Un profesor de Vélez-Málaga cuenta en un libro cómo una miocardiopatía cambió su vida tras más de 30 años nadando
Regala esta noticia El docente del IES Salvador Rueda, con su mujer, sus hijas y otros familiares y amigos, en la presentación de la obra. (SUR) 03/05/2026 a las 00:32h.El agua lo era todo para él. Durante más de 30 años, Juan Angélico Ruiz Aparicio vivió mirando al reloj de la piscina, contando metros, ... respirando al ritmo de las brazadas. Se estaba preparando para uno de los mayores retos de su vida, cruzar el Estrecho de Gibraltar a nado, cuando su corazón le obligó a parar.
Esa historia, la de un nadador que tuvo que dejar de nadar, es la que ha decidido contar en 'El corazón de un nadador. Vivir con una miocardiopatía', un libro autobiográfico que ha escrito como forma de terapia y también como mensaje. «No quiero dar pena», advierte, «solo contar que hay que aprender a aceptar los golpes que te da la vida».
«No quiero dar pena», advierte, «solo contar que hay que aprender a aceptar los golpes que te da la vida»
El primer golpe llegó en mayo de 2018. Cuando estaba entrenando en la piscina veleña se desmayó. Lo tuvieron que rescatar del fondo. Los médicos le diagnosticaron una miocardiopatía de origen aún desconocido. Pasó por quirófano y le implantaron un desfibrilador. Para muchos habría sido el final. Para él, solo una pausa. Siguió entrenando, adaptando el ritmo, resistiéndose a perder lo que había sido su vida desde niño.
Pero el segundo aviso fue definitivo. En mayo de 2023, durante la Media Maratón de Vélez-Málaga, su cuerpo volvió a fallar. Un nuevo desvanecimiento que lo cambió todo. En junio de 2025 fue operado de nuevo y desde entonces su realidad es otra: sin deporte intenso, sin piscina, sin mar.
El impacto no ha sido solo físico. También ha tenido que reinventarse en el trabajo. Ya no puede impartir Educación Física y ahora da refuerzos de Inglés y Matemáticas. «Es un cambio muy grande», reconoce Ruiz Aparicio, para alguien que había hecho del deporte no solo su profesión, sino su forma de vida.
«Voy por fases»
Aun así, hay algo que no ha cambiado: su forma de luchar. «Estoy en una nube emocional, voy por fases», explica. Una de esas fases, quizá la más luminosa en mucho tiempo, la vivió en la reciente presentación de su libro en Vélez-Málaga, donde se sintió «muy arropado».
El proyecto tiene además un componente solidario. La primera edición, de 200 ejemplares vendidos a diez euros, ha contado con la colaboración de la empresa veleña Frutas Montosa, y todo el dinero se ha destinado a instalar un desfibrilador en su instituto. «Hay en instalaciones deportivas, pero no en los centros educativos», señala.
En ese camino, su familia ha sido su refugio. Su mujer, Patricia Gutiérrez, y sus hijas, Daniela y Laura, son su ancla en un momento en el que todo lo demás ha cambiado. «El deporte me lo ha dado todo», dice, con la serenidad de quien sabe que ya no podrá volver a vivirlo igual.
«Cuando voy al hospital, casi toda la gente es mayor», comenta, consciente de lo excepcional de su situación
Su historia no termina aquí. Sigue en tratamiento, sometiéndose a pruebas, con la incertidumbre de un futuro en el que los médicos no descartan incluso un trasplante de corazón. «Cuando voy al hospital, casi toda la gente es mayor», comenta, consciente de lo excepcional de su situación.
En sus casi 400 páginas, 'El corazón de un nadador' no es solo un libro sobre enfermedad. Es el relato de una vida que se rompe y se reconstruye. De alguien que se preparaba para cruzar el Estrecho de Gibraltar y que, sin embargo, ha tenido que aprender a cruzar algo mucho más difícil: su propia realidad. El libro tiene 390 páginas y puede adquirirse en Amazon, pinchando en este enlace.
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