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Anthony Fernandes sujeta la pala de tenis de mesa en el Club Málaga Tenis de Mesa en Ciudad Jardín. (Marilú Báez) «Si luchas puedes perder, pero si no luchas estás perdido»Anthony Fernandes, canario afincado en Málaga desde hace dos años, es el único jugador del mundo de tenis de mesa con la boca debido a su artrogriposis múltiple congénita y sueña con disputar los Paralímpicos mientras se desarrolla como actor e incluso como DJ
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04/07/2026 Actualizado a las 00:46h.La vida de nuestro protagonista da para una película y no es ninguna exageración, aunque de momento él disfruta apareciendo en ellas y asombrando al mundo mostrando una habilidad única en el planeta: jugar al tenis de mesa con la boca, a un nivel alto. Anthony Fernandes (Lanzarote, 2002) sufre artrogriposis múltiple congénita, un conjunto de enfermedades que afectan a la rigidez articular y provocan también falta de musculatura. Ha sido operado hasta en 20 ocasiones, especialmente de las piernas y los hombros, para ganar un poco de autonomía. Vino a Málaga hace dos años para completar sus estudios de Marketing y Publicidad y para dar un salto cualitativo en su juego y estar más cerca de su sueño, participar en unos Juegos Paralímpicos. Su madre, Zoila, y su hermano pequeño, Neymar, sus dos pilares, le acompañan en esta aventura. Su historia y su discurso son inspiradores, dejando completamente boquiabiertos a todos los que lo ven y escuchan por primera vez. Él, mientras tanto, aprieta los dientes (en sentido literal y figurado) y lleva por bandera el lema de «Si luchas puedes perder, pero si no luchas estás perdido».
«Empecé a jugar cuando tenía 10 años en el patio del colegio y hasta ahora. No ha sido de forma constante, porque no lo veía tampoco de forma profesional, hasta que poco a poco me fui metiendo cada vez más en el mundo de las competiciones. He probado un montón de deportes: he hecho surf adaptado, buceo, maratones con sillas de ruedas en las que me llevaban, otras de menor distancia en las que iba corriendo yo... No ha habido ningún deporte con el que me haya quedado con ganas de hacer. Pero el tenis de mesa me enganchó desde el primer momento porque era una forma de poder jugar en igualdad de condiciones con la gente de mi colegio. Fui mejorando bastante, buscaba dónde entrenar más. Todavía siento que no he llegado a mi techo. Tenía que venir a la península, en este caso a Málaga (se entrena en el Club Málaga Tenis de Mesa en Ciudad Jardín) para subir mi nivel y siento que he mejorado mucho desde que estoy aquí. He ido invitado también al CAR (Centro de Alto Rendimiento) de Murcia a entrenar con la selección paralímpica, pero sé que queda un largo camino todavía para llegar a los Juegos», relata sobre su historia en el deporte.
Anthony Fernandes, durante el entrenamiento. (Marilú Báez)Reconoce la satisfacción que genera ganarle a personas que no tienen una discapacidad: «Me motiva, pero me lo tomo más como un entrenamiento porque sé que no es mi competición. Mi competición está en los campeonatos que van por clasificaciones (de grados de discapacidad). Si gano aquí con alguien que no tiene discapacidad, es mucho más probable que gane a alguien que sí la tiene. Me ha pasado muchas veces que venga una persona que aunque no lo diga pero se le ve en su actitud que piensa que me va a ganar fácil, termina enfadado por perder contra mí». Recientemente participó en el Campeonato de España, en individual clase 6 (hay hasta clase 10), finalizando en cuarta posición.
«No me gusta ponernos de 'héroes' de las personas con discapacidad porque lo que hacemos es llevar nuestra vida como cualquiera, pero adaptada a nuestras posibilidades»
Asegura que su principal fortaleza como jugador es precisamente jugar con la boca: «Las personas están acostumbradas a jugar con alguien que juega con la mano. Normalmente, con el movimiento del cuerpo ya anticipan a dónde va a ir el golpe. En mi caso, como los brazos nos los quitamos de en medio, es más difícil que se anticipen a mi tiro».
«No me gusta poner la palabra 'héroes' a las personas con discapacidad porque muchas veces lo que hacemos es llevar nuestra vida como cualquier otra persona, pero adaptada a nuestras capacidades y a nuestras posibilidades. Pero sí que hay mucha gente que lo ve como algo admirable», comenta Anthony sobre si se considera un referente.
Valora el deporte como herramienta de integración: «En mi experiencia personal, vi el deporte como esa vía de decir 'tengo que moverme, tengo que hacer algo para mejorar físicamente o por lo menos no empeorar'. Yo cuando nací sólo movía la cabeza. Hay gente que de primeras te juega con compasión porque no te conocen, pero en el momento en el que ven cómo juego paso a ser uno más en el club o donde esté jugando. El deporte facilita la integración pero no sólo a personas con discapacidad sino que padezcan cualquier otro tipo de problema, creo que es la solución».
Su madre y su hermano, fundamentales
«En cuanto a la discapacidad, mi apoyo fundamental ha sido siempre mi madre. Es la persona y la mujer de mi vida. Es la que ha estado al pie del cañón, pasando un montón de horas sufriendo y esperando con mis operaciones, yo ni me enteraba. Ha estado siempre ahí luchando por mí desde pequeño. Si yo hubiera tenido otra madre no estaría aquí. Ella estuvo buscando un montón de médicos: estuvimos en Chile viviendo, en Alemania, por fisioterapia, operaciones, médicos... Y todo es gracias a ella. Casi todo el 'marrón' se lo ha comido mi madre desde joven ella sola», manifiesta Anthony primero sobre su madre.
Anthony, con su madre y su hermano Neymar en una imagen reciente. (SUR)Salió recientemente en la película 'La familia Benetón +2': «No diré que fue por suerte, porque la suerte se trabaja y hay que estar ahí. Fue también en gran parte por el tenis de mesa. Hace unos cinco o seis años el Langui tenía un programa que se llamaba 'Donde viajan dos' y da la casualidad de que uno de los guionistas de ese programa trabaja también en la película, Curro Velázquez. Él me dijo que al escribir el guion de mi personaje, Lalo, que tenía que hacerlo yo sí o sí. Me escribieron por Instagram (su cuenta, @zohanamc, tiene más de 30.000 seguidores) de la productora, y la verdad es que ha sido una experiencia brutal». Además de su faceta como deportista, estudiante y actor, también se desarrolla como productor musical y DJ, también con la boca, y cuenta con mucho 'background' en esto por el pasado como bailarina profesional.
«Me encantaría (trascender), yo creo que he venido al mundo para hacer algo muy grande»
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«Me encantaría (trascender). Creo que he venido al mundo para hacer algo muy grande. A mí me encantaría llegar al punto en el que si una persona habla de tenis de mesa tenga que hablar de mí porque he conseguido cosas increíbles. Para mucha gente ya el mero hecho de levantarme de la cama y coger una pala con la boca es algo increíble, pero yo quiero hacer algo increíble a nivel de resultados e impacto en el deporte. Poder dedicarme al 'ping pong' sería increíble. No es un deporte que dé mucho dinero, pero si gracias a las redes sociales y la creación de contenido me llegan sponsors y me ayudaran para costear los viajes y competir estaría bien (ha iniciado una campaña para conseguir patrocinios, uno de ellos el de Red Bull, para ir a los Paralímpicos)», explica el canario sobre sus metas vitales.
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