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El profesor se sirvió de un perfil falso en una red social. Morquecho Solicitan 22 años de cárcel para un profesor de Irun por ofrecer dinero o regalos a tres alumnas a cambio de favores sexualesLas víctimas tenían 13 y 15 años y el docente llegó al instituto irundarra tras haber sido suspendido por Educación en otro centro escolar por hechos similares, según el fiscal
Oskar Ortiz de Guinea
Viernes, 6 de marzo 2026, 07:45
... menores de edad –dos de ellas alumnas suyas– a cambio de recibir favores de naturaleza sexual, según acusa la Fiscalía de Gipuzkoa. El varón, que será juzgado este mes en la Audiencia de Gipuzkoa, también habría llegado a proponer a alguna de las adolescentes que le acompañara de vacaciones o a asistir alguna actividad. El fiscal lo acusa de varios delitos de solicitud de favores sexuales de pago y de acercamiento sexual a menores de 16 años, amenazas y exhibición sexual ante menores.El fiscal estima que el encausado –que estaba al frente de un aula para alumnado que, por diversos motivos, presenta dificultades relevantes de aprendizaje o adaptación– «tiene interés sexual por las chicas preadolescentes, por lo que usa su condición de profesor de enseñanza secundaria para aproximarse a ellas». En el caso enjuiciado, habría llevado a cabo «las mismas prácticas que había desarrollado en el pasado, buscando la compañía» de tres alumnas: dos de 15 años y una de 13 a la que no daba clase.
A esta última, por ejemplo, durante el primer trimestre académico, la habría «insinuado» que le podía acompañar «a dar una vuelta» con él y llegó a invitarle a asistir a una competición en Anoeta «con la involuntaria complicidad» de otra menor, esta de 16 años. Finalmente, la más joven no accedió y la otra sí, pero, según el fiscal, la chica no fue «del interés del acusado».
Contacto en redes sociales
Aquel otoño, el docente «abrió una cuenta en la red social Instagram» con una «falsa identidad», desde la que «comenzó a ponerse en contacto» con las tres alumnas referidas. En sus conversaciones –hasta el 16 de diciembre– «fue envolviendo» a las tres presuntas víctimas «en una dinámica de conversación completamente inapropiada para menores de esa edad y de esas características –con dificultades para el aprendizaje ya sea por su perfil neurológico, entorno familiar...–, que las hacen especialmente vulnerables».
De este modo, siempre según el relato del fiscal, el educador habría sugerido a las menores ser «su 'sugar baby'», de manera que él sería el 'sugar daddy', es decir, «el hombre mayor que les puede dar regalos o dinero a cambio de que ellas (las 'sugar baby') le den compañía y, sobre todo, favores de naturaleza sexual».
En este contexto de conversaciones «escritas» y también «grabaciones de audio», el profesor habría planteado a una de las chicas a que se fueran juntos a pasar las vacaciones de Navidad, «con la finalidad de culminar el acercamiento sexual». Y, además, a la misma menor le «insinuó» que en el viaje de fin de curso «buscaría la forma de obtener una habitación de hotel en la que pudiera estar a solas» con la adolescente. Lo hizo, según concluye el Ministerio Público, «con la misma finalidad lúbrica, llegando a haberle enviado un vídeo en el que el propio acusado aparecía desnudo bailando».
Acusación pública
Finalmente, una vez que «estas conductas se hicieron de público conocimiento en el entorno» del instituto, el procesado, «prevaliéndose de su superioridad docente» y siendo «conocedor de que había capturas de pantalla de sus conversaciones que le delataban», decidió escribir una carta. En esta misiva, «indicó a los alumnos que dichas grabaciones y capturas» «podrían ser ilegales e incluso delictivas, con la finalidad de provocar miedo entre los alumnos y alumnas» con la esperanza de que «se destruyese el material comprometedor» y él «quedara libre de culpa».
Por estos hechos -relata Diario Vasco- la Fiscalía de Gipuzkoa acusa al profesor de tres delitos de solicitud de favores sexuales de pago a menores de edad, por cada uno de los cuales reclama cinco años de prisión (15 años en total); dos delitos de acercamiento sexual a menores de edad a través de internet, por los que pide dos años y medio de cárcel (5 años en total); un delito de exhibición sexual, por el que sugiere un año y seis meses de privación de libertad; y un delito de amenazas condicionales atenuadas, por el que solicita seis meses más. Alternativamente, el fiscal plantea calificar el delito solicitud de favores sexuales de pago por un ilícito leve de acoso sexual, por el que interesa la pena de 20 días de localización permanente.
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