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Imagen de Santa Argentea en Bobastro. Santa Argentea: la desconocida descendiente de Omar Ben Hafsún martirizada en CórdobaLa leyenda, la historia y la devoción se entremezclan en torno a la hija o nieta del rebelde muladí que, desde Bobastro, desafió al poder de los Omeyas
Málaga
Lunes, 9 de marzo 2026, 00:10
El resultado es una historia singular que conecta Ardales y Córdoba, y que hoy forma parte del patrimonio histórico y cultural del interior de la provincia.
Para entender a Argentea hay que situarse primero en el escenario en el que nació su historia: Bobastro, la capital de la rebelión liderada por Ben Hafsún a finales del siglo IX. Este líder muladí protagonizó una de las revueltas más importantes contra el poder del emirato de Córdoba. Durante décadas logró controlar amplias zonas del actual interior de Málaga, Granada y Córdoba, apoyándose en una red de fortalezas repartidas por las sierras del sur de al-Ándalus.
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Vestigios visibles de la antigua Bobastro. J. A.Su centro político y simbólico fue Bobastro, un enclave casi inexpugnable situado sobre una meseta rocosa entre el desfiladero de los Gaitanes y el valle del Guadalhorce. El relieve abrupto del lugar, lleno de tajos y pasos estrechos, convirtió este enclave en una fortaleza natural difícil de conquistar.
En torno al año 899, Ben Hafsún protagonizó un episodio que marcaría profundamente la historia del lugar: adoptó públicamente el cristianismo, un gesto con una fuerte carga política que reforzaba su desafío al poder omeya. Fue entonces cuando se comenzó a excavar en la roca la famosa iglesia rupestre mozárabe de Bobastro. Es en ese contexto donde aparece la figura de Argentea.
Devota desde niña
Según los relatos transmitidos por la tradición cristiana, nació en Bobastro dentro de la familia de Ben Hafsún. Su madre (o su abuela, según algunas hipótesis), llamada Columba, habría sido una mujer profundamente creyente que educó a Argentea en la fe cristiana desde muy pequeña.
La tradición religiosa asegura que Argentea mostró desde niña una intensa vocación religiosa. Uno de los episodios más repetidos relata cómo, siendo apenas una niña, escapó del entorno familiar y atravesó sola las sierras de Villaverde hasta llegar a una pequeña ermita donde se veneraba una imagen de la Virgen. Cuando sus familiares lograron encontrarla, según la tradición, estaba arrodillada rezando ante la imagen, después de haber atravesado sin daño alguno un terreno abrupto lleno de barrancos y riscos.
Aunque este tipo de relatos pertenecen claramente al ámbito de la tradición piadosa, sí reflejan una idea central en la construcción del personaje: la de una joven profundamente vinculada a la espiritualidad cristiana en pleno territorio andalusí.
Tras la muerte de su madre, Argentea habría optado por una vida de retiro y oración. Según la tradición, abandonó el entorno palaciego de su familia y pasó a vivir como eremita en las cercanías de la actual ermita de Villaverde, en Ardales, junto a otras jóvenes cristianas.
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Talla del escultor Raúl Trillo. Hermandad de Ntra. Sra. de Villaverde patrona de ArdalesLa rebelión de Ben Hafsún resistió durante décadas, pero finalmente el poder omeya logró imponerse. Tras la muerte del caudillo en 917, sus hijos continuaron la resistencia durante algunos años más. Sin embargo, en 928 el emir -y futuro califa- Abderramán III consiguió tomar Bobastro y poner fin definitivamente a la rebelión.
Eso sí, la represión fue dura. Algunos miembros de la familia fueron ejecutados y el propio cadáver de Ben Hafsún fue desenterrado y exhibido públicamente en Córdoba como castigo simbólico por su apostasía. Según las fuentes cristianas, Argentea sobrevivió a esa represión inicial y terminó trasladándose a Córdoba junto a algunos familiares.
En la capital del emirato, Argentea entró en contacto con comunidades cristianas y con un sacerdote extranjero llamado Wulfurico, que había sido encarcelado por predicar su fe. Se cuenta que Argentea visitaba al sacerdote en prisión para consolarlo. Aquella relación levantó sospechas entre las autoridades, que acabaron interrogándola.
Cuando confesó abiertamente su fe cristiana, fue acusada de apostasía y condenada a muerte. La tradición sostiene que Argentea fue ejecutada el 13 de mayo del año 931, junto al sacerdote Wulfurico, después de negarse a renunciar a su religión. Los relatos de su martirio describen castigos y torturas previas a la ejecución, como era habitual en las narraciones de los mártires cristianos de al-Ándalus. Según esas fuentes, la joven tenía apenas trece años.
¿Hija o nieta de Ben Hafsún?
Sin embargo, cuando los historiadores actuales revisan esta historia, aparecen muchas dudas. La principal tiene que ver con la cronología. Si Argentea murió en 931 siendo tan joven, resulta imposible que fuera hija directa de Ben Hafsún, fallecido en 917.
Por eso algunos investigadores consideran más probable que fuese nieta del rebelde, hija de alguno de sus descendientes. Virgilio Martínez Enamorado, en su obra 'Umar ibn Hafsun: De la rebeldía a la construcción de la Dawla' analiza este episodio recordando que la principal fuente que menciona a Argentea es un texto hagiográfico latino, es decir, un relato religioso cuyo objetivo era exaltar la figura de la mártir más que reconstruir con precisión los hechos históricos.
Otros investigadores, como la arabista Ann Christys, también han cuestionado la filiación directa con Ben Hafsún. En cualquier caso, la mayoría de los historiadores coinciden en que Argentea pertenecía al entorno familiar del rebelde y que su historia se desarrolló en el contexto de la caída de Bobastro y las tensiones religiosas de la época.
Más de mil años después, la figura de Santa Argentea sigue formando parte de la memoria histórica del interior de Málaga. En Ardales, municipio donde se encuentra el yacimiento de Bobastro, su devoción ha sido recuperada en las últimas décadas como parte del patrimonio cultural local.
Peregrinación
En los últimos años se celebran en torno al 13 de mayo actos religiosos en su honor. La imagen de la santa, obra del escultor Raúl Trillo hoy se encuentra en la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, es trasladada hasta Bobastro, en una celebración que mezcla tradición religiosa y memoria histórica. Quien quiera seguir hoy las huellas de esta historia puede hacerlo recorriendo algunos de los lugares vinculados a su leyenda.
Las ruinas de Bobastro, en las Mesas de Villaverde, permiten descubrir la singular iglesia rupestre y los restos del antiguo asentamiento rebelde. Muy cerca se encuentra la ermita de Villaverde, junto al río Turón, donde la tradición sitúa el retiro espiritual de Argentea.
Y el propio pueblo de Ardales, con su centro de interpretación y sus calles dedicadas a la santa, ofrece el punto de partida perfecto para explorar este episodio poco conocido de la historia medieval malagueña.
Entre ruinas excavadas en la roca, senderos serranos y viejas tradiciones, la historia de Santa Argentea recuerda que Bobastro fue mucho más que una fortaleza rebelde: fue también un lugar donde la historia y la leyenda van de la mano y crean uno de los mitos más sobresalientes del pasado medieval.
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