Los de Tuchel acaban primeros gracias a una buena actuación del madridista en la victoria 2-0 frente a Panamá. Croacia y Ghana también se clasifican en un grupo L sin brillo
Regala esta noticia Añádenos en Google Jude Bellingham durante el encuentro Inglaterra-Panamá. (AFP)Javier Ansorena
Corresponsal en Nueva York
28/06/2026 Actualizado a las 01:23h.«Así es como debe ser el fútbol». Rob mira al cielo y se frota las manos satisfecho desde una grada del estadio de Nueva ... York/Nueva Jersey. Viene con su padre y un amigo desde Leyton, un barrio al este de Londres. Cae lluvia fina en una tarde plomiza, los asientos están mojados. Son del Leyton Orient, de la tercera inglesa, con un estadio de puro sabor británico, inspiración para Ted Lasso.
Thomas Tuchel, el entrenador al frente de Inglaterra, busca pegar un volantazo a la marcha de su Selección. El inicio ilusionante contra Croacia (4-2) quedó embarrado en un empate soso con Ghana, en el que los ingleses fueron incapaces de encontrar soluciones a una defensa cerrada. El técnico alemán cambia casi la mitad del once. Renueva las bandas: por la izquierda, Marcus Rashford sustituye a Anthony Gordon, uno que sale y otro que entra al FC Barcelona-; por la derecha, es Bukayo Saka quien toma el lugar de Noni Madueke. Sobre todo, busca dinamizar el centro del campo. A Bellingham, el que tiene talento para abrir la lata, lo acompaña en la mediapunta de Morgan Rogers, cuando hasta ahora Tuchel escogía a uno o a otro. Y coloca al madridista cerca de Elliott Anderson en la medular, un cambio táctico que acumula un precio de mercado de casi 290 millones: los 134 que pagó el Real Madrid por 'Hey Jude' y los 153 que acaba de pagar el Manchester City por Anderson.
Por lo visto en la primera parte, es difícil entender la millonada pagada por los jeques por el ex del Nottingham Forest. Tiene una presencia convencional, no encuentra soluciones, sus pases son baratos.
Bellingham da más muestras de calidad, pero no encuentra compañía. El gran activo ofensivo de Inglaterra, Kane, llamado a pelear por el pichichi del Mundial, no aparece. Rashford es intermitente.
Inglaterra presiona pero sin claridad y sin potencia. Eso convierte a la línea de tres centrales de Panamá -José Córdoba, Fidel Escobar y Andrés Andrade- en un Muro Adriano.