Crítica de teatro. Los espectadores hablan
'Tramontana' en Factoría Echegaray: un pulso por encender la luz de la concienciaLa Escuela de Espectadores disecciona el penúltimo estreno de la temporada: un drama de corte social que brilla por su deslumbrante factura escenotécnica y la incómoda vigencia de su mensaje moral
Regala esta noticia Añádenos en Google (Carlos Díaz / Teatro Cervantes)Escuela de Espectadores
04/06/2026 a las 11:03h.El jueves 23 de abril se estrenó en Málaga la segunda producción de Factoría Echegaray para esta temporada 2025/2026: 'Tramontana', escrita por Juanma Romero ... Gárriz y dirigida por Javier Parra. Esta obra, ambientada en Francia en 1939, que nos sitúa en un faro habitado por un padre y un hijo que se enfrentan a la llegada de miles de refugiados que han huido para sobrevivir, se ha podido ver en el Teatro Echegaray durante dos semanas (entre el 23 de abril y el 2 de mayo) y, en Escuela de Espectadores-Factoría Echegaray, hemos realizado una crítica que aúna su recepción por parte de los espectadores que forman parte de nuestra Escuela analizando el proyecto durante cuatro sesiones de trabajo: análisis inicial, asistencia al ensayo, ver la función junto con un coloquio posterior con el equipo artístico y hacer un balance final de lo visto. Por lo tanto, lo que se recoge aquí, es el análisis crítico de 'Tramontana' realizado por los participantes de la Escuela de Espectadores_Factoría Echegaray 25/26.
El texto de Juanma Moreno Gárriz es un espejo, situado en un momento concreto de la historia, cuyo panorama continuamos teniendo ante nuestros ojos casi cien años después. El espejo del extranjero, del que huye para buscar una vida mejor, de los refugiados que terminan en campos de concentración que fingen darles un lugar y; sobre todo, el espejo de nuestras miradas huidizas ante una falta de empatía, de espacio y de socorro que no sabemos cómo afrontar desde el privilegio de un techo propio. Desde el temor a que el confort de nuestras costumbres desaparezca.
(Carlos Díaz / Teatro Cervantes)Tramontana es, por tanto, un interrogante que cambia de boca, perspectiva y, sobre todo, cambia el foco de la acción dramática entre el padre y el hijo a medida que se desarrolla la historia. Es una propuesta de teatro social que nos mete de lleno en la intimidad de un faro donde se plantean muchas de las preguntas que llevamos siglos haciéndonos como humanidad. Y es una obra bien ensamblada en la que destaca la escenotecnia por encima de lo que se dice y de lo que se quiere transmitir.
La interpretación del elenco es correcta, aunque, en ocasiones, falta proyección y vocalización para llegar a las filas más altas del patio de butacas. Sobresalen, por encima del conjunto, la transformación, los silencios y la carga emotiva que Francisco Rod insufla a la escena encarnando al padre. Fernando Rueda y Patricia Navas también cumplen su función dentro del conjunto, aunque resulta más complejo empatizar con ese hijo y esa mujer cuya presencia se desdibuja a ratos cayendo en la monotonía de la forma frente a la necesidad que, como espectadores, tenemos que recibir la verdad de sus personajes.
Resaltan, como ya hemos apuntado con anterioridad, la iluminación de Jorge Colomer, que consigue generar una tormenta dentro del propio teatro; la música de María Luisa Tomás, que fusiona con delicadeza el sonido de la tramontana con melodías de resistencia como Il partisano o Al Vent; y, sobre todo, la espectacular escenografía de Carlos Fortuny, que transforma el plástico en niebla, en hogar, en incertidumbre, y cuyos mecanismos sostienen toda la poética del montaje. Podemos afirmar que, sin el conjunto escenotécnico, 'Tramontana' estaría desnuda de más.
No obstante, pese a las luces y las sombras de esta obra dirigida por Javier Parra, recomendamos 'Tramontana' por su temática, extrema vigencia y porque es de agradecer que, de vez en cuando, la escena nos comprometa con sus mecanismos y nos haga reflexionar sobre nuestro lugar en el mundo.
Pronto tendremos la ocasión de asistir a la última producción de Factoría Echegaray 25/26, 'Antígona en Jerusalén', y, gracias a la tramontana, continuamos avanzando por una temporada teatral cuya carga política y social es evidente. Cuya implicación aplaudimos, agradecemos y estamos deseando descubrir cómo va a continuar.
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