Pedro Sánchez, este miércoles en el Congreso, durante la sesión de control al Gobierno. Eduardo Parra Europa Press
Política Sánchez ve ya casi imposible aprobar los Presupuestos: Montero dejará Moncloa en abril y Junts se instala en el "no"El Gobierno asegura que los de Puigdemont mantienen su negativa a negociar y ERC insiste en una propuesta de cesión del IRPF a Cataluña que Montero rechaza.
Más información: El TC decidirá por primera vez si puede ordenar al Gobierno presentar los Presupuestos, como le obliga la Constitución
Fernando Garea Publicada 26 febrero 2026 02:43hLas claves nuevo Generado con IA
Disipado el humo de la desclasificación de los documentos secretos del 23-F, el Gobierno vuelve a encontrarse con su realidad parlamentaria: la enorme dificultad de aprobar nada en el Congreso por falta de respaldo parlamentario.
Por eso promueve iniciativas como la referida al intento de golpe de Estado de hace 45 años.
Esa realidad hace que fuentes del máximo nivel del Gobierno vuelvan al pesimismo sobre las posibilidades de aprobar los Presupuestos Generales del Estado de 2026.
Oficialmente, se mantiene la intención de aprobarlos en el Consejo de Ministros y remitirlos al Congreso, pero empieza a sobrevolar la posibilidad de ni siquiera hacerlo, como ha ocurrido durante toda la legislatura, en contra de lo que prescribe la Constitución.
Para empezar, salvo milagro no previsto, el Congreso rechazará este jueves convalida el decreto del llamado "escudo social" que contiene medidas sociales como la prórroga de los desahucios para personas vulnerables. Lo hará por segunda vez y con los votos en contra de PP, Vox y Junts.
El Gobierno explica con pesar y malestar que Junts ni siquiera ha querido sentarse a negociar ese decreto. Asegura que descuelgan el teléfono, pero los de Carles Puigdemont rechazan negociar, tal y como explican públicamente los independentistas.
No negocian porque reprochan al Gobierno que no cumpla compromisos anteriores, especialmente tres de ellos: la vuelta de Puigdemont a España, el uso del catalán en la Unión Europea y la delegación de competencias de inmigración a Cataluña.
Sánchez vuelve a cargar contra la patronal y le pide subir los sueldos más que el IPC, para "ganar poder adquisitivo"El Gobierno asegura con impotencia que las tres dependen de otros y, por tanto, no puede cumplirlas inmediatamente. La primera atañe al Tribunal de Justicia de la Unión Europea y luego del Tribunal Supremo. En algún momento Moncloa creyó que había posibilidades de retomar el diálogo con Junts, pero ahora el optimismo se ha desvanecido.
La segunda la negocia el ministro José Manuel Albares con la UE, con dificultades por el veto de varios Estados miembros.
Y la tercera la negocia el Gobierno con Podemos, con alguna esperanza tras haber cedido al partido de Ione Belarra la medalla política de la regularización de inmigrantes.
El Gobierno ve muy difícil cerrar esos asuntos antes de presentar los Presupuestos en marzo, plazo que se autoimpuso el propio Sánchez.
Grieta con ERC
Además de la de Junts, el Gobierno se enfrenta a la de ERC, con quien tampoco despeja un acuerdo sobre los Presupuestos. De hecho, los de Oriol Junqueras siguen lejos de apoyar los Presupuestos de Salvador Illa en Cataluña, paso previo a apoyar los del Estado.
El escollo en ese caso es la cesión de la gestión de la totalidad del IRPF que se paga en Cataluña. La vicepresidenta María Jesús Montero no acepta la propuesta de ERC, para desesperación de Illa que tiene previsto aprobar el viernes el proyecto de cuentas para Cataluña, sin tener apoyos y con el riesgo de perder la votación en el Parlament.
El president de la Generalitat se expone a una derrota que le debilitaría, lo cual preocupa en la Moncloa, porque parte de la hoja de ruta de Pedro Sánchez se basa en lo que llaman "la normalización" de Cataluña.
Un factor a tener en cuenta en este proceso es que Montero, responsable de elaborar y negociar los Presupuestos Generales del Estado, tiene previsto abandonar el Gobierno para ser candidata en Andalucía en cuanto se convoquen elecciones autonómicas en las que ella será cabeza de lista del PSOE. Y eso puede ocurrir en los primeros días de abril.
Hasta esa fecha tiene para obrar el milagro. Su sustitución provocará uno de los cambios más importantes de los gobiernos de Sánchez, con opciones de que salgan otros ministros para hacer frente al último año de legislatura.
Este jueves, Moncloa volverá a apretar los dientes con sonrisa forzada por una nueva sonora derrota y no tiene claro si volverá a presentar otro decreto de escudo social. Explica que la izquierda, es decir, sus socios de Podemos, ERC o Bildu quieren que se vote el decreto completo y eso les deja sin margen de maniobra.
Hasta el lunes no se espera el lanzamiento de otro bote de humo desde la Moncloa, de los que no precisan votación parlamentaria, pero que dominan durante una semana la agenda política y las tertulias, aunque se refieran a cuestiones de hace más de 40 años.
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