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Tatiana Tibuleac, elegía del desarraigo

Tatiana Tibuleac, elegía del desarraigo
Artículo Completo 728 palabras
Mila tiene cincuenta años y varias adicciones : el alcohol, la comida, la humillación. Malvive cuidando niños y limpiando casas en París, adonde emigró en la juventud desde Moldavia, siguiendo los pasos de sus inseparables amigos Malik y Ella. En su país de nacimiento dejó un trabajo como profesora universitaria y a su padre, un intelectual tan aficionado como ella a la bebida, con quien, pese al cariño mutuo, nunca logró entenderse bien.La nueva novela de Tatiana Țîbuleac, autora de 'El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes' , comparte con aquel memorable libro una voz protagonista de portentosa intensidad, capaz de moverse entre la violencia y la ternura, la sordidez y la belleza. Narrativa 'Cuando seas feliz, golpea tú primero' Autora Tatiana Tibuleac Editorial Impedimenta Año 2026 Páginas 264 Precio 21, 50 euros Valoración ****Mila narra su historia de desarraigo desde el presente, a través de saltos temporales y una estructura caleidoscópica, en la que unas veces escamotea información y otras irrumpe con detalles crudamente explícitos: «Bueno, no nos separamos exactamente. No te separas de alguien sacándolo a la puerta descalzo, quemando su ropa, envenenando a su perro».Se muestra implacable al hablar de los demás, pero aún más consigo misma. No edulcora su degradación ni los momentos en que ha traspasado la frágil línea que separa la miseria de la delincuencia , pero tampoco se percibe amargura en su mirada. Incluso en los instantes más oscuros deja espacio para un humor feroz, a menudo autoirónico, que introduce una inesperada ligereza en el drama.En el centro de todo está su «hermoso padre muerto», con quien mantiene un ajuste de cuentas descarnado, aunque el amor siempre termina imponiéndose a la rabia y el resentimiento. Con frecuencia piensa en lo que le diría si fuera testigo de la degeneración de aquella niña a la que enseñó a amar la palabra y los libros. Pasiones que, por otra parte, él antepuso muchas veces a las personas que tenía alrededor. Otro de los ejes de la historia es el triángulo amoroso que la protagonista conforma con Malik y Ella. Los conoce desde la infancia y permanecerá ligada a ellos durante toda su vida por un complejo vínculo, nacido de unas circunstancias familiares marcadas por distintas formas de carencia. A ello se suma el legado de una generación que creía que los niños debían aprender a arreglárselas por su cuenta cuanto antes.La protagonista se muestra implacable al hablar de los demás, pero aún más consigo mismaLa relación de amor-odio entre Mila y Ella es uno de los mayores misterios de la novela. Manipuladora, caprichosa e irresistiblemente guapa, Ella consigue separarla de Malik. Después arrastra a ambos a Francia, donde Mila tiene que mendigar un lugar en el que dormir hasta acabar instalada en su casa, bajo la protección de los criminales con los que Ella se relaciona.A caballo entre el libro de duelo colectivo y la novela de formación, estas páginas son también un retrato de la sociedad moldava de los años noventa y de quienes, como tantos ciudadanos cultivados de Europa del Este , abandonaron sus países para mejorar su situación y terminaron en ciudades donde los inmigrantes dejan de ser lo que fueron para convertirse en lo que el entorno les permite.Esta extraordinaria novela deslumbra por su lenguaje y por la emoción contenida que impulsa la narración hacia una pregunta: qué hacer cuando, después de haber sobrevivido a casi todo, aún hay que enfrentarse al miedo de ser feliz. Y, pese a todo, encontrar razones para seguir adelante.

Mila tiene cincuenta años y varias adicciones: el alcohol, la comida, la humillación. Malvive cuidando niños y limpiando casas en París, adonde emigró en la juventud desde Moldavia, siguiendo los pasos de sus inseparables amigos Malik y Ella. En su país de nacimiento ... dejó un trabajo como profesora universitaria y a su padre, un intelectual tan aficionado como ella a la bebida, con quien, pese al cariño mutuo, nunca logró entenderse bien.

La nueva novela de Tatiana Țîbuleac, autora de 'El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes', comparte con aquel memorable libro una voz protagonista de portentosa intensidad, capaz de moverse entre la violencia y la ternura, la sordidez y la belleza.

Mila narra su historia de desarraigo desde el presente, a través de saltos temporales y una estructura caleidoscópica, en la que unas veces escamotea información y otras irrumpe con detalles crudamente explícitos: «Bueno, no nos separamos exactamente. No te separas de alguien sacándolo a la puerta descalzo, quemando su ropa, envenenando a su perro».

Se muestra implacable al hablar de los demás, pero aún más consigo misma. No edulcora su degradación ni los momentos en que ha traspasado la frágil línea que separa la miseria de la delincuencia, pero tampoco se percibe amargura en su mirada. Incluso en los instantes más oscuros deja espacio para un humor feroz, a menudo autoirónico, que introduce una inesperada ligereza en el drama.

'El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes': la aclamada novela se convierte en un 'happening' teatral

En el centro de todo está su «hermoso padre muerto», con quien mantiene un ajuste de cuentas descarnado, aunque el amor siempre termina imponiéndose a la rabia y el resentimiento. Con frecuencia piensa en lo que le diría si fuera testigo de la degeneración de aquella niña a la que enseñó a amar la palabra y los libros. Pasiones que, por otra parte, él antepuso muchas veces a las personas que tenía alrededor.

Otro de los ejes de la historia es el triángulo amoroso que la protagonista conforma con Malik y Ella. Los conoce desde la infancia y permanecerá ligada a ellos durante toda su vida por un complejo vínculo, nacido de unas circunstancias familiares marcadas por distintas formas de carencia. A ello se suma el legado de una generación que creía que los niños debían aprender a arreglárselas por su cuenta cuanto antes.

La protagonista se muestra implacable al hablar de los demás, pero aún más consigo misma

La relación de amor-odio entre Mila y Ella es uno de los mayores misterios de la novela. Manipuladora, caprichosa e irresistiblemente guapa, Ella consigue separarla de Malik. Después arrastra a ambos a Francia, donde Mila tiene que mendigar un lugar en el que dormir hasta acabar instalada en su casa, bajo la protección de los criminales con los que Ella se relaciona.

A caballo entre el libro de duelo colectivo y la novela de formación, estas páginas son también un retrato de la sociedad moldava de los años noventa y de quienes, como tantos ciudadanos cultivados de Europa del Este, abandonaron sus países para mejorar su situación y terminaron en ciudades donde los inmigrantes dejan de ser lo que fueron para convertirse en lo que el entorno les permite.

Esta extraordinaria novela deslumbra por su lenguaje y por la emoción contenida que impulsa la narración hacia una pregunta: qué hacer cuando, después de haber sobrevivido a casi todo, aún hay que enfrentarse al miedo de ser feliz. Y, pese a todo, encontrar razones para seguir adelante.

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Fuente original: Leer en ABC - Cultura
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