Editorial
Trump necesita salvar la caraEl presidente de EE UU se muestra consciente del obstáculo que supone Israel para su compromiso con una salida negociada a la guerra con Irán
Regala esta noticia Añádenos en Google 03/06/2026 a las 02:00h.Lo más relevante de la áspera conversación mantenida la tarde del lunes entre Donald Trump y Benjamín Netanyahu es el momento en que se produce. ... El estrecho de Ormuz, por el que antes del 28 de febrero transitaba el 20% del comercio mundial de hidrocarburos, lleva más de noventa días sometido a la voluntad de Irán, que pronto descubrió la ventaja que le proporcionaba la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel sin agresión previa. Más de 1.500 cargueros y unos 20.000 tripulantes siguen atrapados en la zona, y las alternativas dispuestas tanto por los países productores de crudo, gas y fertilizantes como por los grandes destinatarios del suministro del golfo Pérsico -consumo de reservas, rutas terrestres, nuevos proveedores mucho más caros- más pronto que tarde se verán incapaces de atender la demanda. Reabrir Ormuz es prioritario para el mundo y el principal objetivo de las interminables negociaciones que mantienen estadounidenses e iraníes para salir del atolladero.
El lunes Israel puso en la mira los suburbios chiíes de Beirut, feudo de Hezbolá. Irán declaró suspendido el diálogo y Trump cogió el teléfono. Creyó necesario trasladar a los mercados que sigue comprometido con la salida negociada. Su conversación con el 'premier' israelí, lo confirmado y lo que parece muy verosímil, retrata a un presidente débil, intranquilo por el obstáculo que supone su gran aliado en Oriente Medio y que aspira a salvar la cara ante el descontento de sus conciudadanos, opuestos en su mayoría a la guerra porque la padecen en sus bolsillos.
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