El lateral zurdo del Sevilla habla sobre el liderazgo, la gestión de los errores y su conexión emocional con Nervión
Suazo, antes de comenzar el entrenamiento en la ciudad deportiva.SEVILLA FC- JOSÉ GORDILLO
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En su primera temporada en el Sevilla, Gabriel Suazo se ha convertido no solo en uno de los capitanes del conjunto hispalense, sino en un referente para el vestuario. En una extensa charla con Banda Deportiva, el internacional chileno analizó, entre otros temas, su visión sobre el liderazgo, la gestión de las crisis o su relación con las redes sociales. "He aprendido a liderar con el ejemplo, entrenándome al máximo, dejando todo en cada pelota para contagiar a mis compañeros positivamente", comenta el lateral zurdo.
La experiencia de Suazo en Chile y Francia le ha servido para ostentar la capitanía durante su primer año en el Sevilla. "Me ha tocado ser capitán y aprender a escuchar. Si tengo que decirle a un compañero, tengo que ser de cierta forma porque si no, le afecta a su rendimiento. Eso también es ser líder y muchas veces no se nota", explica. Además, dejó claro que "el liderazgo se basa en contagiar positivamente con hechos y acciones a los demás. Sea o no capitán, no cambio mi forma de ser y quizás por eso me eligen. No llego a ningún club y empiezo a mandar, eso nunca lo voy a hacer".
Suazo aplica su optimismo diariamente incluso en contextos de crisis: "En Sevilla viví un momento difícil de pelear el descenso, y me preguntaron qué hacía para ayudar a mis compañeros en esa situación. Después de cada derrota, al siguiente día abrazo a mis compañeros, los saludo con cariño y entro a la cancha sonriendo. A lo mejor me sacan fotos y la gente dice: ¿cómo se está riendo si el día anterior perdiste? Para mí no tiene nada que ver una cosa con la otra. Obviamente tengo frustración, me duele y soy el más exigente porque soy muy competitivo, pero si llevo toda esa acción positiva, al final las cosas terminan yendo a ese lado".
Para Suazo, el crecimiento pasa por asimilar los fallos con naturalidad y entrenarlos. "La confianza se construye en los momentos difíciles, donde el equipo pierde, donde te equivocas en un pase y terminó siendo gol. Pero todo lo hago creyendo en que va a ser lo mejor para el equipo porque no me escondo. Para mí eso es muy importante porque se construye a base del error y del aprendizaje, de esa resiliencia contigo mismo", argumenta.
La pasión del Ramón Sánchez-Pizjuán caló hondo desde el primer día en Suazo, que traza un paralelismo con el fútbol sudamericano: "Nuestro estadio es una maravilla cuando entramos, cuando cantan el himno con las bufandas… se te eriza la piel, es precioso. En Europa hay muchos estadios que no alientan y se escucha todo. Hay otros que no. Por ejemplo, en el del Betis y en el nuestro no se escucha porque la gente está a full. Eso a mí me encantó cuando llegué porque me recordó muchas cosas que viví en Colo-Colo en cuanto a cómo sienten el fútbol y cómo lo viven".