Cincuenta años dando sombra a la misma plaza y todo termina en una noche. El ficus de La Paz cedió por la mitad hace unos días, en pleno domingo y en plena ola de calor. Cuatro días después no queda nada: ni tronco, ni copa, ni la sombra bajo la que generaciones enteras del barrio han hecho vida de plaza. Los servicios de Parques y Jardines de Málaga lo han troceado. El alcalde, Francisco de la Torre, defiende el corte con una frase que no deja sombra de duda: "Estoy seguro de que se ha hecho lo que se tenía que hacer".
La noche del corte. El árbol se partió de improviso en la madrugada del 30 al 31 de agosto, en la placeta que forman la calle Realenga de San Luis y el camino de los Guindos, junto al muro norte del parque del Oeste, en la barriada de La Paz. Llevaba más de 50 años dando sombra en ese rincón del distrito Carretera de Cádiz. Y lo peor: era la cuarta rotura de ramas que sufre el arbolado malagueño en apenas 8 jornadas. Una de ellas provocó heridas graves a una joven que ha permanecido ingresada durante dos semanas. El Ayuntamiento activó entonces un plan urgente de revisión centrado en sus ejemplares de mayor porte.
El precedente documentado. El 11 de noviembre de 2025, la Junta de Gobierno Local de Málaga sancionó con 5.000 euros a Raga Medio Ambiente, la empresa adjudicataria del mantenimiento de zonas verdes del distrito Carretera de Cádiz —el mismo distrito de La Paz—, por la caída de un árbol de grandes dimensiones el 19 de julio de 2025 en la calle Juan Muñoz Herrera, barriada de Puerta Blanca.
El informe técnico municipal recalcaba que ese árbol ya tenía deficiencias mecánicas y patológicas registradas en su ficha de inventario y en revisiones previas, pero la empresa nunca hizo los estudios analíticos que exige el contrato para escalar el riesgo. Lo cataloga como "bajo" cuando, según el propio Ayuntamiento, dado el estado, la altura y el diámetro de rama, debía figurar como "muy alto". La edad del árbol era una de las claves.
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Pensábamos que bastaba con tener árboles para reducir la mortalidad en las ciudades. Pero lo importante es su "edad"
La versión oficial. Fuentes municipales explican que el ficus fue revisado el 22 de junio y entonces estaba sano. El calor del verano lo deshidrató después y el árbol "se queda descompensado", según el Área de Sostenibilidad Medioambiental. La conclusión: retirada completa en vez de poda parcial, y sustitución por otro ejemplar. Ninguna vida en riesgo, insisten, pero tampoco margen para esperar.
El tocón como altar. Los vecinos no se conforman. Aunque el ayuntamiento promete que plantará un árbol en sustitución, además de las quejas de la cuenta Parque del Oeste y protestas del movimiento vecinal, ha habido varias reuniones y sentadas en torno a la plaza. Varias familias de la zona se agruparon junto a los restos del tronco, escribieron mensajes de despedida directamente sobre los cortes de la madera y colgaron carteles: "Árbol histórico fulminado por el Ayuntamiento de Málaga." Más de 100 personas repitieron la protesta días después en la plaza Juan Ruiz Sánchez, convocadas por el colectivo Málaga por la Regeneración.
Francisco Manuel de la Torre Prados, actual alcalde y en el cargo desde el año 2000, también es doctor ingeniero agrónomo y defiende la postura: habló de "respeto máximo" al arbolado municipal y la necesidad de un "equilibrio" entre conservación y seguridad ciudadana. Añadió que los ficus piden espacios abiertos que las plazas densas de Málaga no siempre ofrecen. ¿Por qué se plantó entonces esta variedad?
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Piden papeles. La solicitud formal de transparencia reclama el expediente completo, la orden que autorizó el apeo, los informes estructurales, biomecánicos y fitosanitarios, y si se valoraron alternativas —poda de saneamiento, reducción de copa, cableado, tratamientos, balizamiento temporal— antes de eliminar el árbol entero. También el coste de la actuación, la empresa contratada y el destino de la madera.
Desde la oposición, la viceportavoz de Con Málaga, Toni Morillas, envió una carta al alcalde calificando la actuación de "tala agresiva e injustificada" y exigió el criterio técnico exacto que la respaldó. Su argumento: los árboles urbanos son infraestructura climática, no mobiliario, y deberían ser "la isla contra el calor" en los barrios, no una baja más del verano.
No es solo Málaga. En Sevilla, un ficus centenario de la parroquia de San Jacinto cae en 2022 pese a la protesta vecinal; un juzgado ordena parar la tala, pero un día tarde. En Rincón de la Victoria, el Ayuntamiento tala 16 moreras centenarias en su avenida principal y planea sumar 80 ejemplares más de ficus y braquiquito.
Benidorm, en cambio, opta por la poda antes que el apeo: reduce el peso de su ficus más icónico para prevenir roturas por estrés hídrico, sin eliminarlo. Hay otros casos cercanos en el tiempo, como los tres eucaliptos sin ningún síntoma externo de riesgo que se desplomaron de golpe sobre un parque infantil, con las raíces podridas. Dos menores fallecieron por el accidente.
El Ayuntamiento de Málaga colocará un árbol de porte medio en el mismo punto de la plaza. La ciudad cuenta con cerca de 112.000 árboles urbanos y planta unos 1.600 cada año, y el plan de revisión urgente sigue activo sobre los de mayor tamaño mientras dura la ola de calor.
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La noticia
"Se ha hecho lo que se tenía que hacer": el alcalde de Málaga defiende la tala del árbol centenario que todo el barrio quería salvar
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Isra Fdez
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"Se ha hecho lo que se tenía que hacer": el alcalde de Málaga defiende la tala del árbol centenario que todo el barrio quería salvar
El Ayuntamiento refuerza ya la vigilancia sobre los cerca de 112.000 árboles urbanos de Málaga tras la ola de caídas de ramas de este verano
El ficus llevaba más de 50 años dando sombra en la plaza de Málaga. Cuatro días después de la rotura, ya no queda nada
Cincuenta años dando sombra a la misma plaza y todo termina en una noche. El ficus de La Paz cedió por la mitad hace unos días, en pleno domingo y en plena ola de calor. Cuatro días después no queda nada: ni tronco, ni copa, ni la sombra bajo la que generaciones enteras del barrio han hecho vida de plaza. Los servicios de Parques y Jardines de Málaga lo han troceado. El alcalde, Francisco de la Torre, defiende el corte con una frase que no deja sombra de duda: "Estoy seguro de que se ha hecho lo que se tenía que hacer".
La noche del corte. El árbol se partió de improviso en la madrugada del 30 al 31 de agosto, en la placeta que forman la calle Realenga de San Luis y el camino de los Guindos, junto al muro norte del parque del Oeste, en la barriada de La Paz. Llevaba más de 50 años dando sombra en ese rincón del distrito Carretera de Cádiz. Y lo peor: era la cuarta rotura de ramas que sufre el arbolado malagueño en apenas 8 jornadas. Una de ellas provocó heridas graves a una joven que ha permanecido ingresada durante dos semanas. El Ayuntamiento activó entonces un plan urgente de revisión centrado en sus ejemplares de mayor porte.
El precedente documentado. El 11 de noviembre de 2025, la Junta de Gobierno Local de Málaga sancionó con 5.000 euros a Raga Medio Ambiente, la empresa adjudicataria del mantenimiento de zonas verdes del distrito Carretera de Cádiz —el mismo distrito de La Paz—, por la caída de un árbol de grandes dimensiones el 19 de julio de 2025 en la calle Juan Muñoz Herrera, barriada de Puerta Blanca.
El informe técnico municipal recalcaba que ese árbol ya tenía deficiencias mecánicas y patológicas registradas en su ficha de inventario y en revisiones previas, pero la empresa nunca hizo los estudios analíticos que exige el contrato para escalar el riesgo. Lo cataloga como "bajo" cuando, según el propio Ayuntamiento, dado el estado, la altura y el diámetro de rama, debía figurar como "muy alto". La edad del árbol era una de las claves.
La versión oficial. Fuentes municipales explican que el ficus fue revisado el 22 de junio y entonces estaba sano. El calor del verano lo deshidrató después y el árbol "se queda descompensado", según el Área de Sostenibilidad Medioambiental. La conclusión: retirada completa en vez de poda parcial, y sustitución por otro ejemplar. Ninguna vida en riesgo, insisten, pero tampoco margen para esperar.
El tocón como altar. Los vecinos no se conforman. Aunque el ayuntamiento promete que plantará un árbol en sustitución, además de las quejas de la cuenta Parque del Oeste y protestas del movimiento vecinal, ha habido varias reuniones y sentadas en torno a la plaza. Varias familias de la zona se agruparon junto a los restos del tronco, escribieron mensajes de despedida directamente sobre los cortes de la madera y colgaron carteles: "Árbol histórico fulminado por el Ayuntamiento de Málaga." Más de 100 personas repitieron la protesta días después en la plaza Juan Ruiz Sánchez, convocadas por el colectivo Málaga por la Regeneración.
Francisco Manuel de la Torre Prados, actual alcalde y en el cargo desde el año 2000, también es doctor ingeniero agrónomo y defiende la postura: habló de "respeto máximo" al arbolado municipal y la necesidad de un "equilibrio" entre conservación y seguridad ciudadana. Añadió que los ficus piden espacios abiertos que las plazas densas de Málaga no siempre ofrecen. ¿Por qué se plantó entonces esta variedad?
Piden papeles. La solicitud formal de transparencia reclama el expediente completo, la orden que autorizó el apeo, los informes estructurales, biomecánicos y fitosanitarios, y si se valoraron alternativas —poda de saneamiento, reducción de copa, cableado, tratamientos, balizamiento temporal— antes de eliminar el árbol entero. También el coste de la actuación, la empresa contratada y el destino de la madera.
Desde la oposición, la viceportavoz de Con Málaga, Toni Morillas, envió una carta al alcalde calificando la actuación de "tala agresiva e injustificada" y exigió el criterio técnico exacto que la respaldó. Su argumento: los árboles urbanos son infraestructura climática, no mobiliario, y deberían ser "la isla contra el calor" en los barrios, no una baja más del verano.
No es solo Málaga. En Sevilla, un ficus centenario de la parroquia de San Jacinto cae en 2022 pese a la protesta vecinal; un juzgado ordena parar la tala, pero un día tarde. En Rincón de la Victoria, el Ayuntamiento tala 16 moreras centenarias en su avenida principal y planea sumar 80 ejemplares más de ficus y braquiquito.
Benidorm, en cambio, opta por la poda antes que el apeo: reduce el peso de su ficus más icónico para prevenir roturas por estrés hídrico, sin eliminarlo. Hay otros casos cercanos en el tiempo, como los tres eucaliptos sin ningún síntoma externo de riesgo que se desplomaron de golpe sobre un parque infantil, con las raíces podridas. Dos menores fallecieron por el accidente.
El Ayuntamiento de Málaga colocará un árbol de porte medio en el mismo punto de la plaza. La ciudad cuenta con cerca de 112.000 árboles urbanos y planta unos 1.600 cada año, y el plan de revisión urgente sigue activo sobre los de mayor tamaño mientras dura la ola de calor.