La Audiencia Provincial de Zaragoza se ha visto obligada a suspender por segunda vez un juicio por violación al no conocer el paradero en el que se encuentra la denunciante. El acusado se enfrenta a 13 años de prisión por haber forzado sexualmente a la víctima en repetidas ocasiones durante varios días, tras conocerse en un albergue de la capital aragonesa.
La vista oral debería haberse celebrado en abril, pero al igual que en esta ocasión, la víctima decidió no comparecer a la citación, que ni siquiera se le pudo notificar al desconocer el lugar en el que reside. Por este motivo, la Sección Primera ha emitido una orden de localización.
Los hechos, según la denuncia interpuesta por la mujer, se remontan a diciembre de 2023, cuando esta inició una amistad con A.G.S y acordaron que comenzarían a vivir juntos. Ambos habían acordado que sería él quien asumiría los gastos del hospedaje y que entre ellos no se iba a producir ningún tipo de contacto sexual. Sin embargo, en su primera noche de alojamiento en una pensión de Zaragoza, el hombre la violó.
Tras ello, tal y como comunicó en la instrucción del caso, se vio obligada a seguir conviviendo con él, ya que la tenía amenazada de muerte e incluso le aseguraba que la iba a vender a una mafia para ser prostituida. Al respecto, el 5 de enero de 2024, mantuvieron una discusión en un restaurante en la que el hombre la agarró del brazo, la sentó bruscamente en la silla y le dijo, en inglés, que tenía intención de asesinarla. Posteriormente, fue violada por segunda vez.
La Fiscalía pide 13 años de prisión para el acusado al considerarle culpable de un delito continuado de agresión sexual junto a otro de amenazas. Además, solicita un total de 20 años de prohibición de comunicación y de aproximación a la víctima a menos de 500 metros y una indemnización de 15.000 euros.