España se vuelve un equipo lento y choca frente al muro de Cabo Verde al no tener a Lamine Yamal y Nico Williams, fundamentales en las bandas de La Roja, de salida
Regala esta noticia Añádenos en Google Ferran remata y para el portero de Cabo Verde. (Reuters) 15/06/2026 a las 21:36h.Cabo Verde bajó a la tierra a la campeona de Europa en el estreno mundialista y le ofreció varias lecciones que pueden tener efectos positivos ... si España las aplica y opta por la calma y no por la autodestrucción. Pese a que es el campeonato con más selecciones de la historia nunca hay partido inaugural fácil –salvo que seas Curazao y pienses que con marcar un gol es fuficiente– y España recibió una dosis de realidad que le ha bajado a la tierra mundialista de golpe. El catenaccio de manual de Cabo Verde, Vozinha en la portería y diez defensores por delante, dejó una evidencia clara para La Roja. Si no hay extremos, no hay fiesta.
Era una apuesta por el control del balón y por generar espacios para que corrieran los laterales por las bandas. Pero a la hora de la verdad, el único extremo de La Roja ha sido un Marc Cucurella que lo ha intentado una y otra vez por la izquierda, pero casi siempre sin lograr conectar con los futbolistas que se agolpaban dentro del área, como un Mikel Oyarzabal que no tocó un balón la primera media hora, Fabián o los citados Gavi y Ferran. Con un ritmo cansino, de toque al pie, de mucha búsqueda infructuosa de jugadores en ventaja dentro de la maraña defensiva africana, España ha dejado pasar el tiempo en la primera parte hasta que se ha activado un poco en los minutos finales.
Bien sea por el cansancio del rival o por la insistencia, La Roja ha tenido el momento de mayor lucidez del partido, como la conexión de Cucurella con un Ferran que ha rematado al larguero en el minuto 39 o la segunda acción de ambos en el 44 con remate del segundo que ha parado Vozinha. Laporte ha tenido el gol en un saque de esquina que hubiera cambiado completamente el encuentro, pero Cabo Verde ha conseguido llegar al descanso sin encajar y eso ha reforzado aún más el ánimo de los muchachos de Pedro Leitao Brito 'Bubista'.
Plan de emergencia
Porque en la segunda parte a España le ha costado todavía más generar peligro, encontrar una grieta en la roca africana. Ellos no tenían ninguna intención de cambiar de plan, de esas dos líneas plantadas delante de su portero y sin dejar espacios entre ambas, por lo que a España le tocaca seguir tirando de paciencia. Y sin espacios, sin poder correr por los costados y sin dos de sus futbolistas mas determinantes en el campo de juego es muy complicado porque el fútbol de De la Fuente no casa bien con tácticas del murciélago –todos colgados del larguero– como la que planteó Cabo Verde.
Tanto es así que el seleccionador tuvo que activar el plan B, echar mano del manual de emergencia y poner a calentar a Lamine al inicio de la segunda parte para darle entrada en el 71. Ver que el tiempo pasaba y no había noticias en las inmediaciones de Vozinha llevó al talento del Barça a activar sus desbordes por la banda derecha. Pero encomendarse a un futbolista todavía falto de ritmo como Lamine es mucho pedir, y más allá del efecto que tuvo en sus primeros cinco minutos –estímulo para España y cierto nerviosismo en Cabo Verde–, lo cierto es que los africanos hicieron un perfecto trabajo de coberturas defensivas para anular a un Yamal todavía muy lejos de su mejor versión.
Así que si el plan de emergencia del extremo derecho no funcionaba, había que activar el del costado izquierdo. Minuto 86 y Nico Williams, al que no se le esperaba en el primer encuentro del Mundial, saltaba como salvavidas de una España que se ahogaba en la orilla del área caboverdiana. Apenas unos minutos para que La Roja intentara reconocerse en su traje de gala, el que le llevó a lo más alto hace dos años, pero fue imposible porque la falta de ritmo tanto de Lamine Yamal y de Nico era evidente. «Seguro que en los próximos encuentros van a estar mejor», vaticinó De la Fuente al finalizar en un encuentro en una sentencia teñida de deseo. Porque de esa mejoría van a depender muchas de las opciones de España en este Mundial. Que ambos recuperen la chispa para desbordar, para romper defensas, será fundamental para ganar a selecciones como Arabia Saudí y Uruguay en el panorama más cercano que le espera a la selección en el torneo. También en el caso de Mikel Merino, otro pilar donde se ha sostenido el edificio de Luis de la Fuente y que en Atlanta tuvo otra ración de minutos para ir tomando sensaciones. El Mundial, por mucho que delante esté una debutante, no perdona ni el más mínimo fallo. Se necesita a los mejores y en las mejores condiciones, y España ha demostrado que ha comenzado su camino con algunas de sus estrellas tratando de subirse al tren en marcha. Si logran subirse y se llaman Lamine Yamal y Nico Williams, todo será mejor.
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