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Internacional

Todos los caminos no llevaban a Roma en la antigüedad

Todos los caminos no llevaban a Roma en la antigüedad
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Una investigación analiza los 300.000 kilómetros de la red de calzadas del Imperio Romano y descubre que la ciudad mejor comunicada era Bizancio y no la actual capital italiana
Todos los caminos no llevaban a Roma en la antigüedad

Una investigación analiza los 300.000 kilómetros de la red de calzadas del Imperio Romano y descubre que la ciudad mejor comunicada era Bizancio y no la actual capital italiana

Regala esta noticia Añádenos en Google Tramo de la célebre Vía Apia. (Sergio García)

Darío Menor

Roma

30/09/2026 Actualizado a las 00:07h.

A pesar de lo que dice el tópico, en la antigüedad todos los caminos no llevaban a Roma. De hecho, la Ciudad Eterna ni siquiera ... era la urbe mejor conectada del Imperio Romano; ese honor le correspondía a Bizancio, la actual Estambul. Esa es la conclusión más sorprendente del reciente estudio realizado por un grupo internacional de expertos que ha analizado los alrededor de 300.000 kilómetros por los que se extendía la red de calzadas romanas, suficientes para darle siete veces y media la vuelta al planeta por el ecuador. Otro mito con el que acaba la investigación, publicada por la revista científica 'Nature Communications', es el de que las carreteras que utilizaban los antiguos legionarios eran casi siempre rectas. Lo cierto es que, al igual que en la actualidad, a los responsables de las obras les tocaba llegar a un compromiso entre la orografía, el presupuesto y el interés de los gobernantes por cada calzada, por lo que en muchos lugares abundaban las curvas y los desniveles.

Entre las «sorpresas» que han encontrado destaca el hecho de que Bizancio fuera la urbe mejor enlazada con la red de calzadas, entre las que había una gran diversidad en sus formas y construcción. «Se debe a que estaba en un lugar muy estratégico desde el que se controlaban todas las rutas que iban de Europa hacia África y Oriente. Por eso fue tan importante y acabó convirtiéndose en una de las capitales del imperio, conociéndose entonces como Constantinopla. Roma era el centro del poder, pero no estaba en el centro de la red de comunicaciones, donde sí estaba Bizancio, que gracias a esa posición tan privilegiada acabó convirtiéndose igualmente en un centro de gobierno».

Las conexiones de Mérida

Otra de las «paradojas» descubiertas gracias al estudio es que Mérida contaba entonces con una mejor red de comunicaciones que en la actualidad. «Era la capital de la Lusitania, por lo que estaba muy bien conectada. A los extremeños les iba mejor hace dos milenios que en nuestros tiempos», cuenta con sorna el profesor De Soto, que explica el motivo que llevaba a los romanos a construir solo algunas calzadas rectas, a diferencia de como se creía popularmente. «Dependía del interés político y del presupuesto. En los Alpes, por ejemplo, los romanos tenían un gran interés en que las vías fueran rectas y con las menores curvas posibles, por lo que no escatimaron en cavar túneles, levantar puentes o hacer lo que fuera necesario. Eran clave para comunicar la Península Itálica con las otras provincias. Pero en regiones más periféricas, como en el Sistema Cantábrico o en el Atlas, el interés era menor y por eso los caminos tenían mucha más pendiente».

Las antiguas calzadas romanas, que marcaron un trazado seguido hoy en parte por muchas de las grandes vías de comunicación en todo el Mediterráneo, se construyeron en principio con un «objetivo militar», pero acabaron siendo las arterias de aquella civilización a la que tanto debemos hoy en día. «Ninguna sociedad ha hecho lo que hicieron los romanos. Comunicaron tres continentes distintos consiguiendo conectar todas las regiones que dominaban», concluye el experto de la Universidad Autónoma de Barcelona.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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