Yolanda Díaz, este lunes, durante una reunión en el Congreso de los Diputados con los líder del Movimiento Sumar. Europa Press
Política Sumar busca ahora cómo diferenciarse del PSOE sin salir del Gobierno y se movilizará con la bandera de la viviendaLos ministros y dirigentes de Sumar se conjuran para mantener durante un mes la presión a favor de su propio "decreto", conscientes de que Sánchez ya no cuenta con ellos para completar mayorías electorales.
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Fernando Garea Publicada 24 marzo 2026 02:50hLas claves nuevo Generado con IA
Sumar es protagonista y víctima del dilema clásico del erizo descrito por Arthur Schopenhauer, en el que los individuos necesitan proximidad para no morir de frío y, al tiempo, si se acercan demasiado se pinchan entre ellos y mueren desangrados.
Es el destino natural de los partidos minoritarios en los gobiernos de coalición. Corren riesgo de desaparecer si se arriman demasiado al socio mayoritario, es decir, el PSOE, pero también pueden morir si salen del Gobierno y quedan a la intemperie, sin sus cinco ministerios, incluida una vicepresidencia.
Más aún cuando Pedro Sánchez lleva al PSOE a un discurso más de izquierdas con banderas como la regularización de migrantes y el "no a la guerra".
El presidente del Gobierno ya no busca completar mayorías, sino llegar a un porcentaje de voto honroso, como ha ocurrido en Castilla y León. Ya no juegan en el mismo equipo a efectos electorales.
Por eso, Sumar busca cómo poner distancia política con el PSOE para tener discurso propio de izquierdas, que no les mimetice con Sánchez y huir del efecto del voto útil, que sería letal para ellos, pero sin salir del Gobierno. Sin perder el paraguas y el eco institucional.
Por eso, el viernes se negaron durante dos horas a entrar en el Consejo de Ministros hasta que lograron un decreto con sus reivindicaciones, aunque saben que es muy difícil que salga adelante en el Congreso, y sin poner en ningún momento en cuestión su permanencia en el Gobierno.
Y, por eso, los partidos que forman Sumar iniciarán una movilización, con apoyo de los sindicatos, para intentar mantener la bandera de la vivienda y la limitación de los alquileres.
El PSOE recupera 10 escaños con el 'No a la guerra' a costa de sus socios y de Vox, pero la oposición sigue sumando 203Tienen un mes para hacerlo, el tiempo legalmente establecido para que el pleno del Congreso convalide el decreto que forzaron el viernes.
"La vivienda tiene que ser la principal bandera de la izquierda para poder aspirar a la victoria en los futuros comicios generales", aseguran en Sumar. Además, se pronunciaron a favor de presentar iniciativas en el Congreso, aunque haya riesgo de que sean rechazadas, para marcar posición política e ideológica.
Aceptan, porque no les queda más remedio, el otro decreto con reducciones generalizadas de impuestos que será convalidado este jueves, pero combatirán a favor del de la vivienda como gesto político para diferenciarse del PSOE y buscar su supervivencia.
Sumar ya perdió la bandera de la reducción de la jornada laboral (Yolanda Díaz decía en 2023 que esta era la "legislatura del tiempo") cuando el proyecto de ley fue rechazado en el Congreso con el voto en contra de PP, Vox y Junts.
Llamada a la movilización
La activación empezó este lunes en el Congreso con una reunión de los cinco ministros (Yolanda Díaz, Pablo Bustinduy, Ernest Urtasun, Mónica García y Sira Rego) con los parlamentarios de Sumar y dirigentes del movimiento como el líder de Izquierda Unida, Antonio Maíllo.
De la reunión salió el inicio de esa movilización y el convencimiento de que tienen que lanzar un mensaje más potente tras los desastres electorales en Extremadura, Aragón y Castilla y León para poder sobrevivir, pero sin salir del Gobierno.
En palabras de Mónica García "hay Gobierno progresista para rato y espacio político para décadas".
La reunión de los cinco ministros no es habitual y es continuidad de lo que hicieron casi de forma colegiada el jueves por la noche y el viernes por la mañana antes del Consejo de Ministros. Ahí se fraguó el plante de la Moncloa.
No hay líder en ese espacio de la izquierda y, por eso, se trata de un movimiento casi colegiado de todos y coordinado con otros miembros de Sumar.
Desde el PSOE se ve este paso con inquietud, al tener que convivir con un discurso que cuestiona las decisiones del Gobierno desde la izquierda, pero con comodidad, al saber que Sumar no saldrá del Ejecutivo.
Con condescendencia, Sánchez tachó de "salseo" esa actitud. Además, de forma pragmática admitió que se aprobaba un decreto, el de la vivienda, sin apoyo parlamentario.
Hay que recordar que el Consejo de Ministros no vota las decisiones y aunque pueden producirse discusiones internas, finalmente sólo hay opciones de dejar constancia de la discrepancia en un documento que no es público. Así ocurrió en 2025 cuando se aprobó el aumento del gasto militar.
Algo parecido hizo Podemos hace tiempo, pero con la diferencia de que lo hacen desde fuera del Gobierno. Eso les da más margen de maniobra y además no tienen que aparecer como coautores de decisiones que no les gusten. Pero tienen el inconveniente de no tener el foco de los ministros.
De hecho, Podemos ya ha anunciado que no apoyará el jueves el decreto con bajadas de impuestos. En cualquier caso, como previsiblemente tendrá el apoyo de la derecha (PP y Junts), su voto es irrelevante y el ruido de su distanciamiento queda atenuado.
Los de Ione Belarra se abstendrán y pedirán al Gobierno topar precios para evitar que las grandes empresas se apropien de los 5.000 millones movilizados.
- PSOE (Partido Socialista Obrero Español)
- Podemos
- Pedro Sánchez
- Yolanda Díaz
- Mónica García Gómez
- Sumar
- Pablo Bustinduy
- Ernest Urtasun
- Sira Rego