El presidente estadounidense Trump participa en una ceremonia de entrega de la Medalla de Honor Espacial del Congreso. Reuters
América Trump evalúa ceder terreno del parque natural de Yosemite a una empresa privada desatando una oleada de protestasGrupos de conservación sostienen que sienta un peligroso precedente comercial al fragmentar los espacios naturales protegidos del país.
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V.Yusty Publicada 30 agosto 2026 06:30h Las clavesLas claves Generado con IA
La Administración del presidente Donald Trump evalúa un acuerdo que cedería una parte del Parque Nacional Yosemite, en California, a una empresa inmobiliaria para conectar un proyecto comercial privado con una ruta clave del parque, lo que ha desatado una ola de protestas.
Funcionarios del Gobierno Trump han estado presionando discretamente al Servicio de Parques Nacionales para que se ceda una franja de terreno dentro de Yosemite a una empresa operada por la firma de inversión y desarrollo inmobiliario Kingsbarn Realty Capital, con sede en Nevada, según documentos citados por el medio NOTUS.
La propuesta busca que el Servicio de Parques ceda el terreno de propiedad federal —o los derechos sobre el mismo en forma de servidumbre de paso— y reciba a cambio un terreno de igual valor en algún lugar de California aún por determinar.
En concreto, la empresa pretende construir una carretera que conecte una propiedad adyacente al parque en el Bosque Nacional Stanislaus con una vía de servicio dentro de Yosemite, lo que proporcionaría un acceso único a una de las emblemáticas arboledas de secuoyas milenarias de Yosemite.
El plan ha provocado una ola de críticas tanto de legisladores californianos como de grupos conservacionistas que advierten que el acuerdo propuesto sentaría un precedente peligroso.
La ONG ambientalista Sierra Club tildó el acuerdo de "traición a la herencia pública" y recordó que la protección de Yosemite se remonta a 1864, cuando Abraham Lincoln firmó su resguardo original.
Grupos de conservación sostienen que sienta un peligroso precedente comercial al fragmentar los espacios naturales protegidos del país.
El senador demócrata por California Alex Padilla dijo en sus redes sociales que los parques nacionales “no pertenecen a los amigos ni a los aliados políticos de Trump” y que luchará para garantizar que permanezcan al servicio del pueblo.
“Los proyectos deben elegirse por sus méritos, no por las conexiones del solicitante con altos funcionarios de la Administración Trump”, apuntó el legislador en un comunicado.
Por su parte, el senador Adam Schiff, también demócrata, recordó que los tribunales ya anularon un proyecto una vez y que volverá a los tribunales de ser necesario para proteger a Yosemite, al que calificó como “una de las maravillas naturales de California”.
El Departamento del Interior, del que depende el Servicio de Parques Nacionales, reconoció en un comunicado al periódico Los Angeles Times que se está considerando el acuerdo para la adquisición del terreno, pero negó cualquier influencia indebida por parte de la Casa Blanca.