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Trump quiere albergar una base militar en el futuro arco de triunfo de Washington

Trump quiere albergar una base militar en el futuro arco de triunfo de Washington
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El presidente afirma que en el imponente monumento, criticado por historiadores, arquitectos y veteranos de guerra, habrá francotiradores, drones y un arsenal
Trump quiere albergar una base militar en el futuro arco de triunfo de Washington

El presidente afirma que en el imponente monumento, criticado por historiadores, arquitectos y veteranos de guerra, habrá francotiradores, drones y un arsenal

Regala esta noticia Añádenos en Google Montaje gráfico del arco de triunfo diseñado por Trump. (RR SS)

M. Pérez

20/09/2026 a las 20:11h.

Donald Trump anunció este domingo que el controvertido arco del triunfo que pretende construir en Washington albergará un «complejo militar de primer nivel». El presidente ... de Estados Unidos no solo quiere ponerse a la altura de las otras 59 grandes ciudades del mundo que tienen un monumento de estas características, sino superar a todas. Su proyecto contempla una imponente construcción de 76 metros de altura en cuyo interior haya cabida para una base de drones, instalaciones para francotiradores e incluso un arsenal donde guardar munición.

La precisión es importante. Si en realidad ha habido una petición así desde el Pentágono o el Estado Mayor, Trump puede imprimir a su fastuoso proyecto el sello de 'seguridad nacional'' y allanar el camino para materializarlo, incluso en el caso de que se produzcan demandas judiciales. La misma maniobra la ha hecho con el famoso y muy polémico salón de baile de la Casa Blanca, cuya contrucción justifica por la seguridad del país. ¿Cómo? Las obras aproevchan a renovar el antiguo búnker subterráneo destinado a proteger al presidente, la cúpula militar y otros altos cargos en caso de emergencia. De hecho, el propio presidente ha argumentado que lo importante de su proyecto es el refugio subterráneo, no el lujoso salón superior de 400 metros cuadrados.

Trump está muy orgulloso de su futuro arco de triunfo. Washington carece de un monumento así para ensalzar el fervor patriótico y las victorias militares de su país. «Ahora lo tendrá y será de lejos el más grandioso de todos», remacha. La instalación estará rematada por estatuas doradas, su color favorito, con predominio de las águilas.

En principio, lo impulso como parte de los fastos del 250º aniversario de Estados Unidos, pero ha terminado transformado aparentemente en un exceso arquitectónico. Algunos lo han comparado con aquel montaje falso de la Casa Blanca que mostraba el rostro del presidente esculpido en el monte Rushmore. La función original del arco, según constaba en el expediente de la Comisión Nacional de Planificación de la Capital, era abrir un nuevo «destino turístico» en la ciudad. El equipamiento constaba de una plataforma de observación en lo más alto para que los visitantes tuvieran una gran vista de Washington y su área monumental. Ahora, esa gran terraza servirá para el despegue de drones.

Las críticas llueven por todos lados. Arquitectos e historiadores afirman que la ubicación elegida, frente al Cementerio Nacional de Arlington, el solemne camposanto militar de EE UU, dificultará la vista sobre éste y el Monumento a Lincoln, dadas las imponentes dimensiones del arco. Un grupo de veteranos de Vietnam también ha presentado una denuncia para detener la construcción.

Las dudas se extienden al sector aéreo, que ha mostrado su preocupación por el hecho de que el arco está cerca del aeropuerto Reagan, uno de los de mayor tránsito de EE UU. La capital es una de las áreas del país con mayor saturación de aviones. A las aerolíneas comerciales se añaden los vuelos particulares del Gobierno, aquellos de carácter turistico y decenas de rutas militares, entre ellas las correspondientes a entrenamientos con helicópteros de combate.

La Administración Federal de Aviación ha pedido que el arco esté coronado por una gran llama para advertir a los pilotos de su existencia, aunque eso no resuelve otro conflicto: ¿Cómo es posible lanzar drones al aire en un pasillo aeroportuario en el que operan 46 compañías y hay casi 12.000 vuelos mensuales?

Otro factor que no convence es que el proyecto de Trump ubica un arsenal de munición en mitad de Washington, con los peligros consiguientes para la población. Y además, muchos de los críticos se preguntan: ¿Para qué quiere el presidente una nueva base militar en una metrópoli donde si algo abunda son los cuarteles, sedes y academias del ejército?

La Administración, pese a todo, se muestra inamovible. Su horizonte es iniciar la construcción el próximo mes de noviembre, aunque un tribunal ha advertido ya al presidente que evite hacer lo mismo que con la demolición de una parte de la Casa Blanca para habilitar el salón del baile; es decir, que proteja el carácter histórico del lugar.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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