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Si Estados Unidos quiere reforzar a su ejército para amenazar a China, tiene un problema: depende de China para hacerlo

Si Estados Unidos quiere reforzar a su ejército para amenazar a China, tiene un problema: depende de China para hacerlo
Artículo Completo 937 palabras
No hace falta que te diga que el mundo se está convirtiendo en un avispero vibrante con varios frentes abiertos. Algunos explotan directamente, como el conflicto entre EEUU, Israel e Irán, y otros aguantan, soterrados y palpitantes, en forma de tensiones diplomática y aranceles. Estados Unidos ha sido y es la potencia dominante mundial en lo económico (en términos de PIB nominal) y militar, pero China avanza inexorablemente para romper su hegemonía en todos los frentes.  Trump tiene la misión principal de "Make America Great Again" y en lo militar pasa por adoptar un papel más proactivo: lo hemos visto en Venezuela y en Irán pero también a pequeña escala con el abordaje de barcos. Ante este escenario, China está en una posición incómoda (compra el 90% de todo el petróleo que exporta Irán) que intenta resolver con la máxima presión diplomática pero sin acciones militares. Hay una amplia relación comercial en juego. Si lo hiciera, Estados Unidos tendría muchos problemas. Porque la relación entre Estados Unidos y China es paradójica: son rivales en lo geopolítico pero al mismo tiempo tienen una simbiosis en lo económico e industrial. Y si Estados Unidos quisiera fortalecer su ejército, China sería esencial, como evidencia este informe interno encargado por el propio Departamento de Defensa. Por qué es importante. Porque probablemente estemos en el mayor momento de tensión militar entre ambas potencias desde la Guerra Fría y Estados Unidos lleva tiempo declarando a China desde "pacing challenge" (para Pete Hegseth, ya es "pacing threat"):  en diferentes documentos de defensa: el ritmo del gigante asiático es un desafío que amenaza la supremacía de EEUU.  Pese a ello, su dependencia en la cadena de suministro militar no ha disminuido, sino al contrario. Si China decidiera, ya sea como represalia o por iniciativa propia, interrumpir su cadena de suministro, la capacidad operativa del ejército estadounidense se vería seriamente comprometida.  Contexto. A la caída de la URSS a finales de los 80 le siguió una reducción del gasto en defensa en los 90, momento en el cual la industria se movió buscando la eficiencia económica en forma de fusiones de contratistas y la externalización de proveedores. ¿Hacia dónde? Hacia Asia, algo que también hizo su industria de base. Mientras tanto, en el otro lado del mundo, China se consolidaba como proveedor global de electrónica, semiconductores y materias primas críticas. Un ejemplo concreto que puedes comprobar de un vistazo en este gráfico: el ascenso fulgurante de China en producción de tierras raras y la caída de Estados Unidos. Proveedores chinos del ejército estadounidense. NUMBERS MATTER: DEFENSE ACQUISITION, U.S. PRODUCTION CAPACITY, AND DETERRING CHINA En cifras. El informe interno de Govini de 2024 deja algunos datos numéricos que respaldan la seria dependencia del ejército estadounidense hacia China: • El 41% de los semiconductores de sus sistemas de armas e infraestructura dependen de proveedores chinos. • Los proveedores chinos en las cadenas de suministro de defensa se han cuadruplicado entre 2005 y 2020. • La dependencia estadounidense de China en electrónica aumentó un 600% entre 2014 y 2022. Gráfico que relaciona el armamento estadounidense con sus productores chinos. NUMBERS MATTER: DEFENSE ACQUISITION, U.S. PRODUCTION CAPACITY, AND DETERRING CHINA China es la fábrica del mundo. Una obviedad: los semiconductores están en todas partes, desde los móviles hasta misiles o drones. Y China fabrica más chips que nadie y también domina en ensamblaje, aunque va por detrás en chips avanzados. Eso sí, está entre sus prioridades. Estados Unidos ha intentado repatriar la producción de chips con su ley de Chips, pero sus consecuencias se verán a medio y largo plazo, no en los próximos meses. De momento, sus primeros brotes verdes son la planta de TSMC en Arizona. En Xataka China acaba de encontrar un agujero en el arma más silenciosa de EEUU: un algoritmo ha hackeado sus B-2 en Irán China es la "mina" del mundo. Lo mencionábamos más arriba porque es el ejemplo más claro: en tierras raras, China es la reina absoluta de la industria de cabo a rabo: desde los yacimientos al procesamiento. Y no solo son las tierras raras: también el galio, germanio, el grafito, el antimonio, el cobalto o el tungsteno.  Ojo, esto no necesariamente significa que domine por los yacimientos que posee, sino porque tiene montado una poderosa industria de refinado que le permite controlar el eslabón de procesamiento, de modo que otros países acuden a China para esta operación. Son industrias que requieren de una alta inversión y bajos márgenes, lo que las convierte en poco atractivas para que empresas privadas sin apoyo estatal entren en el sector. China lo sabe y lo usa como moneda de presión en forma de restricciones y bloqueos. En Xataka | La Marina de EEUU advierte al Congreso: China está levantando la mayor barrera nuclear de su historia bajo el mar En Xataka | China necesita chips y Estados Unidos necesita energía: en la carrera de la IA las dos grandes potencias tienen caminos divergentes Portada | Nick Fewings y Scandinavian Backlash  - La noticia Si Estados Unidos quiere reforzar a su ejército para amenazar a China, tiene un problema: depende de China para hacerlo fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .
Si Estados Unidos quiere reforzar a su ejército para amenazar a China, tiene un problema: depende de China para hacerlo

Para atacar a China, EEUU necesita a China

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Eva R. de Luis

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No hace falta que te diga que el mundo se está convirtiendo en un avispero vibrante con varios frentes abiertos. Algunos explotan directamente, como el conflicto entre EEUU, Israel e Irán, y otros aguantan, soterrados y palpitantes, en forma de tensiones diplomática y aranceles. Estados Unidos ha sido y es la potencia dominante mundial en lo económico (en términos de PIB nominal) y militar, pero China avanza inexorablemente para romper su hegemonía en todos los frentes. 

Trump tiene la misión principal de "Make America Great Again" y en lo militar pasa por adoptar un papel más proactivo: lo hemos visto en Venezuela y en Irán pero también a pequeña escala con el abordaje de barcos. Ante este escenario, China está en una posición incómoda (compra el 90% de todo el petróleo que exporta Irán) que intenta resolver con la máxima presión diplomática pero sin acciones militares. Hay una amplia relación comercial en juego. Si lo hiciera, Estados Unidos tendría muchos problemas.

Porque la relación entre Estados Unidos y China es paradójica: son rivales en lo geopolítico pero al mismo tiempo tienen una simbiosis en lo económico e industrial. Y si Estados Unidos quisiera fortalecer su ejército, China sería esencial, como evidencia este informe interno encargado por el propio Departamento de Defensa.

Por qué es importante. Porque probablemente estemos en el mayor momento de tensión militar entre ambas potencias desde la Guerra Fría y Estados Unidos lleva tiempo declarando a China desde "pacing challenge" (para Pete Hegseth, ya es "pacing threat"):  en diferentes documentos de defensa: el ritmo del gigante asiático es un desafío que amenaza la supremacía de EEUU. 

Pese a ello, su dependencia en la cadena de suministro militar no ha disminuido, sino al contrario. Si China decidiera, ya sea como represalia o por iniciativa propia, interrumpir su cadena de suministro, la capacidad operativa del ejército estadounidense se vería seriamente comprometida. 

Contexto. A la caída de la URSS a finales de los 80 le siguió una reducción del gasto en defensa en los 90, momento en el cual la industria se movió buscando la eficiencia económica en forma de fusiones de contratistas y la externalización de proveedores. ¿Hacia dónde? Hacia Asia, algo que también hizo su industria de base.

Mientras tanto, en el otro lado del mundo, China se consolidaba como proveedor global de electrónica, semiconductores y materias primas críticas. Un ejemplo concreto que puedes comprobar de un vistazo en este gráfico: el ascenso fulgurante de China en producción de tierras raras y la caída de Estados Unidos.

Proveedores chinos del ejército estadounidense. NUMBERS MATTER: DEFENSE ACQUISITION, U.S. PRODUCTION CAPACITY, AND DETERRING CHINA

En cifras. El informe interno de Govini de 2024 deja algunos datos numéricos que respaldan la seria dependencia del ejército estadounidense hacia China:

  • El 41% de los semiconductores de sus sistemas de armas e infraestructura dependen de proveedores chinos.
  • Los proveedores chinos en las cadenas de suministro de defensa se han cuadruplicado entre 2005 y 2020.
  • La dependencia estadounidense de China en electrónica aumentó un 600% entre 2014 y 2022.
Gráfico que relaciona el armamento estadounidense con sus productores chinos. NUMBERS MATTER: DEFENSE ACQUISITION, U.S. PRODUCTION CAPACITY, AND DETERRING CHINA

China es la fábrica del mundo. Una obviedad: los semiconductores están en todas partes, desde los móviles hasta misiles o drones. Y China fabrica más chips que nadie y también domina en ensamblaje, aunque va por detrás en chips avanzados. Eso sí, está entre sus prioridades. Estados Unidos ha intentado repatriar la producción de chips con su ley de Chips, pero sus consecuencias se verán a medio y largo plazo, no en los próximos meses. De momento, sus primeros brotes verdes son la planta de TSMC en Arizona.

En XatakaChina acaba de encontrar un agujero en el arma más silenciosa de EEUU: un algoritmo ha hackeado sus B-2 en Irán

China es la "mina" del mundo. Lo mencionábamos más arriba porque es el ejemplo más claro: en tierras raras, China es la reina absoluta de la industria de cabo a rabo: desde los yacimientos al procesamiento. Y no solo son las tierras raras: también el galio, germanio, el grafito, el antimonio, el cobalto o el tungsteno

Ojo, esto no necesariamente significa que domine por los yacimientos que posee, sino porque tiene montado una poderosa industria de refinado que le permite controlar el eslabón de procesamiento, de modo que otros países acuden a China para esta operación. Son industrias que requieren de una alta inversión y bajos márgenes, lo que las convierte en poco atractivas para que empresas privadas sin apoyo estatal entren en el sector. China lo sabe y lo usa como moneda de presión en forma de restricciones y bloqueos.

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En Xataka | China necesita chips y Estados Unidos necesita energía: en la carrera de la IA las dos grandes potencias tienen caminos divergentes

Portada | Nick Fewings y Scandinavian Backlash 

Fuente original: Leer en Xataka
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