El presidente impulsa un helipuerto, un gran salón de baile, una nueva imagen para la piscina reflectante de Lincoln y un arco del triunfo en el National Mall
Regala esta noticia Añádenos en Google Obras en la Casa Blanca. (AFP)Corresponsal. Washington
03/07/2026 a las 16:48h.El lunes por la noche, cuando se acercaba ya el 250 aniversario de Estados Unidos, Donald Trump difundió una imagen que mostraba una enorme águila ... dorada, de alas abiertas, colocada sobre el icónico balcón de columnas de la residencia presidencial. La presentó como «un regalo dorado a la Casa Blanca en el año de su 250 aniversario».
"A Golden Gift to the White House for its 250th Birthday Year!" - President Donald J. Trump 🇺🇸 pic.twitter.com/XV2sk6smcf
— The White House (@WhiteHouse) June 30, 2026
La Casa Blanca, ya cubierta de oropeles por Trump, se ha convertido en un verdadero recinto de obras. En el jardín sur, tras una valla que apenas deja ver los trabajos, avanza la construcción de un helipuerto permanente para el helicóptero Marine One, una instalación inédita en los jardines presidenciales que se financia en parte con una donación de cinco millones de dólares (4,3 millones de euros) de Lockheed Martin. La razón dada es técnica porque los nuevos helicópteros presidenciales pueden quemar el césped por la potencia de sus motores.
Al otro lado del edificio, Trump ordenó derribar el Ala Este para levantar un gran salón de baile de unos 8.300 metros cuadrados, con capacidad prevista para cerca de mil invitados. El proyecto fue anunciado inicialmente como una obra privada de 200 millones de dólares (175 millones de euros), después elevada a 400 millones de dólares (350 millones de euros). Pero el contrato sin concurso adjudicado a la empresa Clark Construction puede alcanzar los 500 millones de dólares (438 millones de euros). La Casa Blanca sostiene que la residencia ejecutiva puede contratar de ese modo y que la intervención responde también a necesidades de seguridad.
Batalla judicial por las obras
La demolición y el proyecto han abierto una batalla judicial. El Fideicomiso Nacional para la Preservación Histórica, una organización dedicada a la protección del patrimonio, denunció que la Administración eliminó una parte histórica del complejo sin completar las revisiones patrimoniales y ambientales exigibles ni obtener autorización del Congreso. Un juez federal ordenó inicialmente parar la obra, pero el Ejecutivo recurrió y los trabajos han podido continuar mientras se dirime el caso.
Trump ha extendido ese afán transformador, propio de un promotor inmobiliario, más allá de la verja presidencial. Ordenó revestir de azul la gran pileta de agua reflectante del monumento a Lincoln, que se extiende hacia el obelisco de Washington, porque el gris original le parecía apagado. La obra, de más de 16 millones de dólares (14 millones de euros), pretendía darle un tono «azul bandera americana», pero a los pocos días el agua comenzó a teñirse de verde oscuro por la proliferación de algas y parte del revestimiento empezó a desprenderse. La Administración atribuyó después parte de los daños a actos de vandalismo y anunció una nueva reparación.
centro de las artes Kennedy, hasta que un juez intervino y se lo impidió.“I am pleased to announce that TODAY my Administration officially filed the presentation and plans to the highly respected Commission of Fine Arts for what will be the GREATEST and MOST BEAUTIFUL Triumphal Arch, anywhere in the World. This will be a wonderful addition to the… pic.twitter.com/2CkiLuvn9z
— The White House (@WhiteHouse) April 10, 2026
En ese paisaje de obras, la conmemoración nacional de este 4 de julio adquiere también la forma de un proyecto personal del presidente que más ha intervenido sobre la imagen física de la nación.
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