Un significativo dato muestra que, Juan Manuel Serrano, el ex jefe de gabinete de Pedro Sánchez, mantenía una intensa relación con el cabecilla de la trama vinculada a las cloacas del PSOE, Vicente Fernández. Y también que éste conservaba una significativa influencia tras abandonar la presidencia de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi).
Serrano cruzó 2.662 mensajes con Fernández tras abandonar éste la presidencia de la Sepi en octubre de 2019 y hasta cinco días antes de su detención, el pasado 10 de diciembre, según el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, al que ha tenido acceso este diario. La conversación de Whatsapp reconstruida por la investigación comienza el 3 de octubre de 2019, dos días después de que Fernández saliera formalmente de la Sepi, aunque la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, permitió que continuara influyendo en la sombra.
Se trata de un ritmo de más de un mensaje diario en una época en que Serrano era, primero, presidente de Correos, la principal empresa pública de España, y después, director general en el Ministerio de Transportes a las órdenes de Oscar Puente.
Sin embargo, Vicente Fernández no ocupaba en esas fechas ningún cargo público ni privado que pudiera merecer la atención laboral de Serrano desde sus ocupaciones en el sector público. A pesar de ello, la relación fue intensa y lucrativa para el ex presidente de la Sepi, considerado el miembro de más alto nivel del llamado grupo Hirurok (los tres, en vasco) que formaba con Leire Díez y Antxón Alonso, el socio de SantosCerdán.
Serrano evidencia así una fuerte conexión con las consideradas cloacas del PSOE durante años y que, según la UCO y la Fiscalía Anticorrupción, implicó que el ex jefe de gabinete de Sánchez les ayudara tanto para desestabilizar investigaciones judiciales en contra del presidente del Gobierno, como para financiarse con dinero público desde Correos.
Como ya publicó este diario este jueves, Serrano financió a la trama con, al menos, 270.000 euros, gracias a las oportunidades de negocio que les brindaba desde Correos, sobre todo contratando a un bufete de abogados andaluz amigo, SDEP&Carrillo. Además, participó en reuniones con las cloacas durante los llamados «días de reflexión» de Sánchez. En esas fechas, había sido ya apartado de Correos tras una gestión que dejó un agujero de 1.200 millones de euros, pero había sido recuperado por Puente en el Ministerio de Transportes. Era entonces director general de la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (SEITT), encargada de gestionar, entre otras, las autopistas de peaje quebradas.
Fue en esa condición de alto cargo de Transportes cuando Serrano declaraba a Leire Díez estar disponible para acudir a las reuniones de las cloacas en 2024. según los mensajes intervenidos.
Con Díez cruzó 9.355 mensajes, desde el cinco de noviembre de 2020 en que ella era solo responsable de Comunicación de Enusa -mientras él presidía Correos- hasta la Nochebuena de 2024. A eso se suma la UCO que, coincidiendo con los hechos investigados, recurrieron a la aplicación de mensajería Signal. En año y medio contabilizaron 1.487 mensajes.
En la relación con Díez sorprende menos que con Fernández tal cantidad de mensajes, porque, además del nexo político, era su subordinada en Correos. Como publicó este diario, Serrano la convirtió de facto en su jefa de gabinete en el grupo postal.
Con todo lo que se ha ido descubriendo del brazo derecho de Sánchez cuando éste era líder de la oposición, la Fiscalía Anticorrupción pidió en la mañana de este viernes la imputación de Serrano y el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, la concedió.
Inicialmente, el juez había aplazado la decisión de considerarlo investigado o testigo, a la espera de los indicios que aparecieran. Con el material aportado por la UCO, ha optado por imputarlo y autorizar a los investigadores a analizar el contenido del móvil que se le incautó el 27 de mayo, una medida que respaldada por Anticorrupción.
«Vino apareciendo con una difusa responsabilidad en los hechos; mas con lo nuevamente actuado se sigue un conjunto de indicios por su relación con los integrantes de la organización criminal (Leire Díez y Vicente Fernández, fundamentalmente)», indica Pedraz sobre Juan Manuel Serrano. en su auto de este viernes. Entre las novedades, el juez instructor resalta «la contratación irregular de Leire Díez» en Correos y su, como mínimo «aquiesciencia» en la adjudicación de contratos a amigos de la trama de los que cobraban. Además, ve «determinante» que Serrano es el primero al que convoca Leire Díez para activar las cloacas cuando Sánchez inicia su amago de dimitir.
No examina el móvil de la gerente
En contraste, el juez rechaza la petición de la UCO de acceder al análisis del teléfono de la gerente del PSOE, Ana María Fuentes Pacheco. En su caso, mantiene la condición de imputada que ya le había atribuido, pero indica que los indicios apuntan a que su tarea fue de colaboración en el delito, no de «responsable principal». Siguiendo el criterio de la Fiscalía, estima que ese papel auxiliar no sería suficiente para justificar el análisis de su terminal. Pese a que la presenta como cómplice mantiene que la gerente del partido en el poder ha podido cometer delito de falsedad contable.
En la misma resolución, el juez levanta la imputación dedos empleadas del área de administración del partido, a las que llama a declarar el día 28, pero como testigos. Se encargaron de afrontar pagos y otras tareas de logística de la trama investigada, pero sin ser conscientes de que se trataba de una actuación delictiva, según Pedraz.
En su caso, se les devuelven los teléfonos, pero se les pide que aporten todos los mensajes que cruzaran entre abril de 2024 y junio de 2025, por cualquier canal de comunicación, con Serrano, Fuentes Pacheco, la fontanera y Santos Cerdán.