Lunes, 25 de mayo de 2026 Lun 25/05/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Tu ropa de deporte no es tan saludable: el peligro de sus 'químicos eternos'

Tu ropa de deporte no es tan saludable: el peligro de sus 'químicos eternos'
Artículo Completo 1,014 palabras
Chubasqueros, pantalones antimanchas, botas de monte... Los expertos alertan de la presencia de PFAS en estas prendas y Europa estudia poner límites
Tu ropa de deporte no es tan saludable: el peligro de sus 'químicos eternos'

Chubasqueros, pantalones antimanchas, botas de monte... Los expertos alertan de la presencia de PFAS en estas prendas y Europa estudia poner límites

Escucha el artículo. 5 min

Escucha el artículo. 5 min

Regala esta noticia Añádenos en Google (Adobe Stock)

Julia Fernández

25/05/2026 Actualizado a las 17:47h.

Tu ropa de deporte puede que sea menos saludable de lo que piensas. Está diseñada para que te ejercites con comodidad, te proteja en determinados ... ambientes, te veas, incluso, favorecido... pero (siempre hay uno) tiene ciertas sustancias a las que se está mirando ahora mismo con lupa. No es un delirio quimiofóbico, es una realidad. Se trata de los llamados PFAS o componentes perfluorados. La Unión Europea lleva desde principios de año estudiando cómo ponerles freno en su reglamento REACH (Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de Sustancias Químicas), diseñado para proteger la salud humana y el medio ambiente.

«Esta familia de compuestos se caracteriza por tener múltiples enlaces carbono flúor, lo que les da mucha resistencia a las temperaturas y la degradación. Además, son moléculas que tienen una parte soluble en agua y otra no», explica Joaquim Rovira, profesor de toxicología del departamento de Ciencias Médicas Básicas de la Universidad Rovira i Virgili. Estas propiedades «son útiles en la industria textil como repelentes del agua en ropa de montaña o textiles del hogar, pero también como antimanchas ya que puede repeler el aceite en los uniformes de trabajo», precisa.

Aparentemente, esto es muy útil cuando hacemos deportes al aire libre. Es lo que nos permite, por ejemplo, que podamos salir a andar en bici y no volver calados hasta los huesos por el sirimiri. Entonces, ¿donde está el lado oscuro? «En que son sustancias muy persistentes y disruptores endocrinos, alteran el normal funcionamiento de nuestras hormonas», contesta Nicolás Olea, médico, profesor emérito de la Universidad de Granada y uno de los mayores expertos de este área en España.

Se les llama 'químicos eternos' porque «persisten a lo largo del tiempo en la naturaleza y el cuerpo»

Celia Ojeda

Doctora en Biología y miembro de Greenpeace

Y están vinculadas con un mayor riesgo de sufrir determinadas enfermedades, entre ellas, el cáncer. La agencia internacional de la ONU para la investigación de esta enfermedad «considera el PFOA como cancerígeno grupo 1 –en tumores de próstata, riñon y testículo– y el PFOS como probable cancerígeno» señala Rovira, ambos son los primeros PFA que se usaron y, por tanto, también hay más información y más estudios sobre ellos que permiten hacer estas afirmaciones.

En tu plato

A esta familia de sustancias se las conoce también como los 'químicos eternos' por su durabilidad. «Persisten a lo largo del tiempo en el medio ambiente y en nuestro cuerpo, no se descomponen», destaca Celia Ojeda, doctora en biología y responsable del área de Biodiversidad de Greenpeace. De hecho, «estos compuestos ya están en la sangre de la mayoría de nosotros. Hay informes que indican que el 99% de la población tienen PFOA o PFOS. Aquí, en Tarragona, hemos hecho estudios con 60 madres embarazadas que confirmaron que todas ellas presentaban estas sustancias en sangre, y entre el 60-70% era transferido al bebé», añade el profesor de la Universidad Rovira i Virgili.

– ¿Y todo esto llega por el chubasquero que usamos para correr o por las botas de monte?

Rovira: La vía dérmica es una ruta poco estudiada, no sería la principal vía de exposición. Obviamente, el contacto entre ropa y zonas donde la piel es más fina o entornos con mayor humedad como las mucosas de las zonas íntimas puede aumentar su absorción.

– Cuál es la autopista por la que los PFAS llegan a nuestro cuerpo?

– La vía principal sería la ingestión oral a través de alimentos contaminados.

Y aquí la ropa también juega un papel. «Los químicos pueden liberarse del tejido y ser absorbidos a través de la piel, pero también los podemos inhalar a través de las fibras y en los menores entran por la boca cuando los chupan o los muerden», señala Ojeda. También ocurre que como «se liberan durante la fabricación de las prendas y sus lavados», los PFAS acaban «en las aguas residuales –no los filtran las depuradoras– y llegan finalmente a los ecosistemas acuáticos». De ahí, a nuestro plato. Ojo también a los recipientes, tanto los de envasado como los de cocinado. Hay sartenes que los usaban para ser antiadherentes y, si te fijas, muchas ya advierten de que son libres de estas sustancias.

¿Cómo sé que mi ropa tiene estos 'químicos permanentes'?

Saber si tu ropa técnica tiene PFAS no es tan sencillo como mirar la étiqueta. Ninguna te va a decir si los contiene. «Aquí no pasa como con los alimentos, en cuyo etiquetado sí figuran los ingredientes. Solo lo podemos saber a través de la funcionalidad de la prenda en cuestion», indica el profesor de toxicología Joaquim Rovira.

Pero no todo los chubasqueros, por poner un ejemplo, usan PFAS. Cada vez hay más prendas con acabados hidrófugos alternativos. Y estas sí que son fáciles de reconocer porque suelen promocionarse como tal. También es el futuro porque mientras la UE estudia como poner freno a las sustancias perfluoradas, ya hay países que han prohibido comercializar e importar prendas que los usen. En Francia, entró en vigor el 1 de enero, Dinarmarca lo tiene previsto en verano y varios estados de EE UU tienen una normativa restrictiva. En Texas, se ha abierto una investigación este mes de abril a la firma Lululemon por usarlos... cuando decían que no.

comentarios Reportar un error
Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir