La compañía española de aprendizaje Odilo abre una nueva etapa bajo la marca Letmino con el objetivo de escalar su metodología pedagógica apoyada en la IA.
Durante años, las plataformas digitales de formación compitieron entre sí por captar alumnos. En la actualidad, se enfrentan a nuevos rivales que irrumpen de la mano, sobre todo, de la inteligencia artificial. Sarah Harmon, directora general de Letmino, la compañía española de tecnología educativa anteriormente conocida como Odilo, sostiene que cada vez son más los usuarios que, en vez de acudir a los servicios tradicionales de elearning cuando quieren aprender algo, recurren a herramientas como ChatGPT, Gemini o YouTube. "Las plataformas de formación tenemos que reaccionar de forma más ágil para dar respuesta a esas preferencias", sostiene Harmon.
Este cambio de hábitos ha llevado a la ejecutiva, quien tomó las riendas de la empresa hace año y medio, a redefinir la estrategia corporativa. Fundada hace más de una década en Cartagena para digitalizar bibliotecas, la compañía ha ampliado con los años su actividad hasta convertirse en proveedora de soluciones de aprendizaje para administraciones públicas, universidades y empresas, con 170 millones de usuarios en todo el mundo. Bajo la nueva marca Letmino, busca ahora reforzar su apuesta por la formación continua de adultos y por el mercado corporativo con una apuesta decidida por la inteligencia artificial.
La empresa ya está probando con varios clientes un gemelo digital de aprendizaje capaz de acompañar al usuario durante el proceso formativo. Al principio funciona como un asistente que guía al estudiante y, a medida que conoce sus hábitos, preferencias y necesidades, evoluciona hasta convertirse en un auténtico "gemelo digital" del usuario, explica la directiva, que anticipa su lanzamiento comercial para finales de septiembre.
Ventaja competitiva
Harmon defiende que la ventaja competitiva de su empresa respecto a los chatbot está en la calidad de los contenidos. Según explica, la plataforma reúne más de 3 millones de recursos, entre libros, cursos, pódcast y materiales desarrollados junto a editoriales y proveedores especializados. "Estamos entrenando nuestros modelos con contenido de confianza y validado", dice.
Otro de los retos que señala Harmon es el bajo compromiso de los usuarios con los programas de formación. "Coursera publica que solo un 10% de sus usuarios completan un curso", ilustra. En su opinión, este problema se puede abordar gracias a la hiperpersonalización que permite la IA. Su aspiración es que más del 40% de los usuarios completen la formación que empiezan en Letmino. "Sería mi sueño para la compañía: lograr números de referencia para todo el sector", señala.
Duplicar negocio
Harmon se ha marcado el ambicioso objetivo de duplicar la cifra de negocio de Letmino de aquí a 2030 e impulsar el negocio corporativo. La meta es que gane peso respecto al sector público y aporte en torno al 40% de los ingresos. Además de grandes corporaciones, quiere ganar terreno entre las pymes con soluciones estandarizadas que permite la tecnología. Con ese objetivo ha lanzado Letmino for Teams, una herramienta dirigida a equipos de entre 5 y 150 usuarios que busca simplificar la gestión de la formación dentro de las organizaciones.
También quiere apoyarse en su presencia internacional para acelerar el crecimiento. La compañía reforzará su expansión en Latinoamérica, con México y Brasil como mercados clave, y en Europa, con foco en multinacionales.
Pese a esas ambiciones, Harmon descarta por ahora acudir al mercado en busca de nuevos fondos. "Tenemos capital suficiente para hacer esta expansión y no pensamos en levantar capital", afirma.
La directiva cree que la irrupción de la IA acelerará la consolidación del sector. A finales de 2025, Coursera adquirió Udemy por 2.500 millones de dólares. "Ha sido solo el principio". Y añade: "Todos competimos contra Claude, Gemini y ChatGPT". En ese escenario, no descarta movimientos corporativos: "Podemos comprar algo o podemos ser comprados, pero seremos más fuertes consolidando el mercado".
Las habilidades en la era de la IA
Sarah Harmon acumula más de 25 años de experiencia en el sector tecnológico. Antes de incorporarse a Odilo, hoy Letmino, ocupó el cargo de consejera delegada de Sngular. Anteriormente, fue directora de LinkedIn Talent Solutions para España y Portugal, y desempeñó diversos puestos de responsabilidad en Microsoft Ibérica, donde participó, entre otros proyectos, en el lanzamiento global de Office 365.
Cuando se le pregunta por las habilidades que considera imprescindibles en los profesionales en los próximos años, la directiva no menciona competencias técnicas ni conocimientos ligados a la inteligencia artificial. "Comunicación e influencia", contesta con rotundidad.
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