- ARTUR ZANÓN @artur_zanon Cambridge
Varias firmas impulsadas por españoles florecen en la ciudad inglesa gracias a un entorno que reúne, en un radio de 'diez minutos en bicicleta', conocimiento, talento internacional e inversores, con opciones de llegar a unicornio.
Varias empresas impulsadas por españoles buscan despuntar en el ecosistema generado alrededor de la Universidad de Cambridge, considerado como uno de los más atractivos en Europa por la combinación de talento, capital y conocimiento científico.
La ciudad de 146.000 habitantes, es uno de los vértices del triángulo de oro que también integran Oxford y Londres. El entorno de Cambridge suma unas 5.000 compañías innovadoras (con 75.000 empleados), de las que 60 son multinacionales. Del global, sobresalen las industrias de alta tecnología (610), ciencias de la vida (560), servicios intensivos en conocimiento (840) y telecomunicaciones e información (2.700).
A ello hay que añadir 36 parques de investigación que la convierten en el principal clúster de biotecnología de Europa, cinco hospitales y dos universidades (la de Cambridge, que figura siempre en las primeras plazas de las clasificaciones internacionales, y la Anglia Ruskin University).
"Cambridge es la suma de la Universidad, investigación de primer nivel y la innovación que se produce cada día en sus 31 colleges [facultades]. Es una serie de islas que tratamos de convertir en un archipiélago", resume Chris Gibbs, director de inversiones de Cambridge Entreprise Ventures, el brazo inversor de la Universidad de Cambridge, centrado en start up y spin out de gran crecimiento y gran impacto.
El éxito se resume en aproximar la investigación, el talento y el dinero "en un radio de 10 minutos en bicicleta", indica Gibbs en relación a la capacidad de llevar a las nuevas empresas hacia una posición de salida prometedora. Un 41% alcanzan la ronda de serie A, un 11% a la serie c y un 1,5% llega a unicornio (firmas con una valoración superior a los mil millones de dólares). Solo San Francisco le supera aquí.
En esencia, se trata de traducir la investigación universitaria en un cambio social y económico positivo. Entre los coinversores españoles, figuran la gestora de capital riesgo barcelonesa Nina Capital y la vasca Acurio Ventures.
Salto
No siempre fue así. "El llamado fenómeno Cambridge, que dio origen a nuevas empresas en una ciudad que antes solo tenía una pequeña industria en el sector eléctrico, data de 1970, con la fundación del Cambridge Science Park" y las primeras firmas basadas en ingeniería e instrumentación, apunta Manuel Corpas, que ha desarrollado Cambridge Precision Medicine (CPM).
La presencia hoy es mucho más amplia. ARM (hija de Cambridge, pero que cotizada en Nueva York), AstraZeneca, Apple y Microsoft son algunos de los grandes grupos con presencia en la ciudad, además de unicornios como Darktrace (ciberdefensa), Abcam (investigación de proteínas), Wayve (conducción autónoma), Centessa (medicina de impacto) y T-Therapeutics (biofarmacéutica).
Barocal y su nuevo tipo de material orgánico
En 2015, Xavier Moya y varios colaboradores descubrieron un nuevo tipo de material orgánico, llamado materiales barocalóricos colosales, cuya propiedad es que cambia significativamente de temperatura bajo presión. En esencia, puede funcionar como los gases refrigerantes que se emplean en sistemas de refrigeración y climatización: "Mis alumnos saben que la aviación genera en torno al 2% de las emisiones globales de dióxido de carbono, pero no que el 40% procede de la calefacción y el aire acondicionado", explica.
En 2019 Moya puso en marcha una 'start up', Barocal, que hasta el momento ha obtenido financiación por unos cinco millones de euros. Los últimos han sido los 2,45 millones de euros del European Innovation Council y el TERA Award, dotado con un millón de dólares, aunque también la ha conseguido de IP Group Cambridge Enerprisa y Breakthrough Energy Fellowship (Bill Gates). Su intención es lanzar los primeros proyectos piloto con "dos o tres grandes fabricantes", para trasladar la tecnología del laboratorio al mercado. La tecnología desarrollada hasta el momento consigue un coeficiente de eficiencia de 3 (la media del mercado está entre 2 y 4), pero su objetivo es alcanzar 6 o más, sobre un óptimo de 15. Barocal tiene 15 empleados y se ha desarrollado en Cambridge.
"La ciudad ofrece un ecosistema increíble para la innovación y el emprendimiento, sobre todo en deep tech; la proximidad con investigadores líderes en el mundo; inversores y la comunidad colaborativa de start up". También destaca la capacidad de la Universidad de reunir de forma improvisada a profesionales de ámbitos muy diferentes que permiten intercambios de conocimientos y de contactos. En su caso, el ámbito en el que ha tenido que aprender más es el financiero-económico -"entender el mundo de los negocios" para buscar inversores-, aunque cree que Cambridge ha puesto remedio a esta deficiencia con formación especifica. Barocal se mudó el pasado septiembre a un nuevo espacio de unos 1.000 metros cuadrados y su fundador considera que el futuro de la compañía pasa por acuerdos conjuntos de desarrollo con grandes fabricantes, y no necesariamente por estar en manos de un gran grupo.
Xampla, un avance en la reducción del plástico que usa JustEat
En la lucha contra el uso de plásticos existe una oportunidad de negocio que Xampla quiere explotar. Se trata del desarrollo de materiales nuevos a base de polímeros naturales a través de proteínas vegetales que permiten remplazar el recubrimiento plástico de vasos y cajas -por ejemplo, de comida para llevar- que aparentemente parecen elaborados completamente con cartón. Esos microplásticos no se pueden reciclar y están presentes, por ejemplo, en productos de limpieza y de higiene personal y se usan a veces para estabilizar fragancias.
"El polímero que usamos cumple con las regulaciones europeas que quieren prohibir este tipo de plásticos", explica Marc Rodríguez, cofundador de la start up en Cambridge. La firma se constituyó en 2019 y en enero de 2020, justo antes de declararse la pandemia, firmó su primer contrato. La compañía cuenta hoy con 40 empleados y hasta el momento ha protagonizado cuatro rondas de financiación por un importe de 25,8 millones de libras (unos 29,8 millones de euros), después de completar la última por 10 millones de libras el pasado septiembre.
La compañía es experta en innovación y busca aliarse con terceros para que fabriquen, de los que obtiene ingresos a través del cobro de royalties. Es el caso de la finlandesa Huhtamaki. Uno de los clientes finales es Just Eat. El ecosistema de Cambridge presenta básicamente dos ventajas, a juicio del emprendedor: "La primera es Cambridge Entreprises, que identifica tecnologías que se pueden comercializar y nos dio la primera ronda, la presemilla. La otra es el ecosistema, un talento concentrado que difícilmente puedes encontrar en otros sitios".
Ello permite la creación de equipos diversos e incluso incorporar expertos que han desarrollado su carrera profesional en otras empresas, pero deciden incorporarse a proyectos más pequeños: "Esto ayuda a la start up a que pueda tener éxito", incide. En cambio, existen algunos puntos negativos, como son las "limitaciones" para empresas como Xampla por la dificultad de hallar laboratorios e infraestructura para escalar a un precio económico. La firma tiene oficinas y un laboratorio en el Cambridge Science Park y una nave industrial para pruebas en el exterior de la ciudad.
Los tests genómicos para clínicas privadas de CPM
"¿Cómo puedo lanzar una empresa con los conocimientos que había desarrollado en Cambridge sobre el genoma humano?", se preguntaba Manuel Corpas (Málaga, 1977) cuando le despidieron en 2015. Dos años después montó Cambridge Precision Medicine (CPM), que ofrece test genómicos para clínicas privadas que buscan un servicio distintivo. A partir del análisis de una muestra de saliva, esta tecnología maneja millones de datos que permiten analizar, a modo de predictores de riesgo, las posibilidades de sufrir ciertas enfermedades, entre las que figuran las relacionadas con más muertes, como son los cánceres de pecho y próstata, la diabetes 2, la fibrilación atrial y los infartos de miocardio y cerebral.
Estos datos se añaden a otras pruebas que un paciente puede hacerse y que permiten al médico especialista formarse una idea concreta de los riesgos y tomar decisiones más concretas (ir más allá del "haga más ejercicio, coma mejor y reduzca el estrés"), además de saber qué medicamentos pueden ser más efectivos. El precio oscila entre los 1.000 y los 15.000 euros y, aunque los primeros proyectos se han firmado con centros de Madrid, Alicante y Marbella, tiene puesto el foco en América Latina. A medio plazo, su intención es crecer mediante el boca oreja. Hasta el momento, las necesidades de financiación, de "varios cientos de miles de libras", han sido cubiertas por London Business Angels.
Para Corpas, el beneficio de estar en Cambridge radica en la "concentración de cerebros en una ciudad pequeña", que da "muchas opciones de obtener diferentes tipos de ayuda". Una tradición de más de medio siglo, un entorno favorable para los negocios, eventos de networking para emprendedores, diferentes programas de aceleración y un sistema dinámico y no aislado son algunas de las ventajas que destaca el también profesor de la Universidad de Westminster. Estas mismas características -que la hacen liderar el sistema emprendedor en Europa-, comparadas con el tamaño de Silicon Valley, es la gran debilidad de Cambridge, ya que San Francisco cuenta con más presencia del capital riesgo y el tamaño es mayor.
Nu Quantum levanta 52 millones y abrirá en España
Carmen Palacios-Berraquero elaboró su doctorado en fotónica cuántica en Cambridge y, tras él, trató de desarrollar y comercializar una patente que creó, lo que le llevó a fundar Nu Quantum. "Esa patente ya no la usamos y hemos desarrollado todo mucho más", sostiene la emprendedora, al frente ahora de un equipo de 70 personas, el 75% de las cuales son ingenieros de software, electrónicos y científicos cuánticos.
"Somos una compañía de computación cuántica distribuida. Igual que la inteligencia artificial requiere de centros de datos mucho más potentes que un procesador individual, los procesadores cuánticos, para que sean potentes y puedan resolver problemas relevantes para la sociedad, no tienen suficiente con un procesador y hay que montar centros de datos cuánticos que trabajen en red", expone Palacios-Barraquero, que presume de ser "líder" en este campo y de contar con una "tecnología única con estándares internacionales".
La firma había obtenido inicialmente dos millones de libras (2,3 millones de euros) en un ronda de capital semilla en 2020 y 8,5 millones de libras (9,6 millones de euros) en una serie pre-a tres años mas tarde. La tercera ronda multiplicó las anteriores, con 60 millones de dólares (52 millones de euros) a finales del año pasado y se convirtió en la más importante de su sector en esa fase en Reino Unido; entre los inversores, figuran National Grid Partners, Gresham House Ventures, Morpheus Ventures y la SETT (Gobierno español).
"En pocos años queremos estar valorados en varios miles de millones; empezaremos a firmar contratos para construir centros de datos cuánticos y aceleraremos el proceso de comercialización. Vemos dos salidas: debutar en Bolsa o una venta", expone la también consejera delegada de la firma en relación a su plan de negocio. Palacios-Berraquero ve Cambridge como "una de las mejores ciudades de Europa para montar una start up de tecnología y deep tech gracias a la Universidad y al ecosistema que la rodea, con inversores que conocen el sector y ejemplos exitosos, como fue ARM, que permiten ver de cerca que el éxito es posible", comenta. Nu Quantum, por ejemplo, cuenta en su consejo con una ex de ARM, Sam Funnel, que es videpresidenta de legal y de IP. Ha abierto oficina en Los Ángeles y prevé establecer una filial en España.
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