- Santander lanza la recompra de 5.000 millones tras la compra de Webster Bank
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Ana Botín busca compatibilizar la adquisición con la retribución al accionista y asegura que la rentabilidad compensará el consumo de solvencia.
Santander ya sabe lo que va a hacer con una parte importante del exceso de capital que ha generado con su nueva estrategia de rentabilidad y con la venta de su filial en Polonia. La compra del banco estadounidense Webster Bank costará 10.300 millones de euros, de los que casi 6.700 millones serán en efectivo y el resto, en acciones.
Son 140 puntos básicos de consumo de capital de máxima calidad (CET1) que se llevarán por delante toda la generación orgánica de solvencia que el banco aspira a conseguir este año, porque Santander no tiene intención de frenar las recompras de acciones por 10.000 millones que ya ha anunciado ni de reducir el dividendo.
Eso dejará al banco sin exceso de capital, pero será solo en 2026. Santander asegura que a partir del ejercicio que viene volverá a haber sobrante y que el destino serán los inversores. "En 2027 ya hay exceso para repartos adicionales a los accionistas", anunció a los analistas Ana Botín, presidenta del banco, en la presentación de la operación de compra.
Prioridades
Era una de las prioridades de Santander con la adquisición de Webster Bank. El banco ha calculado que la compra consumirá los 70 puntos básicos de capital que aspira a generar este año una vez descontados los dividendos y las recompras de acciones y otros 70 puntos básicos más. Eso dejará la solvencia a final de año entre el 12,8% y el 13%, dentro del rango operativo que se ha impuesto la entidad (entre el 12% y el 13%), pero por debajo de la cota del 13% a partir de la cual reparte el exceso entre los accionistas.
La previsión para 2027 es que la solvencia supere ya el 13% y que la compra deje de restar solvencia. A partir de ahí, Santander volverá a activar la máquina de la rentabilidad para conseguir recursos de todas las palancas que tiene en marcha, desde el crecimiento a la rotación de activos.
"Estamos generando mucho efectivo y podemos volver a hacerlo. Tenemos las armas para ello", añadió la presidenta en lo que supone un mensaje claro al mercado. Santander quiere convencer a los inversores de que es capaz de manejar no solo la adquisición milmillonaria en Estados Unidos, sino también la del británico TSB, sin perder rentabilidad y sin perjudicar la retribución al accionista a medio plazo.
Es el resultado de la aplicación estricta del concepto de jerarquía de capital que Botín acuñó hace justo un año. Es la disciplina que rige en el banco para determinar en qué se gasta el dinero y la clave de todo es la rentabilidad.
Sumar rentabilidad
Las adquisiciones están en la lista, pero solo si suman valor pronto y de forma evidente. Santander asegura que Webster Bank elevará entre el 7% y el 8% el beneficio por acción del grupo en 2028 y que llevará la rentabilidad sobre recursos propios tangibles (ROTE) del banco en Estados Unidos al 18%.
Es una aceleración de las metas que se había fijado Santander y lo mismo hará TSB con los números en Reino Unido. El impulso supone más beneficios y antes de lo previsto, lo que redundará en mayor generación de capital que a su vez contribuirá a incrementar los pagos a los accionistas.
Sobre todo porque Ana Botín ha descartado que vayan a llegar más compras de este tamaño. La presidenta ha asegurado que Santander tiene ya la escala que quiere en todos los mercados donde está y especialmente en los dos donde consideraba que le faltaba, como son Estados Unidos y Reino Unido, así que las compras extraordinarias salen de la ecuación y no competirán por el exceso de capital con la retribución al accionista.
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