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Tras el rastro malagueño de Squanto, el nativo americano que dio origen a Acción de Gracias

Tras el rastro malagueño de Squanto, el nativo americano que dio origen a Acción de Gracias
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Tres historiadores estadounidenses se embarcan, con ayuda del Archivo Provincial, en una apasionante búsqueda de documentos del siglo XVII que prueban el paso por Málaga de un personaje clave en la colonización de Norteamérica

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Carmen Jurado, Gavin Bledsoe, Alan Cornett y Tom Ruby con el tomo notarial que incluye la escritura de venta de Squanto. Marilú Báez Investigación Tras el rastro malagueño de Squanto, el nativo americano que dio origen a Acción de Gracias

Tres historiadores estadounidenses se embarcan, con ayuda del Archivo Provincial, en una apasionante búsqueda de documentos del siglo XVII que prueban el paso por Málaga de un personaje clave en la colonización de Norteamérica

Nuria Triguero

Domingo, 5 de abril 2026, 00:27

Tomo notarial de 1614

El Archivo Histórico Provincial conserva 29 tomos notariales de Málaga del año 1614. Éstos eran volúmenes donde cada notario dejaba constancia escrita de todos los acontecimientos, operaciones o testimonios de los que daban fe a lo largo de un año. No están digitalizados y su estado de conservación es muy precario: la tinta y el paso del tiempo ha corroído el papel, que prácticamente se deshace al tocarlo.

Thomas Hunt

Fue un capitán de navío inglés que secuestró a Squanto junto con otros nativos patutxet con intención de venderlos como esclavos en Europa. Arribó con ellos en Málaga y, como la Corona no permitía la venta de nativos americanos, realizó una transacción encubierta mediante la cual los ponía “bajo protección” de un sacerdote llamado Juan Bautista Reales, que le pagó 400 reales por cada uno de ellos.

Squanto o Tisquantum

Squanto o Tisquantum: figura clave en la colonización de Norteamérica, considerado protagonista del primer Acción de Gracias. Fue un miembro de la tribu amerindia patuxet, localizada en el actual territorio de Massachusetts, que fue secuestrado por el capitán Thomas Hunt junto con otra veintena de nativos para ser vendidos como esclavos. En Málaga consiguió la libertad y permaneció dos años, durante los cuales es probable que se convirtiera al catolicismo.

Después se fue a Londres, donde vivió cuatro años antes de conseguir volver a su tierra, donde ejerció un papel fundamental al ejercer de traductor y mediador entre los primeros colonos ingleses y los habitantes originarios de Norteamérica. Para agradecer la ayuda de nativos como él, los ‘padres peregrinos’ celebraron el primer banquete de ‘Thanksgiving’ (Acción de Gracias) de la Historia.

Tomo notarial de 1614

El Archivo Histórico Provincial conserva 29 tomos notariales de Málaga del año 1614. Éstos eran volúmenes donde cada notario dejaba constancia escrita de todos los acontecimientos, operaciones o testimonios de los que daban fe a lo largo de un año. No están digitalizados y su estado de conservación es muy precario: la tinta y el paso del tiempo ha corroído el papel, que prácticamente se deshace al tocarlo.

Thomas Hunt

Fue un capitán de navío inglés que secuestró a Squanto junto con otros nativos patutxet con intención de venderlos como esclavos en Europa. Arribó con ellos en Málaga y, como la Corona no permitía la venta de nativos americanos, realizó una transacción encubierta mediante la cual los ponía “bajo protección” de un sacerdote llamado Juan Bautista Reales, que le pagó 400 reales por cada uno de ellos.

Squanto o Tisquantum

Squanto o Tisquantum: figura clave en la colonización de Norteamérica, considerado protagonista del primer Acción de Gracias. Fue un miembro de la tribu amerindia patuxet, localizada en el actual territorio de Massachusetts, que fue secuestrado por el capitán Thomas Hunt junto con otra veintena de nativos para ser vendidos como esclavos. En Málaga consiguió la libertad y permaneció dos años, durante los cuales es probable que se convirtiera al catolicismo.

Después se fue a Londres, donde vivió cuatro años antes de conseguir volver a su tierra, donde ejerció un papel fundamental al ejercer de traductor y mediador entre los primeros colonos ingleses y los habitantes originarios de Norteamérica. Para agradecer la ayuda de nativos como él, los ‘padres peregrinos’ celebraron el primer banquete de ‘Thanksgiving’ (Acción de Gracias) de la Historia.

Tomo notarial de 1614

El Archivo Histórico Provincial conserva 29 tomos notariales de Málaga del año 1614. Éstos eran volúmenes donde cada notario dejaba constancia escrita de todos los acontecimientos, operaciones o testimonios de los que daban fe a lo largo de un año. No están digitalizados y su estado de conservación es muy precario: la tinta y el paso del tiempo ha corroído el papel, que prácticamente se deshace al tocarlo.

Thomas Hunt

Fue un capitán de navío inglés que secuestró a Squanto junto con otros nativos patutxet con intención de venderlos como esclavos en Europa. Arribó con ellos en Málaga y, como la Corona no permitía la venta de nativos americanos, realizó una transacción encubierta mediante la cual los ponía “bajo protección” de un sacerdote llamado Juan Bautista Reales, que le pagó 400 reales por cada uno de ellos.

Squanto o Tisquantum

Squanto o Tisquantum: figura clave en la colonización de Norteamérica, considerado protagonista del primer Acción de Gracias. Fue un miembro de la tribu amerindia patuxet, localizada en el actual territorio de Massachusetts, que fue secuestrado por el capitán Thomas Hunt junto con otra veintena de nativos para ser vendidos como esclavos. En Málaga consiguió la libertad y permaneció dos años, durante los cuales es probable que se convirtiera al catolicismo.

Después se fue a Londres, donde vivió cuatro años antes de conseguir volver a su tierra, donde ejerció un papel fundamental al ejercer de traductor y mediador entre los primeros colonos ingleses y los habitantes originarios de Norteamérica. Para agradecer la ayuda de nativos como él, los ‘padres peregrinos’ celebraron el primer banquete de ‘Thanksgiving’ (Acción de Gracias) de la Historia.

Squanto (o Tisquantum) tuvo ese papel crucial en la historia por una razón: sabía hablar inglés. Y lo sabía porque antes de esos acontecimientos que le hicieron pasar a la Historia, había sido secuestrado junto a otros miembros de su tribu, los Patuxet, por un capitán inglés que los condujo hasta Europa para venderlos como esclavos. Había referencias en algunos artículos de historiadores a que Squanto fue comprado y liberado por unos franciscanos en Málaga. Y lo que querían encontrar Alan, Tom y Gavin eran las pruebas documentales de lo que ocurrió.

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Marilú Báez

«Squanto es una figura muy importante en la historia de Estados Unidos. Se estudia en los colegios y está en el origen de la tradición de Acción de Gracias», destaca Tom Ruby, CEO de una empresa en Kentucky. Su compañero Alan Cornett es divulgador histórico y presenta el podcast 'Cultural Debris'. Ambos comparten la pasión por la historia y los viajes, que les llevó a fundar Cultural Debris Excursions, una agencia que ofrece tours para pequeños grupos a ciudades europeas.

«Es posible que haya malagueños con ADN heredado de alguno de los nativos patuxet que acompañaban a Squanto», aventura Alan Cornett

Los americanos acababan de llegar a Málaga, primera parada de un periplo de quince días por Andalucía. «Estábamos en la estación de autobuses comprando billetes para excursiones cuando un amigo común nos escribió: había visto en redes sociales que estábamos en Málaga y nos propuso un reto: localizar la escritura de venta de Squanto», cuenta Cornett. No se lo pensaron. Media hora más tarde él, Ruby y Gavin Bledsoe (participante en el 'tour') estaban intentando explicar lo que buscaban al atónito guarda de seguridad del Archivo Histórico Provincial.

La cosa pintaba mal: el vigilante no hablaba inglés y ellos no hablaban español. Mientras averiguaba qué hacer con ellos, los 'confinó' en una sala de espera. «Nos escapamos y vimos a un hombre con bata blanca: un archivista. Fuimos a por él», narra Ruby. Esta vez, con la ayuda del traductor de Google, se hicieron entender. «Nos dijo que no era posible encontrar lo que buscábamos, pero en ese momento apareció Carmen: ¡nuestra heroína!», cuentan.

Esa fue la clave. La chispa, la curiosidad que contagiaron aquellos guiris en Carmen Jurado, que lleva menos de un mes como responsable de investigación en el Archivo. «Eran las dos menos veinte de un viernes… lo normal hubiera sido que nos despachara», reconoce Tom Ruby. Ella no lo hizo: averiguó que de 1614, el año que buscaban, había 29 tomos notariales almacenados en el Archivo Provincial… la mala noticia es que están sin digitalizar y muy deteriorados. Sin saber el nombre del notario era imposible encontrarla.

La clave: la investigación de una historiadora malagueña

En ese momento comenzó una búsqueda desesperada. Carmen buceaba en sus bases de datos; los americanos, en Internet. Y Gavin encontró un cabo del que tirar: un artículo publicado en 2022 por la historiadora Purificación Ruiz García en un boletín de la Sociedad de Amigos de la Cultura Veleña titulado 'Málaga, Squanto y el día de acción de gracias'. Ella contaba que, investigando otro asunto, se había encontrado casualmente en el Archivo Provincial una escritura que llamó su atención: un comerciante inglés (Thomas Hunt) hacía una «extraña transacción» con un clérigo beneficiado de la Iglesia de los Santos Mártires de la ciudad de Málaga (Juan Bautista Reales). Fotografió las páginas en cuestión y las guardó para estudiarlas a fondo más adelante. Lo hizo ocho años después y descubrió que la transacción era una venta disimulada de «25 indios» que venían a bordo del barco de Hunt (La Isabela) y que entre ellos estaba nada menos que Squanto.

Ruiz García adjuntaba en su artículo una pequeña foto de la escritura donde aparecía, casi ilegible, el nombre del notario. Después de un buen rato con la lupa, los archivistas consiguieron descifrarlo: ya sabían qué tomo era. Carmen «corrió literalmente a buscarlo», recuerda Ruby. Y lo encontró, pero cuando lo vio supo que no iba a ser tarea fácil localizar el documento. Porque el libro ya no es tal: es un montón de páginas sueltas que prácticamente se deshacen al tocarlas. La tinta y el paso del tiempo han agujereado el papel como si los ratones lo hubieran mordisqueado. Iban a hacer falta guantes, lupa, mimo y mucha paciencia.

Así que los tres estadounidenses se fueron del Archivo el viernes con las manos vacías y una promesa de Carmen: buscaría la escritura y se la enviaría digitalizada. El lunes siguiente por la noche ya la tenían en su correo electrónico y el martes pudieron ver y tocar el legajo original en el Archivo. «Es un documento muy importante para completar el recorrido vital de Squanto y va a interesar a muchos investigadores en nuestro país», considera Alan Cornett, que reitera su agradecimiento al Archivo Malagueño y, en especial, a Carmen. Ella, por su parte, asegura que sólo ha hecho «su trabajo», aunque confiesa el interés personal que le ha despertado esta historia. «Transmitían tanta pasión que era imposible no tener curiosidad», afirma.

Son muchas las preguntas que surgen al imaginar cómo fue la vida de Squanto durante los años que pasó en Málaga. ¿Qué hizo el clérigo tras hacerse cargo de él: liberarlo, utilizarlo como esclavo encubierto o venderlo bajo cuerda de nuevo? ¿Se convirtió aquí al catolicismo? ¿Se escapó para irse a Londres o ya era libre para entonces? ¿Y qué fue de sus 24 compatriotas? «Es posible que haya malagueños con ADN heredado de alguno de los patxutxet que llegaron con Squanto», imagina Cornett. Él y sus compañeros de viaje volarán este lunes de vuelta a Kentucky con la esperanza de que Jurado y su equipo sigan tirando del hilo de la historia de Squanto en Málaga. «Tiene que haber más documentos que permitan seguir su rastro», confía Ruby.

La propia Purificación Ruiz García, en su artículo, destacaba la dificultad del reto: «Se nos presenta la ingente tarea de investigar todos los protocolos notariales de Málaga de al menos una década, que sobrepasan los 200 tomos. La destrucción de las partidas de bautismo de la Iglesia de los Mártires, donde probablemente fueron bautizados, más la situación jurídica en la que se encontraban los indios, que era un tanto singular porque no eran esclavos, nos hacen más difícil la tarea», explica. «Sólo una casualidad pudiera darnos alguna luz», concluía la investigadora.

Casualidad, serendipia o «providencia» -como cree Ruby-: sea lo que sea lo que ha provocado esta pequeña gran aventura historiográfica, el resultado es que Málaga se ha ganado un inesperado lugar en una de las historias fundacionales de Estados Unidos.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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