El expresidente iraní Hasán Rohaní durante una visita a las instalaciones nucleares en 2019. Efe
Oriente Próximo Trump quiere los 450 kilos de uranio de Irán: un aeródromo, excavadoras y mil soldados en la mayor operación de comandosEl inquilino de la Casa Blanca se compromete a llevar a cabo "ataques puntuales" contra las instalaciones nucleares de Irán para evitar que el régimen desarrolle un arma atómica.
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Álvaro Escalonilla Publicada 3 abril 2026 02:51hLas claves nuevo Generado con IA
Donald Trump aseguró el miércoles que la guerra en Irán acabaría "muy pronto", sin fijar una fecha concreta para emprender la retirada, pero aclaró que Estados Unidos se reservará el derecho de realizar "ataques puntuales" contra las instalaciones nucleares iraníes en el futuro para evitar que el régimen desarrolle un arma atómica.
"No tendrán un arma nuclear porque ahora son incapaces de eso, y entonces me iré, y me llevaré a todos conmigo, y si es necesario volveremos para hacer ataques puntuales", subrayó Trump en conversación con la agencia Reuters. "Yo tenía un objetivo: no tendrán un arma nuclear, y ese objetivo se ha cumplido", había declarado unas horas antes desde el Despacho Oval.
En paralelo, Trump afirmó a través de su plataforma Truth Social que Teherán había solicitado un alto el fuego. Petición que considerará siempre y cuando el régimen facilite la reapertura del estrecho de Ormuz, de vital interés para el comercio internacional.
"El nuevo presidente del régimen iraní, mucho menos radicalizado y mucho más inteligente que sus predecesores, ¡acaba de pedir a Estados Unidos de América un ALTO EL FUEGO!", escribió Trump. "Lo consideraremos cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado. Hasta entonces, estamos reduciendo a Irán a la nada o, como dicen, ¡de vuelta a la Edad de Piedra!".
Una imagen satelital muestra la instalación de enriquecimiento de Isfahán, en Irán. Reuters
Fue, sin embargo, el propio Trump quien ordenó a su vicepresidente J. D. Vance que hiciera saber en privado a los países que actúan de intermediarios en las negociaciones con Irán que Estados Unidos estaba abierto a declarar un alto el fuego siempre que Teherán cumpliera ciertas exigencias, según Reuters.
El jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchi, que había dejado claro la víspera que los suyos no se conformarán con una tregua, sino con el cese definitivo de las hostilidades, desmintió este miércoles la versión de Trump, que tachó de "falsa y carente de fundamento".
Trump dice que Irán ha propuesto un alto el fuego: "Lo consideraremos cuando el estrecho de Ormuz esté abierto"Descartado el ambicioso objetivo de cambiar el régimen —objetivo que Trump, sin embargo, dice haber cumplido con creces—, el inquilino de la Casa Blanca centra su atención en los 450 kg de uranio que Irán conserva enriquecido a un 60% de pureza, a un paso del 90% necesario para emplearlo con fines militares, y que se suelen guardar en cilindros similares a tanques de buceo.
A mediados de marzo, el propio Trump reconoció en Fox News que Estados Unidos no estaba "centrado" en recuperar las reservas de uranio enriquecido. "Por ahora, estamos centrados en destrozar sus misiles y sus drones". Una semana después, sin embargo, Trump pidió al Pentágono que trazara un plan para incautar el uranio enriquecido de Irán, según The Washington Post y The Wall Street Journal.
La misión exigiría, según la información del Post, el traslado por aire de soldados y de equipo pesado para apoyar la excavación y la recuperación del material radiactivo, y la construcción de una pista de aterrizaje. Christine Wormuth, secretaria del Ejército durante la presidencia de Joe Biden, calcula que realizar esta operación sólo en Isfahán requeriría con facilidad 1.000 efectivos.
"Estoy segura de que los iraníes han reflexionado sobre todo esto y tratarán de hacer que sea lo más difícil posible llevar a cabo esta operación con rapidez", explica Wormuth a la agencia Associated Press. "Así que me imagino que será un esfuerzo bastante meticuloso bajar al subsuelo, orientarse, tratar de discernir... cuáles son las bombonas reales, cuáles pueden ser señuelos, para intentar evitar trampas explosivas".
Contradicciones
"El cambio constante de los objetivos respecto al uranio altamente enriquecido de Irán subraya que no existe una solución militar a la amenaza de proliferación iraní", subraya Kelsey Davenport, directora de Política de No Proliferación de la Asociación para el Control de Armamentos.
"Cuando esta guerra termine, Irán conservará materiales y conocimientos relevantes para fabricar una bomba. ¿Cómo planea Estados Unidos abordar ese riesgo cuando su credibilidad está por los suelos?”, se pregunta la especialista.
Los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) no han podido verificar el material nuclear iraní desde junio del año pasado. Fue entonces cuando Estados Unidos atacó con bombas antibúnker las instalaciones de Fordo, Isfahán y Natanz en el marco de la operación Martillo de Medianoche.
La campaña militar coordinada con Israel infligió daños significativos a su programa nuclear. Lo retrasó de forma considerable, según la evaluación de los expertos, pero sin llegar a desmantelarlo, como había avanzado Trump.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, estima que la mitad de las reservas de uranio enriquecido iraníes permanecen almacenadas en los túneles subterráneos del complejo de Isfahán, aunque la falta de inspecciones impide saber a ciencia cierta su paradero.
El diplomático argentino advirtió el año pasado que Irán tendría la capacidad de construir una decena de bombas nucleares en caso de que el régimen decidiera militarizar su programa nuclear, y es que Teherán alega que la naturaleza de su proyecto siempre fue pacífica.
El desaparecido líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, emitió hace más de dos décadas una fetua en contra del desarrollo de armas atómicas. Sin embargo, la operación Furia Épica puede haber forzado un cambio de calado en el seno del régimen.
La radicalización de la República Islámica, menos dependiente de la ideología de los clérigos y más necesitada de la fuerza de los Guardianes de la Revolución, hace pensar a los analistas que el nuevo liderazgo iraní, con Mojtaba Jamenei a la cabeza, tendrá más interés en desarrollar armas nucleares como herramienta de disuasión para evitar futuros ataques.
El presidente estadounidense Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca este martes. Reuters
La gran incógnita es saber hasta dónde está dispuesto a llegar Trump para sustraer el uranio que Irán necesita para desarrollar el arma nuclear. El mandatario estadounidense prepara el terreno para anunciar un alto el fuego, pero mantiene un amplio despliegue militar en Oriente Próximo.
Tiene en su mano la capacidad de desplegar tropas sobre el terreno, de llevar a cabo una operación de película para sustraer el uranio enriquecido. Es algo que las tropas estadounidenses y las fuerzas israelíes llevan ensayando durante años.