El principio de acuerdo es un primer paso que desbloquearía Ormuz y otorgaría dos meses para dilucidar cuestiones espinosas como el programa nuclear, pero Teherán rebaja el optimismo
Regala esta noticia Añádenos en Google Donald Trump en una reunión previa. (Reuters) 29/05/2026 a las 18:40h.Donald Trump se reúne en la Sala de Crisis de la Casa Blanca con la plana mayor de su Ejecutivo para tomar una decisión sobre ... el memorando de entendimiento aparentemente acordado con Irán y que, al menos en Estados Unidos, está pendiente solo de su firma. Es la condición que Teherán exige para dar oficialmente la opinión de su líder supremo, Mojtaba Jamenei. «No se dará ningún paso antes de que la otra parte actúe», ha declarado Mohammad Baqer Ghalibaf, negociador jefe de los ayatolás, extendiendo el suspense sobre la postura del régimen, que ha jugado al despiste: siempre ha contradicho a Washington cuando sus líderes han afirmado que el pacto estaba cerca.
Armas nucleares, jamás
En este alzado de la voz en el ciberespacio también ha participado el presidente estadounidense antes de dar comienzo a la reunión. «Irán debe comprometerse a no tener jamás un arma nuclear ni una bomba. El estrecho de Ormuz debe abrirse de inmediato, sin peajes, para el libre tránsito marítimo en ambas direcciones», ha escrito en Truth, consciente de que esos dos son los principales escollos para un acuerdo.
Trump ha avanzado algunas de sus exigencias. «Todas las minas acuáticas, si las hay, serán desactivadas. Y los barcos atrapados en el estrecho debido a nuestro asombroso e inédito bloqueo naval, que ahora se levantará, podrán comenzar el proceso de 'regresar a casa'», ha afirmado en tono triunfante. Por otro lado, se ha referido al uranio enriquecido por Irán: «El material enriquecido, a veces denominado «polvo nuclear», que se encuentra enterrado a gran profundidad bajo montañas prácticamente derrumbadas por el potente ataque de nuestro bombardero B-2 hace 11 meses, será desenterrado por Estados Unidos (que, según se ha acordado, es el único país, junto con China, con la capacidad mecánica para hacerlo), en estrecha coordinación con la República Islámica de Irán y el Organismo Internacional de Energía Atómica, y destruido».
De momento, esos son los objetivos del mandatario republicano, que ahora tiene en sus manos rubricar la propuesta estadounidense para que Teherán pueda revisarla y decidir si se suma a la misma o no. La agencia de noticias iraní Fars ha arrojado un jarro de agua fría afirmando que las declaraciones de Trump son «una mezcla de verdad y mentiras». Entre las últimas destaca, precisamente, lo relativo a Ormuz: «Trump afirmó que Irán estaba obligado a abrir el estrecho de Ormuz sin peaje, a pesar de que tal cláusula no figura en el texto del acuerdo», sentencia. Todas las posibilidades continúan abiertas.
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