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«Tengo todo un universo coplero y justiciero»

«Tengo todo un universo coplero y justiciero»
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La artista sevillana levantó a la gente en sus casas en la semifinal con 'Mataora', una modernísima copla electrónica

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Rosalinda Galán está en todas las quinielas para ganar, pero aunque no lo consiga ya se ha hecho conocida para el gran público. Cristina Pinto Rosalinda Galán, favorita para ganar el Benidorm Fest «Tengo todo un universo coplero y justiciero»

La artista sevillana levantó a la gente en sus casas en la semifinal con 'Mataora', una modernísima copla electrónica

Juanma Fernández

Sábado, 14 de febrero 2026, 14:04

... este jueves cuando se subió al escenario del Palau D'esports L'illa de Benidorm a defender su copla electrónica Mataora. Tanto es así que muchos son ya los que convierten la frase de su canción 'It's Mataora, bitch!' en 'It's ganadora, bitch!'.

Ella es el futuro de la copla, fusionándola con otros géneros como la electrónica, dándole la vuelta a sus letras, a sus mensajes, dándole una voz feminista y femenina a ciertas historias. Con un lenguaje lorquiano, pero una producción moderna.

- En tu canción hay una frase que dice «It's mataora, bitch» que recuerda a Britney Spears y que habla muy bien del concepto de fusionar el pasado con el presente, de fusionar géneros. Encaja muy bien en lo que tú eres como artista.

¿Me estás llamando zorra? (risas) Yo creo que es un golpe en la mesa. Define muy bien precisamente ese concepto de darle la vuelta a la copla desde el respeto, desde llevar muchísimos años cantando la copla explícitamente como nació. Pero ahora también es querer buscar nuevas sonoridades y nuevas necesidades líricas. Porque la copla nos ha ayudado a amparar ciertos sentimientos y ciertas emociones en sus letras y ahora necesitamos consuelo también, pero contando igual otras cosas o de otra manera.

- Es que si queremos que sobrevivan determinados géneros, toca actualizarlos a pesar de que hay gente de esos géneros a los que no les gusta…

Pero, para esa gente, no es mi música. Está hecho para la gente que sí.

- ¿Qué le dirías a los puristas del flamenco?

¡Uf! Nada, nada. No les digo nada. Que sigan escuchando flamenco, que se sigue haciendo flamenco puro. Yo no tengo nada en contra de eso. Es maravilloso. El flamenco puro no se va a perder y la copla como se cantaba antiguamente, tampoco. Yo la seguiré cantando de vez en cuando también, pero mis caminos van por otro lado. Quien me quiera escuchar, maravilloso. Y quien no, pues nada.

- ¿Cuál es tu canción de copla icono? ¿Cuál es la que más sientes y vibras?

Hay varias. Yo vibro mucho con 'María de la O', con 'La Parrala', con 'Torre de arena', con 'Como una ola'... Vibro mucho con muchas. Depende un poco de mi momento.

- ¿Qué vas extrayendo tú de esas letras que eran muy subversivas pero a la vez mucho en el subtexto?

Me gusta jugar con ese lenguaje metafórico que hablaba de una cosa sin querer hablar. Ahora, por suerte, no tenemos la necesidad de encriptar tanto mensaje, pero aún así me gusta jugar a eso, a no trabajar con la obviedad y a meter mucha poesía en la letra. Como habréis podido comprobar en Mataora, la producción es muy moderna, pero el lenguaje en el que yo me muevo es un poquito más clásico. De repente meto un 'bitch', pero luego me salen estas expresiones más lorquianas o metafóricas.

- A las mujeres que cantaban copla no se les miraba muy bien porque lo hacían en locales de noche y rodeadas de hombres. ¿Estás rescatando también con tu música ese punto feminista que tenía?

Ese origen lo tiene más el cuplé que la copla. Y estamos hablando de principios del siglo veinte en el que la mujer que se subía al escenario ya eran consideradas de dudosa reputación, como dice Lidia García en su libro. Y con el cuplé empieza ese movimiento que el cuplé incluso es más explícito que la copla. En esa época se hablaba al deseo sexual femenino. Esas artistas como La Bella Chelito o La Fornarina parodiaban lo considerado femenino en la época, se travestían de hombres y ahí empieza todo un movimiento de mujeres que empiezan a querer alzar la voz y de unas beben otras. Y hasta hoy.

- Háblanos de esta reimaginación del mito de Carmen de Bizet…

Carmen es un personaje que me lleva hablando tiempo. De hecho, yo empecé mi primera formación en canto, en lírica. Cuando estuve en un coro de Voces Blancas en Los Palacios y Villafranca, la Escolanía, y éramos la Coral de Voces Blancas del Teatro Maestranza de Sevilla, hubo una posibilidad de hacer la Carmen de Bizet en el Teatro Maestranza. Pero, finalmente se cayó. Así que yo llevo desde muy pequeña con este personaje danzando y danzando por mi cabeza y con la ópera. Pero me pasa a veces que tengo canciones temáticas, en este caso un personaje que me pide ser cantado, que me pide que hable o que cuente la historia. Y claro, leyendo la novela, viéndome las adaptaciones cinematográficas, no hay que ser muy listo ni querer ahondar mucho para darse cuenta de que el personaje o el perfil de femme fatal lo describe un hombre, la mirada masculina sobre la mujer. ¿Qué es una femme fatal? Una mujer que no se deja poseer, una mujer que es libre y, lo que es más amenazante aún, que es sexualmente libre, que eso supone un peligro aparente para la gran parte de la sociedad. Todos se vuelven locos por ella, precisamente por esa libertad que ella tiene. Y ellos quieren acabar con eso, poseerla y dominarla. Pero ella dice que nunca les va a pertenecer y que tendrán que matarla si quieren que sea así. Y esto acaba con su vida. Yo necesitaba ponerle voz a eso y con una pluma femenina.

- ¿Cómo imaginas tú a la Carmen de Bizet en el contexto de hoy en día?

Pues Carmen sigue siendo la misma, porque ella no cambia. Lo que cambia es el cartel y el juicio que se establece sobre ella.

- ¿Y cómo mira ahora la sociedad a Carmen?

Cambia el juicio. El famoso cartelito que se le impone. O no sé si la sociedad cambia porque no sé si hemos cambiado tanto. Pero ella al menos habla por sí misma y no descrita desde la mano de un señor o un señoro.

- ¿Qué fue primero, la canción o el Benidorm Fest?

A la vez. Yo me senté a escribir una canción para el Benidorm Fest porque el año pasado habíamos presentado Cállate, mi primer single, que no salió, porque no tenía que ser, y este año dije que me tenía que poner a muerte. No me ha condicionado. Yo quería hacer una canción con la que pudiera explotar al máximo las posibilidades escenográficas, de pantalla y de exhibición que me da el Benidorm Fest.

- ¿Cómo surge la puesta en escena? ¿Cuánto tiene de ti?

Yo llegué a la reunión con Sergio y con Borja con muchísimas ideas, con mucho concepto porque Mataora tiene mucho contenido y mucho contexto. Yo me fui con mis libretitas y mis apuntes. Pasaron unas semanas, hicimos videollamada y me contaron. La propuesta que me hicieron, yo nunca me lo habría imaginado. Por eso no soy directora de escena, soy cantante. Y le dieron la vuelta completamente. La historia de la canción ya tiene mucha información, ya tiene mucho contexto y hemos jugado a darle la vuelta a eso y a no jugar con la obviedad.

- ¿Cuál es tu objetivo con el Benidorm Fest?

Mi objetivo es captar vuestra atención, que eso ya está pasando. Yo llevo cantando toda la vida y lo que quiero es que me escuchen cantar. Y eso con el Benidorm Fest ya lo tengo.Con que esté pasando esto, tener esta capacidad de captación de público, de oídos, de gente viendo lo que hago, me doy con un canto en los dientes. Luego quiero que me salgan muchos pride y muchos conciertos. Lo que quiero con Benidorm es ese empujón que yo necesito. Esto no por alardear, pero cada vez que he captado a gente cantando en un concierto, es gente que me sigue desde entonces. Y confío mucho que cuando la gente escucha mi música y ve mi propuesta, pues se une al barco Rosalinda Galán y cada vez somos más.

- Más allá de Mataora. ¿De qué temas quieres hablar? ¿Qué quieres poner sobre la mesa?

Mi primer EP, Grandes éxitos. Volumen 1, es toda una declaración de intenciones. Y ahora se viene la segunda parte. Sigo un camino parecido dándole la vuelta a coplas antiguas, dándole una voz feminista y femenina a ciertas historias, hablando de mi tierra… Hay muchas cosas de las que quiero hablar. Tengo todo un universo coplero y justiciero.

- ¿Cómo es tu experiencia de coger un tema con un mensaje muy machista y llevarlo a tu terreno como La Falsa Monea?

Es una copla que seguramente habréis cantado, pero que ni siquiera nos hemos parado a ver qué dice esa copla. Es una barbaridad la letra. Es la historia de muchísimas mujeres. A los tíos se les ha preparado para ser proveedores y a nosotras para ser aceptadas y elegidas, para ser buenas mujeres y buenas casanderas. Esto suena muy antiguo, pero no es tan antiguo. Incluso mi madre me ha dicho muchas veces: 'Hija, así no te va a querer nadie, es que no te vale ninguno'. Y luego románticamente sí que me ha pasado que yo tengo una personalidad expansiva y de primeras todas las parejas con las que me he implicado, excepto mi marido, que es maravilloso, al principio se han enamorado de eso, pero luego solo lo querían para jugar. No quieren esa amenaza. Así que hice esta canción para todas las personas que se ven en una situación así, de que nadie te tiene que decir cómo tienes que ser, que mientras tu actitud y tu personalidad no haga daño a nadie, mientras no seas una tóxica y una maligna para adelante.

- Se habla poco de lo difícil que es el mundo de la música, que todo tiene un coste muy elevado…

Nadie sabe, nadie sabe, pero todo lo quieren saber. Esa parte no la queréis saber.

- ¿Crees que faltan ayudas a la música, a la cultura en general?

Pues en general te diré que, como música y como actriz, que si no tienes ahí un equipo que meta algo de dinero, meta impulso, está muy difícil. Si tú te quieres dedicar de lleno y te dedicas de lleno, y no tienes algo que te genere dinero, ¿qué haces? Es muy sacrificado y es muy jodido. No es nada fácil. Yo llevo desde los diecinueve años en esto. Y, además, mi familia me apoya incondicionalmente a nivel emocional, pero nunca me ha podido apoyar con a nivel económico. Yo me fui con diecinueve años a Madrid a trabajar con una perra y a formarme. Toda mi vida ha sido coger un curro que me permita poder hacer mi música y poder hacer castings. Vamos, haciendo unos malabares que flipas. He trabajado de todo lo que te puedas imaginar y ahora tengo un equipo maravilloso que me ayuda, que me da un soporte. Aparte, he estado dando clases de canto hasta la semana pasada. Vamos, que no vivo del aire. Así que los ciento cincuenta mil euros me vendrían muy requetebién.

Tú tienes tu altar de folclóricas. ¿Con cuál te quedarías? ¿Isabel Pantoja o Rocío Jurado?

Rocío Jurado.

¿Rocío Jurado o Lola Flores?

Me hago un trío con las dos. De cantar, malpensados. No pienso elegir entre esas dos reinas magas.

Y doña Concha Piquer.

Es que a nivel técnico y a nivel interpretativo, Concha es lo más. Es la excelencia. Es demasiado.

¿Cuál es tu favorita entonces?

Es que no puedo.

¿Y la que más te influye?

Yo tengo mucha influencia de Marifé de Triana y de Concha Piquer. O sea, diría que a nivel de sentir y de cantar la copla son las dos que más me han influenciado a la hora de cantar. Porque creo que mi voz y los caminos que toma mi voz a nivel técnico tiran más por esos lares. Pero, a nivel inspiración, mira, me he traído mis revistas de Rocío Jurado y ahora me estoy leyendo la biografía de Sara Montiel porque me ayuda mucho. Como yo también he tenido una vida de currármelo un montón, me siento una antigua folclórica en el siglo XXI y me ayuda mucho leer sus historias de superación. Rocío se vino con su madre a Madrid con ocho mil pesetas que le habían dado sus abuelos. Estos días cuando estoy nerviosa, las leo a ellas.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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