatura actual. El porcentaje de indecisos entre el electorado de todos los partidos se halla en mínimos: solo duda qué votar el 3,3% de los que apostaron por el PP, el 7,3% del PSOE, el 1,3% de Vox y el 4,1% de Sumar. Esto significa que, con las elecciones ya asomando en el horizonte, el panorama está ahora menos en el aire que nunca. Incluso la cifra de los socialistas, la más alta de las cuatro, es de las más bajas que el PSOE ha registrado a lo largo de todo el mandato. Como también lo es, a la vez, su fidelidad de voto: solo el 66,3% pretende repetir.

Ficha técnica

Población de referencia y ámbito geográfico: Personas de 18 y más años residentes en España con derecho a voto.

Técnica de recogida de información: A través del Panel Sigma Dos by Trust Survey. Metodología mixta telefónica (CATI) / on line (CAWI).

Tamaños muestrales: 3.690 entrevistas.

Selección de las unidades muestrales: En la entrevista telefónica mediante selección aleatoria de hogar y aplicación de cuotas de sexo y edad en la selección de la unidad última. En el caso del panel se ha aplicado asignación proporcional por sexo y grupo de edad. La distribución de la muestra ha sido proporcional por comunidad autónoma en ambas muestras.

Margen de error: El error de muestreo absoluto se puede acotar por ±2,3% para un nivel de confianza del 95.5%, y en el supuesto de variables con dos categorías igualmente distribuidas.

Datos de análisis y estimación representación por circunscripción: Se han analizado los resultados de 30.400 entrevistas realizadas desde 4 de mayo de 2026 a 21 de julio de 2026. Distribuidas de forma no proporcional en cada autonomía para lograr un mínimo necesario para la estimación de escaños a nivel de circunscripción.

Fecha del trabajo de campo: Del 6 al 20 de julio de 2026.

Realización: SIGMA DOS SL. Calle Velázquez 50, 2ª Planta (28001-Madrid).

Dirección técnica: José Luis Rojo Gil / Ignacio Javier Clemente Sierro.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
Compartir