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Si tienes perro en Madrid es probable que se esté drogando sin querer. El motivo: las cacas humanas de los parques

Si tienes perro en Madrid es probable que se esté drogando sin querer. El motivo: las cacas humanas de los parques
Artículo Completo 1,135 palabras
El caso lo contaba hace ya algún tiempo en Instagram Marisa García, boticaria. Un buen día paseaba por un parque de Majadahonda cuando perdió de vista a su perro. El susto duró poco. El can reapareció pasados unos minutos, pero lo hizo tras haberse dado un festín de heces humanas. Hasta ahí la escena quizás resulte escatológica, pero tampoco tiene mayor interés. Si tienes perro sabrás que no es extraño que se interesen por las cacas. El problema es que esas heces en concreto contenían restos de drogas, con lo que el animal acabó en el veterinario. El problema es que no es un caso aislado. Más que una anécdota escatológica. El vídeo de García es de septiembre de 2024 pero lo de las intoxicaciones de perros que acaban 'colocados' (e ingresados en una clínica veterinaria) tras darse un festín de caca humana está lejos de ser una curiosidad o problema del pasado. Todo lo contrario. Sigue ocurriendo (al menos en la Comunidad de Madrid) y con una frecuencia pasmosa. Así lo ha revelado El País en un artículo en el que cita varios casos y a veterinarios que corroboran que ya no se sorprenden al encontrarse con canes que, en un descuido de sus dueños, han ingerido cacas... con algún tipo de droga. Un colegiado del centro de urgencias Reina Cristina asegura que han llegado a atender hasta cuatro urgencias en una semana. Incluso en la película 'Sirât', la cinta de Oliver Laxe candidata al Oscar, se hace un guiño a este tipo de casos. En Xataka El coste de la vida no para de crecer en España, pero hay algo que nunca había estado tan barato: el kilo de coca "Ya me habían advertido". La experiencia de García es ilustrativa. En septiembre de 2024 contaba cómo perdió de vista a su perro mientras paseaba por un parque de Majadahonda (Madrid). Cuando el animal apareció, lo hizo con sorpresa: "Se había zampado las heces de alguien". El problema es que esas cacas humanas iban 'aderezadas' con algo más. Quien quiera que las hubiera dejado allí había consumido drogas, sustancias que dejaron restos en las deposiciones. "Los perros lo comen y se intoxican de marihuana, cocaína... En este caso tenía también trazas de antidepresivos tricíclicos, de opiáceos... A lo mejor de alguien que estaba tomando algún tipo de medicación", rememora la boticaria. "Al perro, aparte de vomitar y ponerse muy triste y malito, las patas de atrás empezaron a fallarle y no podía caminar. Eso nos alertó y lo llevamos al veterinario". García reconocía que casos como el que había vivido ella eran relativamente frecuentes porque, ya sea por falta de baños públicos, urgencia o simple hábito, hay gente que opta por aliviarse en los parques… dejando sus excrementos y todo lo que contengan, incluidos restos de drogas o fármacos legales. "Ya me habían advertido. Esto le puede pasar a cualquiera. Cada vez hay más perritos que se intoxican por las drogas que consumen los humanos", recuerda García. "Una plaga". ¿Cómo de frecuente es? Uno de los veterinarios entrevistados por El País habla directamente de "plaga". El problema no es ni mucho menos nuevo, pero casos como el de García o el de Paula Valdeón, otra madrileña que tuvo que llevar a su perra (Balkis) a una clínica después de que comiese heces humanas durante un paseo nocturno por Madrid Río, sugieren que se ha agravado. ¿El motivo? Una posible explicación es el cambio en el consumo de drogas. Un informe europeo de 2025 sobre el tema concluye que el 13,3% de los españoles de entre 15 y 64 años ha probado la coca al menos una vez en su vida. Se trata de la cifra más alta de la UE, considerablemente por encima de naciones como Francia y Dinamarca (9,4%) o Países Bajos (8%). No todo son indicadores negativas (el uso de cannabis se ha desplomado entre los adolescentes), pero los datos de Sanidad muestran que la prevalencia del consumo de hipnosedantes, éxtasis, coca o alucinógenos es sensiblemente mayor hoy que en los 90. ¿Hay más factores? Sí. Varios. El primero explica porque el reportaje de El País o el vídeo de García apuntan a la misma región: Madrid. Más allá del mayor o menor consumo de drogas, la capital lidia con un hándicap: el elevado coste del ocio nocturno, lo que obliga a los grupos a buscar alternativas, como reunirse en zonas públicas u organizar botellones. Si a eso se le añade la el reducido número de aseos públicos, la historia se cuenta sola: heces al alcance de los perros, con todo lo que lleven 'a bordo', tanto medicamentos como drogas ilegales. Más allá de Madrid. El problema de las intoxicaciones de mascotas no es exclusivo de los parques y jardines de Madrid. Hace un año la Radiotelevisión del Principado de Asturias alertaba de que varios canes de Oviedo habían enfermado tras comerse cacas humanas con restos de drogas. Para los vecinos, el origen del problema estaba claro: los botellones celebrados en un parque de la zona. También hay animales que se intoxican sin pisar la calle. En 2024 JAMA Network Open publicó un estudio de Orrin Ware y Renée Schmid que muestra que episodios de ese tipo tampoco son extraños dentro de los propios hogares. Para su estudio, los investigadores analizaron cientos de llamadas realizadas entre 2019 y 2023 a la organización Pet Poison Helpline en las que dueños de mascotas informaban de que sus animales se habían intoxicado.  La muestra debe manejarse con cierta cautela porque coincidió con la pandemia, un período durante el que mucha gente se vio obligada a confinarse y realizar su día a día dentro de las viviendas, pero sus conclusiones son interesantes: revelan una preocupante (y creciente) exposición de las mascotas a las drogas.  Imágenes | Courtney Mihaka (Unsplash) y Colin Davis (Unsplash) En Xataka | En 2001 un yate se refugió en una isla remota del Atlántico. Días después sus habitantes empanaban pescado con coca - La noticia Si tienes perro en Madrid es probable que se esté drogando sin querer. El motivo: las cacas humanas de los parques fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .
Si tienes perro en Madrid es probable que se esté drogando sin querer. El motivo: las cacas humanas de los parques

Llevamos toda la vida creyendo que las cacas de perro son un problema para los humanos. En Madrid ocurre exactamente lo contrario

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Carlos Prego

Editor - Magnet

Carlos Prego

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El caso lo contaba hace ya algún tiempo en Instagram Marisa García, boticaria. Un buen día paseaba por un parque de Majadahonda cuando perdió de vista a su perro. El susto duró poco. El can reapareció pasados unos minutos, pero lo hizo tras haberse dado un festín de heces humanas. Hasta ahí la escena quizás resulte escatológica, pero tampoco tiene mayor interés. Si tienes perro sabrás que no es extraño que se interesen por las cacas. El problema es que esas heces en concreto contenían restos de drogas, con lo que el animal acabó en el veterinario.

El problema es que no es un caso aislado.

Más que una anécdota escatológica. El vídeo de García es de septiembre de 2024 pero lo de las intoxicaciones de perros que acaban 'colocados' (e ingresados en una clínica veterinaria) tras darse un festín de caca humana está lejos de ser una curiosidad o problema del pasado. Todo lo contrario. Sigue ocurriendo (al menos en la Comunidad de Madrid) y con una frecuencia pasmosa.

Así lo ha revelado El País en un artículo en el que cita varios casos y a veterinarios que corroboran que ya no se sorprenden al encontrarse con canes que, en un descuido de sus dueños, han ingerido cacas... con algún tipo de droga. Un colegiado del centro de urgencias Reina Cristina asegura que han llegado a atender hasta cuatro urgencias en una semana. Incluso en la película 'Sirât', la cinta de Oliver Laxe candidata al Oscar, se hace un guiño a este tipo de casos.

En XatakaEl coste de la vida no para de crecer en España, pero hay algo que nunca había estado tan barato: el kilo de coca

"Ya me habían advertido". La experiencia de García es ilustrativa. En septiembre de 2024 contaba cómo perdió de vista a su perro mientras paseaba por un parque de Majadahonda (Madrid). Cuando el animal apareció, lo hizo con sorpresa: "Se había zampado las heces de alguien". El problema es que esas cacas humanas iban 'aderezadas' con algo más. Quien quiera que las hubiera dejado allí había consumido drogas, sustancias que dejaron restos en las deposiciones.

"Los perros lo comen y se intoxican de marihuana, cocaína... En este caso tenía también trazas de antidepresivos tricíclicos, de opiáceos... A lo mejor de alguien que estaba tomando algún tipo de medicación", rememora la boticaria. "Al perro, aparte de vomitar y ponerse muy triste y malito, las patas de atrás empezaron a fallarle y no podía caminar. Eso nos alertó y lo llevamos al veterinario".

García reconocía que casos como el que había vivido ella eran relativamente frecuentes porque, ya sea por falta de baños públicos, urgencia o simple hábito, hay gente que opta por aliviarse en los parques… dejando sus excrementos y todo lo que contengan, incluidos restos de drogas o fármacos legales. "Ya me habían advertido. Esto le puede pasar a cualquiera. Cada vez hay más perritos que se intoxican por las drogas que consumen los humanos", recuerda García.

"Una plaga". ¿Cómo de frecuente es? Uno de los veterinarios entrevistados por El País habla directamente de "plaga". El problema no es ni mucho menos nuevo, pero casos como el de García o el de Paula Valdeón, otra madrileña que tuvo que llevar a su perra (Balkis) a una clínica después de que comiese heces humanas durante un paseo nocturno por Madrid Río, sugieren que se ha agravado. ¿El motivo? Una posible explicación es el cambio en el consumo de drogas.

Un informe europeo de 2025 sobre el tema concluye que el 13,3% de los españoles de entre 15 y 64 años ha probado la coca al menos una vez en su vida. Se trata de la cifra más alta de la UE, considerablemente por encima de naciones como Francia y Dinamarca (9,4%) o Países Bajos (8%). No todo son indicadores negativas (el uso de cannabis se ha desplomado entre los adolescentes), pero los datos de Sanidad muestran que la prevalencia del consumo de hipnosedantes, éxtasis, coca o alucinógenos es sensiblemente mayor hoy que en los 90.

¿Hay más factores? Sí. Varios. El primero explica porque el reportaje de El País o el vídeo de García apuntan a la misma región: Madrid. Más allá del mayor o menor consumo de drogas, la capital lidia con un hándicap: el elevado coste del ocio nocturno, lo que obliga a los grupos a buscar alternativas, como reunirse en zonas públicas u organizar botellones. Si a eso se le añade la el reducido número de aseos públicos, la historia se cuenta sola: heces al alcance de los perros, con todo lo que lleven 'a bordo', tanto medicamentos como drogas ilegales.

Más allá de Madrid. El problema de las intoxicaciones de mascotas no es exclusivo de los parques y jardines de Madrid. Hace un año la Radiotelevisión del Principado de Asturias alertaba de que varios canes de Oviedo habían enfermado tras comerse cacas humanas con restos de drogas. Para los vecinos, el origen del problema estaba claro: los botellones celebrados en un parque de la zona.

También hay animales que se intoxican sin pisar la calle. En 2024 JAMA Network Open publicó un estudio de Orrin Ware y Renée Schmid que muestra que episodios de ese tipo tampoco son extraños dentro de los propios hogares. Para su estudio, los investigadores analizaron cientos de llamadas realizadas entre 2019 y 2023 a la organización Pet Poison Helpline en las que dueños de mascotas informaban de que sus animales se habían intoxicado. 

La muestra debe manejarse con cierta cautela porque coincidió con la pandemia, un período durante el que mucha gente se vio obligada a confinarse y realizar su día a día dentro de las viviendas, pero sus conclusiones son interesantes: revelan una preocupante (y creciente) exposición de las mascotas a las drogas. 

Imágenes | Courtney Mihaka (Unsplash) y Colin Davis (Unsplash)

En Xataka | En 2001 un yate se refugió en una isla remota del Atlántico. Días después sus habitantes empanaban pescado con coca

Fuente original: Leer en Xataka
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