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Trabajar con IA: sénior más eficaces y puerta bloqueada para los jóvenes

Trabajar con IA: sénior más eficaces y puerta bloqueada para los jóvenes
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La IA no destruye empleos, pero bloquea la entrada a jóvenes cualificados. Al automatizar las tareas básicas de aprendizaje rompe la escalera profesional y pone en peligro el relevo de talento. Leer
ProfesionesTrabajar con IA: sénior más eficaces y puerta bloqueada para los jóvenesActualizado 10 JUN. 2026 - 19:37

La IA no destruye empleos, pero bloquea la entrada a jóvenes cualificados. Al automatizar las tareas básicas de aprendizaje rompe la escalera profesional y pone en peligro el relevo de talento.

La inteligencia artificial es una amenaza inmediata para los empleos de cuello blanco... Hace ya tiempo que habrá escuchado esto. Y se lo habrán dicho cien veces. Cada despido en una compañía tecnológica, cada anuncio de automatización o cada testimonio de un recién graduado que no encuentra trabajo confirman que la IA estaría sustituyendo en masa a programadores, analistas, administrativos, redactores, abogados junior o consultores... Y, sin embargo, los datos disponibles obligan a formular una tesis más precisa. LinkedIn recoge un estudio publicado en MIT Technology Review a finales de mayo que analiza "la histeria que reina sobre el impacto de la IA en las profesiones". La tesis es que la inteligencia artificial todavía no ha destruido masivamente el empleo, aunque está empezando a alterar la puerta de entrada a muchas profesiones cualificadas, "sobre todo allí donde los puestos junior se basaban en tareas repetitivas, codificables y fáciles de automatizar".

Una cosa es que la IA tenga capacidad técnica para desarrollar muchas tareas cognitivas y otra que esa capacidad se haya convertido en una reorganización completa del mercado laboral.

The Budget Lab de la Universidad de Yale concluye que sólo en el mercado estadounidense hay muestras de una baja contratación y de debilidad para algunos trabajadores, pero no una señal clara de que la IA sea todavía la causa principal de ese deterioro.

La OCDE había llegado antes a una conclusión parecida: "hasta ahora hay poca evidencia de efectos negativos significativos de la IA sobre el empleo agregado". Puede que la IA esté actuando de manera más selectiva, y que afecte antes a determinadas tareas, edades y posiciones en las carreras profesionales.

Para el Stanford Digital Economy Lab, "no basta con elegir entre catástrofe laboral o confianza tecnológica: puede que la IA no lo destruya todo, pero sí transforma entradas profesionales, tareas iniciales y oportunidades para jóvenes cualificados hoy".

Presión de entrada

La investigación de la Universidad de Stanford concluye que los profesionales de 22 a 25 años en ocupaciones muy expuestas a la inteligencia artificial han experimentado una caída relativa del empleo del 16%. En cambio, los trabajadores más experimentados en esas mismas ocupaciones se mantuvieron estables o siguieron creciendo. Esto no apunta a una desaparición completa de profesiones, sino a una presión específica sobre aquellos que intentan entrar en ellas.

Así, conviene distinguir entre "automatización" y "aumento". Cuando la IA aumenta el trabajo humano, el profesional produce más, decide mejor o llega antes a un resultado. Cuando automatiza tareas completas con una mínima intervención humana, la empresa puede preguntarse si necesita contratar al mismo número de principiantes.

El estudio de la Universidad de Stanford muestra que los efectos negativos sobre los jóvenes se concentran en ocupaciones en los que la inteligencia artificial se usa para automatizar, mientras que los trabajos en los que la IA complementa al profesional no muestran el mismo patrón.

El de los programadores es el ejemplo más visible. Otro estudio sobre ocupaciones intensivas en programación en el mercado laboral estadounidense realizado por la Reserva Federal concluye que "el empleo agregado de codificadores no se ha hundido, pero sí se ha desacelerado desde la llegada de ChatGPT".

Esto desmonta el alarmismo, pero también la complacencia. No desaparece el oficio; cambia la manera de entrar en él. Saber escribir código rutinario ya no basta si un modelo puede generar una primera versión, documentarla, explicar errores y proponer test.

Transformar tareas

El Foro Económico Mundial también prevé fuertes transformaciones en perfiles administrativos y señala que entre 2025 y 2030 un 39% de las habilidades actuales de los trabajadores podría cambiar o quedar obsoleto. La adopción empresarial, sin embargo, aún no es universal.

Hay que distinguir entre adopción individual y adopción corporativa: la inteligencia artificial puede estar transformando tareas desde abajo antes de aparecer como una gran reconversión empresarial.

La paradoja es que la IA puede ayudar mucho a los trabajadores novatos -porque les ofrece instrucciones, borradores, código, resúmenes o respuestas que antes requerían meses de aprendizaje- pero si esa ayuda permite que un equipo pequeño de trabajadores expertos produzca más, la empresa puede reducir la contratación de principiantes. A corto plazo gana eficiencia. A medio plazo puede destruir su propia cantera de talento, ya que nadie se convierte en senior o en experto sin haber pasado por una etapa de aprendizaje real.

La IA puede generar efectos sociales antes de que suba el desempleo. Los profesionales sénior que la usen bien serán más productivos y valiosos, mientras muchos jóvenes quedarán bloqueados: necesitan experiencia, pero las tareas para adquirirla se automatizan. Esto debilita la universidad como vía de ascenso social y obliga a las empresas a rediseñar sus estructuras. Las antiguas pirámides, con muchos aprendices en la base, pueden estrecharse en derecho, consultoría, banca, tecnología, medios o márketing.

El problema no es sólo que la IA sustituya tareas, sino que sustituya las tareas básicas con las que los jóvenes aprendían un oficio. Aunque no haya desempleo masivo, puede romperse la escalera profesional: menos puestos junior, menos aprendizaje práctico y más dificultad para convertirse en experto en profesiones cualificadas.

Los perfiles profesionales más afectados

  • Desarrollo de software. La IA ya escribe funciones, genera pruebas, documenta código y corrige errores simples. El programador junior ya no compite sólo por saber codificar, sino por revisar, integrar, entender arquitectura, seguridad y producto.
  • Atención al cliente. Los 'bots' y copilotos internos absorben consultas repetitivas, clasifican incidencias y sugieren respuestas. Esto reduce el espacio tradicional para agentes principiantes. Los humanos quedan más concentrados en casos difíciles, clientes enfadados, excepciones y problemas de alto valor.
  • Análisis financiero y consultoría. La IA resume mercados, genera presentaciones y ayuda en modelos básicos. El analista junior debe pasar de producir material preliminar a validar, interpretar datos y comunicar decisiones.
  • Administración, secretariado y 'back office'. La OIT identifica los empleos administrativos como "uno de los focos más expuestos a la IA generativa".
  • Contabilidad, auditoría y fiscalidad. La IA acelera conciliaciones, extracción de datos, revisión documental, investigación fiscal y preparación de informes. Los puestos iniciales basados en procesamiento pierden peso. El valor se desplaza hacia asesoría, interpretación normativa, control de calidad y relación con clientes.
  • Recursos Humanos. La IA redacta ofertas, criba currículos y automatiza comunicaciones. El asistente junior de selección pierde tareas operativas y debe aportar juicio humano, evaluación de sesgos, cultura organizativa y experiencia del candidato.
  • Derecho junior y paralegal. La IA resume jurisprudencia, revisa contratos, compara cláusulas y prepara borradores. Esto afecta a tareas que tradicionalmente servían para formar a abogados jóvenes. El riesgo es que haya menos horas junior de investigación y documentación.
  • Márketing y cotenidos. La IA produce anuncios, emails, textos SEO, posts y borradores. Los perfiles junior centrados en volumen pierden diferenciación.
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Fuente original: Leer en Expansión
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