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La edición limitada de este sofisticado reloj lanzado en sociedad por Patek Philippe y Tiffany & Co. se ha convertido en una de las más codiciadas y exclusivas del mercado de alta gama.
Pocas colaboraciones han provocado un impacto tan inmediato en el mundo de la alta relojería como la alianza entre Patek Philippe y Tiffany & Co. Cuando ambas firmas presentaron en diciembre de 2021 una edición especial del legendario Nautilus 5711 con una esfera azul Tiffany, el reloj pasó en cuestión de horas de ser una pieza extraordinaria a convertirse en uno de los objetos de deseo más buscados por coleccionistas de todo el mundo.
La producción se limitó a únicamente 170 unidades, una cifra elegida para conmemorar los 170 años de colaboración entre ambas casas, una de las relaciones comerciales más longevas del sector del lujo.
Esfera del exclusivo Patek Philippe.Sotheby's / YouTubeLa exclusividad no tardó en disparar su valor. Aunque su precio oficial rondaba los 52.000 dólares en el momento de su lanzamiento, las primeras operaciones en el mercado secundario multiplicaron varias veces esa cifra.
La unidad número 1, subastada por Phillips en beneficio de The Nature Conservancy, alcanzó 6,5 millones de dólares, convirtiéndose en uno de los relojes modernos más caros jamás vendidos en una subasta.
Desde entonces, cada aparición pública de este Nautilus genera expectación entre coleccionistas y aficionados, especialmente cuando se deja ver en la muñeca de algunas de las mayores celebridades del deporte y el entretenimiento. Una de ellas es LeBron James, uno de sus propietarios más conocidos.
¿Qué tiene de especial este Nautilus?
A simple vista podría parecer un Nautilus clásico, pero basta observar la esfera para entender por qué esta referencia se ha convertido en un icono contemporáneo.
El inconfundible color azul Tiffany sustituye al tradicional degradado azul del modelo 5711 y se acompaña de la inscripción Tiffany & Co. situada sobre las seis horas, una presencia inédita en una pieza de producción tan limitada.
El azul Tiffany sustituye al tradicional degradado azul del modelo 5711.PhillipsLa caja y el brazalete están realizados en acero inoxidable y conservan las proporciones que hicieron famoso al Nautilus diseñado por Gérald Genta en 1976: 40 milímetros de diámetro, bisel octogonal de esquinas redondeadas y un grosor contenido que lo convierte en uno de los relojes deportivos de lujo más elegantes del mercado.
En su interior, late el calibre automático 26-330 S C, visible a través del fondo de zafiro y acabado con los estándares del sello Patek Philippe. La combinación de una estética reconocible, una fabricación extremadamente limitada y el anuncio del fin de la referencia 5711 pocos meses antes de su lanzamiento contribuyeron a convertir esta edición en una auténtica leyenda.
El reloj que dispara todas las cifras
Si algo define al Nautilus 5711 Tiffany Blue es su comportamiento en el mercado. Muy pocos relojes modernos han experimentado una revalorización comparable en tan poco tiempo.
El precio oficial quedó rápidamente eclipsado por las cifras alcanzadas en compraventas privadas y plataformas especializadas, donde algunas unidades han superado ampliamente el millón de dólares, dependiendo de su estado de conservación y procedencia. El caso más espectacular fue el del ejemplar número 1, cuya venta confirmó que no se trataba únicamente de un reloj exclusivo, sino de una auténtica pieza de colección.
Parte trasera del Nautilus 5711 Tiffany Blue.PhillipsAunque la identidad del comprador inicial no llegó a hacerse pública durante la puja, posteriormente trascendió que la pieza terminó en manos del conocido coleccionista estadounidense Zach Lu. Y, de ese modo, pasó a la historia como uno de los relojes modernos más valiosos jamás vendidos en una subasta benéfica.
La combinación de una producción de solo 170 unidades, el prestigio de Patek Philippe, la fuerza comercial de Tiffany & Co. y el final de la producción del Nautilus 5711 crearon una tormenta perfecta que difícilmente volverá a repetirse en la relojería contemporánea.
LeBron James y otros coleccionistas que ya lo lucen
Conseguir uno de estos relojes no depende únicamente del presupuesto. La inmensa mayoría de las 170 piezas fueron asignadas a clientes históricos de Patek Philippe y Tiffany & Co., lo que convirtió su distribución en un acontecimiento casi tan exclusivo como el propio reloj.
Entre quienes han conseguido incorporarlo a su colección destaca LeBron James, fotografiado en varias ocasiones llevando el Nautilus Tiffany Blue durante actos públicos y eventos deportivos.
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Su elección no resulta casual. El jugador de la NBA posee una de las colecciones de relojes más importantes entre los deportistas profesionales, con modelos de Patek Philippe, Richard Mille, Audemars Piguet y Rolex.
La presencia del Nautilus 5711 Tiffany Blue en su muñeca ha contribuido todavía más a consolidar el estatus casi mítico de esta referencia, considerada por muchos expertos como uno de las piezas más deseadas de toda la relojería contemporánea.
Hay otros propietarios famosos de este modelo: el rapero Jay-Z fue uno de los primeros en ser fotografiado con esta edición limitada gracias a su histórica relación con Tiffany & Co. Más tarde se sumaron nombres como Leonardo DiCaprio.
El hecho de que solo unas pocas asignaciones hayan trascendido públicamente alimenta el halo de misterio que rodea a esta referencia y refuerza su condición de auténtico grial para los coleccionistas.
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