El presidente Dondald Trump tras su comparecencia ante los medios. Saul Loeb. Reuters.
EEUU Trump pone en riesgo su tregua con Xi tras utilizar a China para enfangar el sistema electoral en la antesala de las 'midterms'Anuncia la desclasificación de documentos que no son concluyentes y llama a la aprobación de la ley de reforma electoral tumbada por el Senado.
Más información: Trump dinamita la seguridad del sistema electoral y retoma el bulo del fraude en las elecciones de 2020, acusando a China.
Luis Ezcurra de Alburquerque Publicada 17 julio 2026 19:44h Las clavesLas claves Generado con IA
El presidente Donald Trump compareció anoche ante las cámaras de televisión en horario de máxima audiencia para señalar a China como culpable de amañar las elecciones de 2020. Anunció que la Casa Blanca haría públicos documentos que probarían la vulnerabilidad del sistema electoral y pidió a los ciudadanos que llamaran a sus representantes exigiendo la aprobación de la ley de reforma electoral.
Trump enfangó con sus denuncias el sistema electoral estadounidense y culpó a China de la derrota en las elecciones de 2020. Las declaraciones se producen en medio de los peores índices de popularidad del presidente y a menos de cuatro meses de unas elecciones de medio término que las encuestas vaticinan como desfavorables para su partido.
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino Lin Jian reaccionó a las acusaciones de Trump tildándolas de "completa falsedad" y "pura invención". Agregó que su país "no tiene ningún interés ni ha interferido nunca en las elecciones de Estados Unidos” y pidió a Washington que deje de usar a China como pretexto en su campaña electoral.
Trump y sus contradicciones: vota por correo en Florida pese a su cruzada durante una década contra este "fraude" electoralLin Jian evitó responder si las declaraciones de Trump podrían tener implicaciones para la visita del presidente Xi Jinping prevista para finales de septiembre. Se limitó a reclamar que Washington "deje de difamar a China sin fundamento" y a pedir su contribución para normalizar la relación bilateral.
El presidente anunció a principios de la semana en la red Truth Social que este jueves, a las nueve de la noche, hablaría a la nación. En seguida se desataron los rumores acerca del contenido de sus declaraciones.
El mensaje no especificaba sobre qué tema pensaba hablar. Consultada por varios medios, la Casa Blanca se limitó a remitir a ese mismo post sin ofrecer información adicional sobre el motivo o el contenido previsto. Llegó a decir que se trataría un 'popurrí' de asuntos.
Trump alimentó la incertidumbre: en una entrevista con el presentador de radio Hugh Hewitt, declaró que sería "solo un discurso, como muchos de mis discursos". Mientras, la Casa Blanca anticipaba que el presidente iba a contar "una noticia realmente grande". Muchos medios asumieron que se trataba de novedades importantes sobre la guerra de Irán.
El presidente Xi Jinping y el presidente Donald Trump durante su visita a Pekín en mayo. Foto publicada por el presidente Trump. Truth Social.
Pero el miércoles, la CNN adelantó que el presidente dedicaría la parte central de su intervención a presentar "nuevos descubrimientos sobre la seguridad de las elecciones estadounidenses".
Dos fuentes anónimas señalaron a la cadena que Trump hablaría de los problemas de seguridad de las máquinas de votación y de la posible injerencia de potencias extranjeras. El fantasma del amaño de los resultados de 2020 volvía a flotar sobre la escena electoral estadounidense.
Demostración de funcionamiento de una máquina de votación. Imagen de archivo. Brian Snyder. Reuters.
Apenas unas horas antes de que se emitiera el programa, Al Jazeera y Axios confirmaron que la intervención incluiría acusaciones contra China y menciones a la vulnerabilidad de las máquinas empleadas en el registro y recuento de votos.
A raíz de esas informaciones, las principales cadenas de televisión renunciaron a divulgar el mensaje presidencial. ABC y NBCresolvieron no emitir la comparecencia en abierto. CBS y CNNoptaron por presentarla en canales secundarios y sujeta a comentarios de sus analistas políticos.
El prestigioso comentarista político de la CNN, John King, apareció en pantalla una hora antes del discurso para explicar a los espectadores por qué su cadena no emitía la intervención. Apeló al "historial de este presidente de declaraciones engañosas y, en algunos casos, simplemente falsas".
No es frecuente que las grandes cadenas se nieguen a incorporar el mensaje presidencial a sus emisiones de mayor audiencia. Sin embargo, hay precedentes: ABC, CBS o NBCya optaron por no transmitir un discurso del presidente Joe Biden en 2022 por considerarlo demasiado político.
Cuadro de monitores de la Casa Blanca durante el discurso del presidente. ABC y NBC no transmiten la señal. Kylie Cooper. Reuters.
La Primera Enmienda de la Constitución de EEUU protege la "discrecionalidad editorial" de los medios para decidir qué contenido emiten o dejan de emitir. No obstante, Trump calificó en su discurso a las cadenas que no emitían el programa como "fake news". Las acusó de formar un complot para esconder la verdad y amenazó con retirar sus licencias de emisión.
Durante cinco largos minutos, Trump se dedicó al habitual despliegue triunfalista de los logros de su Administración. Sin solución de continuidad, anunció que esa misma noche se desclasificaban documentos que prueban la injerencia china en las elecciones que perdió en 2020 y la vulnerabilidad de las máquinas de votación que "están expuestas a ser jaqueadas o manipuladas".
Pero, sobre todo, pidió a los ciudadanos que llamaran a sus representantes políticos exigiéndoles que aprobaran la SAVE America Act, la ley que exige una prueba documental fotográfica para votar en las elecciones federales. La norma fue aprobada en la Cámara de Representantes, pero no pasó el trámite del Senado, donde algunos parlamentarios republicanos se oponen a su aprobación.
Las reacciones de los medios
La reacción general de los medios fue relegar la noticia y los comentarios a un segundo plano. El New York Times la publicó en un lugar al que no suelen llegar los lectores. Tampoco abría la página de la sección nacional ni se mostraba en la sección de opinión. Wall Street Journal la llevaba a portada, pero con poca presencia y sin fotografía.
En general, los medios han destacado que el discurso no reveló nada nuevo y que los documentos que se han desclasificado no sirven para demostrar la participación china alterando los resultados. La denuncia de fraude en las elecciones de 2020 es uno de los asuntos favoritos del presidente y dio pie al asalto del Capitolio perpetrado el 6 de enero de 2021.
La comunidad de Inteligencia estadounidense ha sostenido de manera consistente que ningún actor extranjero alteró los totales de votos, falsificó papeletas o modificó el resultado de las elecciones de 2020. Esta conclusión fue presentada a Donald Trump en enero de 2021 sin que la objetara.
En cuanto a la capacidad de manipulación de las máquinas de votación, la documentación desclasificada hace referencia al caso de Venezuela. La CIA señaló que el gobierno chavista tuvo "cierta capacidad" técnica para manipular sistemas de votación electrónica dentro del país. En ningún caso esa situación supone que el mismo riesgo podía deducirse para las máquinas estadounidenses.
El senador demócrata Mark Warner, vicepresidente del Comité de Inteligencia del Senado, afirmó que las nuevas publicaciones no modifican las conclusiones fundamentales de investigaciones previas ya publicadas. Reiteró que las agencias nunca hallaron pruebas de que un gobierno extranjero alterara las máquinas de votación o los resultados electorales.
EEUU, el país donde se vota sin DNI: por qué el plan de Trump de exigir identificaciones en las elecciones indigna a sus rivalesLos medios son unánimes a la hora de interpretar el objetivo del mensaje presidencial: no fue meramente informativo, sino claramente instrumental. Trump planteó un escenario binario en el que o el congreso aprueba la reforma electoral o se reserva el derecho a deslegitimar el resultado de las elecciones de medio término.
Traslada toda la presión sobre los senadores republicanos que temen enfrentarse a un escenario de crisis institucional. El discurso del jueves es mucho más que una resurrección deliberada del "bulo del fraude electoral de 2020". Es un órdago a los cuatro senadores díscolos que rompen su gran mayoría en el Senado.
Trump, además, dejó claro que la solución al problema es muy sencilla: "Solo hay que aprobar la ley", dijo. "¡Es tan fácil! Si no lo hacen es porque quieren engañar. Es la única forma de que ganen las elecciones", añadió.