Las estudiantes que han desarrollado el proyecto trabajando en el laboratorio de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz). Luis Gandarillas EFE
Referentes Tres estudiantes bolivianas avanzan en el desarrollo de un anticonceptivo masculino reversible a partir de papayaEl prototipo, aún en fase experimental, busca inhibir temporalmente la producción de espermatozoides.
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Mariana Goya Publicada 16 abril 2026 02:48hUn grupo de estudiantes de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), en El Alto (Bolivia), ha desarrollado un anticonceptivo masculino reversible a partir de semillas de papaya.
La iniciativa, aún en fase experimental, se presenta como una alternativa orientada a redistribuir la responsabilidad de la planificación familiar, tradicionalmente asumida por las mujeres, según información de la agencia EFE.
El producto, denominado Carispermex, consiste en una fórmula granulada efervescente con sabor a café que se administra por vía oral.
Las claves de la importancia de la planificación familiar en la salud sexual y reproductiva de los jóvenesDe acuerdo con sus creadoras —las estudiantes Cristayne Laura, Nadia Janco y Jovita Baltazar—, el tratamiento requiere una ingesta diaria de 20 gramos durante aproximadamente diez días. El objetivo es inhibir la producción de espermatozoides durante un periodo cercano a un mes.
La propuesta surge como respuesta a los efectos secundarios asociados a los anticonceptivos hormonales femeninos. De hecho, Laura explicó a EFE que la motivación principal fue desarrollar una alternativa que "ayude a la planificación familiar" sin que esta recaiga exclusivamente en las mujeres.
En este sentido, el proyecto se inscribe en una línea de investigación que busca ampliar las opciones disponibles para los varones, un campo históricamente limitado en comparación con los métodos dirigidos a mujeres.
Una estudiante vierte el anticonceptivo masculino Carispermex en un vaso en la Universidad Franz Tamayo, en El Alto (Bolivia). EFE
El desarrollo del anticonceptivo se basó en una revisión exhaustiva de literatura científica y estudios previos sobre las propiedades de la semilla de papaya.
A partir de este conocimiento teórico, las estudiantes adaptaron dosis previamente ensayadas en modelos animales para explorar su posible aplicación en humanos. El resultado es una formulación de consumo líquido-oral diseñada para facilitar su administración.
El proceso de elaboración comienza con la selección de semillas de papaya maduras, que se someten a un secado a la sombra durante cerca de un mes. Posteriormente, las semillas se trituran y se someten a una maceración hidroalcohólica, con el objetivo de extraer el principio activo.
Casi 150 mujeres indígenas denuncian a Dinamarca: las obligaron a ponerse DIU cuando eran niñasA esta base se añaden compuestos como bicarbonato de sodio y ácido cítrico, responsables de la efervescencia, así como un saborizante de café que busca mejorar la aceptación del producto entre los usuarios.
Según explicó Janco, el tratamiento permite inducir un estado de azoospermia —es decir, la ausencia de espermatozoides— sin generar efectos secundarios permanentes. La reversibilidad del método es uno de sus principales atributos, ya que la función reproductiva se restituiría tras suspender la administración del producto.
Este aspecto lo sitúa en la categoría de anticonceptivos temporales, una de las líneas prioritarias en la investigación global sobre salud reproductiva masculina.
Además de su potencial anticonceptivo, la semilla de papaya presenta otras propiedades que han despertado interés en el ámbito farmacéutico.
Una estudiante sostiene tubos de ensayo en un laboratorio de la Universidad Franz Tamayo, en El Alto (Bolivia). EFE
Baltazar señaló que este componente natural posee efectos desparasitarios y ha sido utilizado en comunidades bolivianas para tratar cólicos menstruales. Así pues, estas aplicaciones tradicionales refuerzan su valor como materia prima susceptible de desarrollo científico.
El proyecto forma parte de la carrera de Bioquímica y Farmacia de Unifranz y se enmarca en una asignatura orientada a la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos.
El docente Servando Gutiérrez, responsable de la supervisión, destacó que la investigación abarcó desde el análisis de la química básica de la semilla hasta el estudio de sus metabolitos y la formulación final del producto.
Entre los principales aportes del trabajo, Gutiérrez subrayó la combinación de una revisión bibliográfica rigurosa con el diseño de un producto que considera aspectos clave como la eficiencia, la seguridad y los intervalos adecuados de dosificación.
La crisis invisible de los embarazos no deseados en niñas y adolescentes en África: "Son una lacra"Asimismo, destacó la importancia de la "adherencia terapéutica", es decir, la capacidad del usuario para seguir correctamente el tratamiento, un factor que se ve favorecido por características como el sabor y el aroma del anticonceptivo.
"Cuando damos un método anticonceptivo que es masculino, se busca adherencia terapéutica y la adaptabilidad (del paciente) y así conseguir un producto viable y aceptable por la población objetivo", afirmó el docente en declaraciones recogidas por EFE.
No obstante, Gutiérrez advirtió que el desarrollo se encuentra en una etapa inicial y que aún requiere pruebas clínicas para validar su eficacia y seguridad en humanos. Este tipo de estudios resulta imprescindible antes de considerar cualquier posible aplicación comercial o sanitaria.
Estudiantes trabajan en un laboratorio de la Universidad Franz Tamayo, en El Alto (Bolivia). EFE
La propuesta se enmarca en el modelo educativo de Unifranz, basado en el enfoque de "aprender haciendo", que busca formar profesionales capaces de responder a problemas concretos de su entorno.
En este caso, el proyecto aborda una necesidad social vinculada a la equidad en la salud reproductiva, al tiempo que explora el potencial de recursos naturales locales.
Aunque todavía incipiente, el desarrollo de Carispermex se suma a los esfuerzos internacionales por ampliar el abanico de anticonceptivos masculinos reversibles, un ámbito en el que la innovación continúa siendo limitada.
La evolución de este tipo de iniciativas dependerá, en última instancia, de su validación científica y de su capacidad para integrarse en los sistemas de salud.