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Si te dejaron antes del verano... eso tiene nombre: 'uncuffing'

Si te dejaron antes del verano... eso tiene nombre: 'uncuffing'
Artículo Completo 831 palabras
Significa quitarse los grilletes' y es una tendencia antes de las vacaciones y... también ¡al volver de ellas!
Si te dejaron antes del verano... eso tiene nombre: 'uncuffing'

Significa quitarse los grilletes' y es una tendencia antes de las vacaciones y... también ¡al volver de ellas!

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Solange Vázquez

29/08/2026 Actualizado a las 19:25h.

Hablar de 'las cosas del querer', como dice la copla, no siempre es fácil: muchas veces no hay quien las entienda. Y más de un ... tiempo a esta parte, ya que actitudes esporádicas de toda la vida –casi todas cuestionables moralmente– han adquirido el rango de tendencia y, por ello, han sido bautizadas con palabras en inglés. Pues bien, vamos a abordar un fenómeno viral (y de rabiosa actualidad, como dicen los periodistas de la vieja escuela), con su correspondiente nombrecito anglosajón: 'uncuffing'. Quizá sirva para explicar por qué la persona con la que estábamos tan a gustito nos dejó justo cuando asomaba este verano que ya declina.

«Desde la psicología social sabemos que cuanto mayor es la exposición a posibles opciones, mayor puede ser la comparación con la propia pareja. Este fenómeno, conocido como efecto de las alternativas, hace que algunas personas empiecen a preguntarse si podrían encontrar a alguien 'mejor'. Las redes sociales potencian, además, el llamado síndrome del césped más verde, la falsa creencia de que la vida y la relación de los demás siempre parece más emocionante que la propia», indica. Sobre todo en verano, esa época que parece reservada para la felicidad, como si el resto del año importase menos ser un triste.

Ay, las redes, mostrándonos 'irrealidades' que nos tragamos sin el menor espíritu crítico. «Alimentan la sensación de que todo el mundo está disfrutando más que nosotros. Este fenómeno puede generar una profunda insatisfacción con la propia vida y con la pareja. Algunas personas creen que romper les permitirá vivir experiencias más intensas cuando, en realidad, muchas veces lo que necesitan no es cambiar de compañero, sino salir de la rutina», advierte Ferreiro.

¿Hijos de...?

Asimismo, la sexóloga de la firma Diversual, Lucía Jiménez, apunta que el 'uncuffing' es una expresión más de ese concepto sociológico que lo impregna todo: la modernidad líquida, o sea, el cambio continuo, «la incertidumbre económica, laboral y social a la que los jóvenes se ven expuestos y que, como respuesta adaptativa, lleva también a flexibilizar los vínculos para que puedan adaptarse a esos contextos inestables». Vamos, que dejamos a alguien porque la vida es probar y probar, ya que nada está hecho para durar. Qué hijos de... de nuestro tiempo somos a veces, ¿eh?

Ahora muchos estarán pensando que no es eso, que las personas no son bienes de consumo, y que la explicación es que el verano les confundió, como le pasaba a Dinio con la noche... ¿Es así? «Se habla de que la duración de los días y una mayor exposición a la luz solar influyen en la síntesis de vitamina D, que a su vez podría repercutir en la producción de testosterona, aumentando el deseo sexual», apunta Jiménez. «Sin embargo, no existen estudios clínicos capaces de justificarlo –matiza–. Puede que la explicación a esta desinhibición veraniega sea mucho más simple: la piel está más descubierta, por lo que hay muchos estímulos visuales que activan el deseo. También estamos más enfocados en relajarnos y pasarlo bien, pasamos más tiempo en la calle, conocemos a más gente...». Y, sí, nos entra una especie de FOMO sentimental: el miedo a estar perdiéndonos algo, otro signo de nuestros tiempos.

¿Lo que pasa de viaje se queda en el viaje?

El 'uncuffing' es típico del comienzo del verano, pero también del final. Si algún miembro de la pareja ha estado solo o 'suelto' por su cuenta y ha probado las mieles de la soltería es común que se calle como un perro, «ya que existe la creencia de que 'lo que pasa en un viaje, se queda en el viaje', indica Mónica Chang, experta en relaciones de iroha. Cuando la gente viaja o está de vacaciones se comporta diferente, siguiendo esa idea de 'lugar nuevo, persona nueva'». Y muchas veces eso se queda en el álbum de secretos, pero suele generar una reflexión interna –¿y si descubrimos cosas que nos gustan y no tenemos?– que desemboca a menudo en ruptura. Este es uno de los factores por los que septiembre es, con enero, el momento del año con más separaciones. ¿Lo que pasa en verano se queda en verano? Puede. Pero lo que es cierto es que se queda en nosotros.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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