Imagen de archivo del presidente taiwanés, William Lai. EFE/ Wang Yu Ching/Oficina Presidencial De Taiwán
Ciencia Taiwán regresa a la energía nuclear: reanuda la actividad de dos centrales ante el riesgo por el conflicto en Oriente MedioEl Gobierno ha decidido cambiar radicalmente su hoja de ruta energética tras años de políticas antinucleares con una decisión que marca un precedente.
Más información:China cambia de estrategia: se compromete a triplicar la capacidad mundial de energía nuclear para 2050
P. G. Santos / Agencias Publicada 31 marzo 2026 08:02hLas claves nuevo Generado con IA
Taiwán ha decidido cambiar radicalmente su hoja de ruta energética tras años de políticas antinucleares. El Ejecutivo de William Lai ha iniciado oficialmente los trámites necesarios para reabrir dos de las plantas más importantes de toda la isla.
La decisión responde a una necesidad crítica de garantizar el suministro eléctrico nacional. El auge imparable de la inteligencia artificial exige una potencia constante que las renovables no pueden cubrir solas actualmente, poniendo en riesgo el liderazgo tecnológico mundial.
El plan contempla la reactivación de las centrales de Kuosheng y Maanshan próximamente. Ambas instalaciones resultan vitales para sostener la fabricación de semiconductores avanzados, un sector estratégico que consume cantidades ingentes de energía y define la economía del país.
Recurren a las armas nucleares en el 86% de las crisis: un estudio simula que la IA utilizaría bombas atómicasLa seguridad nacional es otro factor determinante en este histórico giro político. Un posible bloqueo naval por parte de China dejaría a la isla sin gas natural en diez días, convirtiendo a la energía nuclear en un salvavidas.
Reconsiderar su postura inicial
Taipower, la compañía estatal eléctrica, ya prepara los informes de seguridad pertinentes. La empresa estadounidense Westinghouse será la encargada de evaluar el estado real de los reactores para determinar si pueden volver a conectarse a la red eléctrica nacional.
El cierre del último reactor en mayo de 2025 parecía el fin definitivo. Sin embargo, la realidad geopolítica y la presión de los mercados internacionales han forzado a Taipei a reconsiderar su postura sobre el uso de la fisión nuclear.
Los expertos advierten que el proceso de reapertura no será inmediato ni sencillo. Se requieren inspecciones exhaustivas y una actualización de los sistemas de refrigeración para cumplir con los estándares internacionales de seguridad tras años de un mantenimiento mínimo.
El debate social en la isla sigue siendo un terreno muy pantanoso. Mientras las empresas tecnológicas celebran la medida, los grupos ecologistas critican el regreso de una tecnología que genera residuos peligrosos en una zona con alta actividad sísmica.
China observa con atención estos movimientos estratégicos de su vecino insular hoy. La autonomía energética de Taiwán es vista como una forma de resistencia ante las pretensiones de unificación, reforzando su soberanía mediante una infraestructura eléctrica mucho más resiliente.
El sueño de la energía 'ilimitada' por fusión nuclear, cada vez más cerca: "Llegará en 20 años"El futuro de la isla depende ahora de este ambicioso renacimiento nuclear. Si el plan tiene éxito, Taiwán logrará estabilizar su red interna, asegurando que sus fábricas de microchips sigan alimentando al resto del mundo sin interrupciones ni apagones.
Este movimiento marca un precedente en la región de Asia Oriental actualmente. Otros países podrían seguir el ejemplo taiwanés al enfrentarse a retos similares, donde la soberanía energética se convierte en la herramienta principal para garantizar la supervivencia nacional absoluta.
La ciencia y la geopolítica caminan de la mano en este nuevo escenario. Taiwán busca un equilibrio difícil entre la seguridad ambiental y la supervivencia económica, apostando de nuevo por el átomo para iluminar un futuro lleno de incertidumbres.