El presidente de EE UU podría anunciar a finales de esta misma semana la medida que cuenta con la posición en contra del sector y de algunos republicanos
Regala esta noticia Añádenos en Google El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. (Reuters/Elizabeth Frantz)C. P. S.
24/09/2026 Actualizado a las 10:13h.Donald Trump quiere frenar cuanto antes la escalada de precios que sufre el diésel y su Gobierno prepara un plan para prohibir sus ... durante 90 días pese a las divisiones que la iniciativa suscita en el sector petrolero y dentro del propio Gobierno. Según avanzó ayer el portal internacional Politico, esta iniciativa, que se aprobaría «en los próximos días», buscaría atajar la crisis que sufre este combustible en el país debido a su escasez por el conflicto en Irán, aunque todavía no es seguro que se lleve finalmente a cabo ya que, según las mismas fuentes, habría serias diferencias al respecto dentro de la propia administración republicana. Esta prohibición, además, tendría un gran componente electoral, ya que se presenta a poco más de un mes de la celebración de los comicios de medio mandato.
La prohibición para exportar gasóleo provocaría a corto plazo una caída de los precios en los Estados del centro de EE UU, ya que su primera consecuencia sería que los buques que lo transportan a Europa o Asia se darían la vuelta y su producción se centraría en el mercado estadounidense, aumentando la oferta y reduciendo los precios. Pero este aumento de la producción llevaría a las refinerías a ajustar la producción en respuesta a la pérdida de un importante mercado de exportación, lo que provocaría un incremento de los precios.
Si Trump aprueba esta media, sería la primera restricción a las exportaciones de energía de EE UU desde que Barack Obama levantó en 2015 la prohibición que llevaba décadas vigente sobre las exportaciones de petróleo.
«Todo se desmorona, tenemos que hacer algo»
Los productores estadounidenses de combustible se han opuesto a este veto advirtiendo de que cualquier beneficio a corto plazo se vería contrarrestado por el encarecimiento posterior de los combustibles, incluido el queroseno, recoge Europa Press.
Los expertos reconocen que la factura energética caería en algunas regiones del país gracias a que el fuel de exportación iría a parar, finalmente, a los consumidores nacionales. Sin embargo, los fabricantes ajustarían a la baja los volúmenes de producción por la pérdida de la demanda extranjera, reduciendo la oferta futura.