Tomás Serrano .
Política Trump carga dos veces contra España en sólo 12 horas pero Sánchez no se da por aludido: "Hablamos de fútbol y golf"Moncloa entiende que el presidente de EEUU no podrá cumplir sus amenazas y que el enfrentamiento ayuda políticamente a Sánchez.
Más información:Rutte responde a Trump que España ha dado un "un gran paso" en su gasto en defensa al alcanzar el 2%
Fernando Garea Publicada 9 julio 2026 02:41h Las clavesLas claves Generado con IA
Pedro Sánchez tiene tres antagonistas principales que utiliza en distinto grado y con distintas posiciones para rearmar su relato: Donald Trump, Alberto Núñez Feijóo y Juan Carlos Peinado.
Los tres han irrumpido este miércoles y sus acciones han sido utilizadas por Moncloa para reforzarse. De hecho, tuvieron papel estelar en la rueda de prensa de Sánchez posterior a la cumbre de la OTAN en Turquía.
El presidente de Estados Unidos cargó dos veces contra España en menos de doce horas, identificándola como un "socio terrible".
El líder del PP ha abierto un debate público sobre el absentismo laboral que el Gobierno ha aprovechado para descalificarle.
Y el juez que investiga a Begoña Gómez ha hecho público un escrito identificándola con el exprimer ministro italiano, Bettino Craxi, que se fugó de la Justicia en los años 90.
A Trump lo utiliza Sánchez para mantener la posición de antagonista mundial, a Feijóo para identificarle con recortes a los trabajadores y a Peinado como símbolo del pretendido relato de la persecución al Gobierno.
Con el presidente norteamericano coincidió Sánchez en la cumbre de la OTAN de Ankara y sólo consta un encuentro rápido e informal cuando se dirigían a hacerse la foto de familia.
Trump asegura que ha dado orden de "cortar todo el comercio" con España porque es un socio "terrible" de la OTANEl presidente del Gobierno no se dio por aludido por las duras palabras de Trump y dijo que hablaron "del Mundial de fútbol" que tiene lugar en Estados Unidos, Canadá y México, y "de golf".
Trump había arremetido ya contra España por considerar que Sánchez no contribuye lo suficiente al presupuesto de la OTAN ni le ha ayudado en la guerra de Irán. Además, el estadounidense amenazó de nuevo con medidas comerciales contra España.
Por la tarde, Trump volvió a la carga y criticaba brevemente a España: "Ha sido muy mala", dijo, pero sin entrar en más detalles.
Sánchez desdeñó las amenazas de Trump sobre la tesis difundida por Moncloa de que es imposible que se cumplan, que es preferible no agravar la situación y que, en realidad, Trump se ha enfrentado ya a los primeros ministros de otros países como los de Reino Unido, Italia o Alemania, entre otros.
"Calma y paciencia"
Preguntado cómo recibía esos reproches de Trump, Sánchez dijo que "con calma y paciencia, y una cierta normalidad también, porque, al fin y al cabo, cuando uno se aleja un poco de este tipo de declaraciones, lo que ve es que las relaciones entre Estados Unidos y España son unas relaciones en lo social, en lo cultural, en lo económico y también en lo político, muy, muy positivas".
De hecho, la tesis del Gobierno es que el enfado de Trump con Sánchez tiene que ver con el hecho de que el presidente del Gobierno fue el primero que se opuso al ataque a Irán y antes al "genocidio de Gaza" que, finalmente, otros países europeos siguieron con distinta intensidad.
Sánchez lanzó el "no a la guerra" el pasado mes de febrero porque, según ha explicado reiteradamente, supone violar la legalidad internacional, hace saltar por los aires la vía multilateral y, además, ni siquiera ha sido eficaz para acabar con el régimen de los ayatolás en Irán.
Esa posición contra la guerra y de enfrentamiento con Trump dio un respiro político y demoscópico a Sánchez hace unos meses.
Moncloa considera que desde el punto de vista electoral es una posición ganadora y con amplio apoyo ciudadano, según muestran todas las encuestas.
Por eso, el nuevo ataque de Trump este miércoles fue visto por el Gobierno sin preocupación, ya que sitúa a Sánchez como referente del multilateralismo dentro y fuera de España. La cumbre de la OTAN le salió bien desde este punto de vista, siempre según el Gobierno.
Explican fuentes del Gobierno que hasta Santiago Abascal criticó el martes a Trump, en este caso por sus ataques a la primera ministra italiana, Georgia Meloni. Añaden que, por contra, no hay tal crítica desde el PP de Feijóo.
Absentismo y bajas
Respecto al líder del PP, el Gobierno ha aprovechado sus declaraciones sobre el absentismo laboral y la propuesta para reducir la percepción de los trabajadores en situación de baja laboral para presentarle como defensor de recortes sociales.
También en este caso, Moncloa recibió tales declaraciones con la satisfacción de ver cómo Feijóo cambia la agenda hacia un terreno que le es más favorable a Sánchez que el de la corrupción y los escándalos.
"Me parece absolutamente desafortunado el equiparar las bajas laborales con el cáncer. Creo que es absolutamente desafortunado, y que también refleja la forma de pensar que se tiene cuando se habla de estas cuestiones. Y, finalmente, yo creo que también el planteamiento de todo lo que se está escuchando por parte de la oposición, y también de todo lo que se está acordando con, en este caso, con la ultraderecha en los gobiernos autonómicos, son recortes, es cercenar derechos, es recortar y poner en cuestión conquistas sociales y laborales que nos han tardado muchos años en poder lograr", aseguró Sánchez.
Y remató: "El Partido Popular, cada vez que ha podido gobernar o ha tenido la posibilidad de hacerlo, pues ha ha traído muchos recortes, en este caso, a los derechos laborales de muchísimos trabajadores y trabajadoras de nuestro país".
El otro antagonista es el juez Peinado que, según Moncloa, le sirve para sostener la tesis de la supuesta persecución judicial a la familia de Sánchez.
El presidente del Gobierno no quiso pronunciarse este miércoles sobre la decisión del juez de retirar el pasaporte a Begoña Gómez.
Pero el Gobierno sostiene que no hay ninguna justificación para esa medida cautelar, porque es inexplicable que la esposa del presidente pueda fugarse de la Justicia, más aún con este en el ejercicio de su cargo. Y recuerdan que Craxi, citado por Peinado como ejemplo, se fugó para eludir la acción de la Justicia cuando llevaba más de siete años fuera del cargo.
Estas polémicas decisiones de Peinado son utilizadas por Moncloa como respuesta a otros casos judiciales que afectan al Gobierno.