- MIGUEL Á. PATIÑO
- "La adicción a los hidrocarburos es una amenaza para la soberanía española"
- "Viviendas e industria tendrán prioridad en la red eléctrica frente a 'data centers'"
La ministra de Transición Ecológica desgrana a EXPANSIÓN el decreto aprobado el viernes. A la gran bajada de precios se suma una revolución para impulsar renovables y reconducir la fiebre en 'data centers'.
Sara Aagesen (Madrid, 1976) es la antítesis de los arcaicos comportamientos que aún perduran en una parte del sector energético español. Nadie diría que esta ingeniera química ha tenido que lidiar -primero como secretaria de Estado, luego como ministra- con las mayores turbulencias energéticas de la historia del país: escalada de precios por la guerra Rusia-Ucrania; apagón masivo de luz en toda la España peninsular, convulsión por la intervención de Trump en Venezuela y, ahora, nueva escalada de precios por la guerra del Golfo Pérsico.
"Sí, ha sido una época complicada", dice de forma natural en una entrevista con EXPANSIÓN. El encuentro se celebró el pasado viernes en el Palacio de la Moncloa, tras un maratoniano consejo de ministros extraordinario que aprobó una batería de medidas anticrisis, en su mayor parte energéticas.
¿Qué supone este paquete de medidas para España?Somos el primer país que lanza un plan de respuesta integral por un conflicto que, lo primero que hay que decir, es que se trata de una guerra unilateral que está provocando la pérdida de vidas humanas. Además, está afectando a las economías.¿Qué implicaciones económicas y empresariales tiene?El plan moviliza 5.000 millones de euros para paliar estos efectos económicos. Que tengamos que poner encima de la mesa 5.000 millones de euros significa que hay 5.000 millones que no van a poder ser empleados para sanidad, para educación, para infraestructuras o para otras materias que son importantísimas en el país.¿Nos lo podemos permitir?España viene con los deberes bien hechos, con una economía que crece, con una situación que nos permite, ahora, dar este gran apoyo económico a los ciudadanos y y las empresas, y lanzar este gran plan de respuesta.¿Se puede considerar el mayor plan anticrisis de carácter energético de la historia española?El plan que se lanzó para paliar los efectos de la guerra de Rusia contra Ucrania, en 2022, aunque también de gran envergadura, no era tan ambicioso. Entiendo que este es el mayor de la historia, por lo menos en energía. Desde luego es el más relevante en el sentido de que combina lo urgente y lo importante. Lo urgente por plantear medidas para amortiguar los precios energéticos. Y lo importante porque ahonda en medidas estructurales hacia la transición energética.¿Y a nivel europeo e internacional, que supone?Es el mayor plan que se ha presentado a nivel europeo hasta ahora. Se apoya en la experiencia anticrisis que se adquirió por la guerra de Ucrania. Es fruto de un gobierno que reacciona a tiempo, y de un diálogo constante y previo con los distintos agentes a los que les afecta.Muchas de las medidas son fiscales y van dirigidas a paliar la subida de precios energéticos. ¿Como afectarán en el ámbito de carburantes y gas?Dependiendo del tipo de carburante, puede llegar a una reducción de hasta 30 céntimos el litro. Y si nos fijamos en la factura de gas, va a haber una reducción de un 10%.También se atacan los costes de la factura eléctrica, aunque ésta aún no está acusando tanto la escalada de precios energéticos internacional del petróleo y el gas.Efectivamente, en el contexto actual, la factura de la luz no está tan sometida en estos momentos a las enormes volatilidades que se están viendo en el petróleo y el gas. De hecho, ni siquiera la luz está subiendo por encima de lo que vemos en los países de nuestro entorno. Aún así, hemos decidido introducir medidas que suponen reducir la factura eléctrica un 15%.¿Por qué?Porque es importante dar una señal clara de que en España, donde tenemos la soberanía energética, es precisamente en la electricidad.¿Gracias a las renovables?Las renovables nos están demostrando que nos alejan de la volatilidad de los combustibles fósiles, y que dan resultado ante situaciones como la que estamos viviendo.El decreto anticrisis también amplía la protección a consumidores vulnerables. ¿De qué forma?Vamos a proteger a los más vulnerables con la prohibición de corte de suministro y el incremento tanto de los descuentos del bono social eléctrico como de la ayuda del bono social térmico [ayuda económica directa que compensa los gastos de energía para calefacción, agua caliente o cocina a consumidores vulnerables].¿Y cuál es el impacto para las empresas?Quiero resaltar sobre todo el apoyo paras grandes consumidores, los denominados electrointensivos. Se ha reducido el 80% el coste de los peajes eléctricos que pagan. Calculamos que, en conjunto, el ahorro en sus facturas finales de electricidad puede suponer del orden del 15%.El plan anticrisis es mucho más que bajada de precios. Está plagado de medidas adicionales para los usuarios. ¿Cuáles destaca?Hemos puesto mucho empeño en que sea un real decreto transformador, desde lo más micro, lo más cercano. Ayudando a hogares, empresas o ayuntamientos a apostar por el autoconsumo, impulsar comunidades energéticas o electrificar consumos térmicos sustituyendo calderas por bombas de calor.El decreto da un salto en transición ecológica y renovables. ¿Por qué tanto énfasis?Porque en España nuestra ventaja competitiva es el sol y el viento. Nuestra cadena de valor básicamente es la eólica, la fotovoltaica y las tecnologías renovables. España está demostrando que la apuesta por las renovables permite estar menos expuestos a la volatilidad del mercado. Es el momento de apostar por los electroestados, por una electricidad barata que te da autonomía, y que sirva de plataforma para la competitividad y reindustrialización. España tiene una electricidad renovable que es autónoma.Pero cada vez más empresas piden ajustes a la baja del Plan Integrado de Energía y Clima (Pniec), es decir, la hoja de ruta de las renovables del Gobierno. Es su obra maestra antes incluso de ser ministra. Usted fue su ideóloga en 2018, antes incluso de ser secretaria de Estado de Energía.El último Pniec se actualizó en 2024, con lo cual es un Pniec reciente, sigue alineado con los objetivos europeos. Lo que hacemos es estar constantemente monitorizando la situación y supervisándolo, y hemos visto que hemos conseguido muchos de los objetivos que nos habíamos marcado. En estos momentos estamos viendo, por ejemplo, una rápida entrada del almacenamiento [grandes baterías para el sistema eléctrico] en nuestro país.¿Se descarta por tanto una actualización?Nuestro objetivo es seguir con el actual Pniec. Esa es nuestra hoja de ruta. Confiamos además que el plan anticrisis va a permitir reimpulsar la penetración de las tecnologías renovables y confirmar esa hoja de ruta.Justo cuando el consejo de ministros se reunía para aprobar el plan anticrisis, el organismo europeo independiente Entso-e daba a conocer su informe final del apagón, apuntando como causa un fallo multifactorial, sin señalar culpables. ¿Cuál es su opinión?El informe está completamente alineado respecto a la causa que se dedujo en el comité que constituyó el Gobierno para analizar el apagón. Fue un incidente multifactorial. Y parte de las recomendaciones que hace Entso-e están en línea con actuaciones que ya hemos emprendido.¿El plan anticrisis es revisable?En principio es hasta junio, pero vamos a monitorizar la evolución de forma permanente, y llegado a ese punto, es revisable y se puede ampliar. Es un plan flexible. En base a cómo evolucione la situación plantaremos nuevas medidas si son necesarias."Extender las nucleares nunca será a costa de los consumidores"
Los máximos responsables ejecutivos de Iberdrola y Endesa, los dos grandes propietarios de los siete reactores nucleares que quedan operativos en España, han dicho públicamente que además de la continuidad de la central de Almaraz, en Cáceres, pedirán la del resto de instalaciones del parque nuclear. Para Almaraz, o para cualquier otra nuclear, ¿la posición del actual Gobierno sigue siendo la misma? "Sí, en primer lugar, cualquier ampliación de la vida del parque nuclear no puede suponer un coste para los consumidores, y en segundo lugar, tiene que cumplir con la máxima garantía en términos de seguridad nuclear y de seguridad del propio sistema", dice Sara Aagesen, vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico. ¿En qué estado está ahora el diálogo con las eléctricas? "Donde estábamos hace semanas; lo que hay hasta ahora es una única solicitud de ampliación de la vida operativa, que afecta a la central de Almaraz". "El Consejo de Seguridad Nuclear sigue elaborando un informe, con total independencia y rigor técnico".
El Gobierno se retrata con su escudo 'social'Sánchez moviliza 5.000 millones en 80 medidas para apoyar a "ciudadanos, pymes, sector primario e industria"El informe final del apagón deja en tablas la guerra de Iberdrola y Endesa contra Red Eléctrica Comentar ÚLTIMA HORA