Jueves, 09 de abril de 2026 Jue 09/04/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

¿Un brutal asesinato en familia o una legítima defensa ante el allanamiento y ataque de un vecino enfurecido?

¿Un brutal asesinato en familia o una legítima defensa ante el allanamiento y ataque de un vecino enfurecido?
Artículo Completo 1,078 palabras
Las imágenes de la detención en el crimen de Benimàmet (Valencia) y la actitud de los tres encarcelados al llegar la policía frente al testimonio de la madre del fallecido

Ampliar

Momento de la detención del presunto autor de las cuchilladas, acompañado de su madre, también encarcelada como coautora. LP ¿Un brutal asesinato en familia o una legítima defensa ante el allanamiento y ataque de un vecino enfurecido?

Las imágenes de la detención en el crimen de Benimàmet (Valencia) y la actitud de los tres encarcelados al llegar la policía frente al testimonio de la madre del fallecido

Ignacio Cabanes

Valencia

Jueves, 9 de abril 2026, 09:38

... instruye el caso del crimen de Juan Carlos Martínez García, el hombre de 59 años acuchillado y golpeado con un bate de béisbol hasta la muerte en una finca de Benimàmet (Valencia) el pasado 22 de febrero, se inclina por lo primero y por ello mantiene en prisión provisional a los tres detenidos: un matrimonio rumano y su hijo George Aurelian.

ambos progenitores participaron activamente en el crimen, la madre golpeándole con el bate en la cabeza y el padre sujetándole de las muñecas. De ahí que se les considere a los tres coautores.

La principal prueba que los incrimina es el testimonio de la madre del fallecido. La mujer, de 87 años, asegura que subió a la casa al escuchar gritos y golpes, instantes después de que su hijo hubiera subido a pedirles que pararan de hacer ruido. Ella trató de quitarle la idea, pero Juan Carlos le respondió: «Si no subo ahora van a estar toda la vida igual».

Así, según ha declarado esta testigo en el Juzgado 19 de Valencia encargado del caso, desde el rellano vio la puerta entreabierta y a su hijo tendido ya en el suelo ensangrentado. La octogenaria, visiblemente afectada en su declaración, volvió a insistir en que los tres acusados estaban encima de su hijo, y que cuando les pidió que pararan, la madre –que era la que portaba el bate de béisbol en la mano– le cerró la puerta en las narices.

Las llamadas al 112

Una de las claves va a ser establecer la cronología minuto a minuto de lo que pasó esa tarde en esta finca de Valencia. Como ya adelantó Las Provincias, constan tres llamadas al teléfono de Emergencias 112 de los propios acusados –dos del autor de las cuchilladas y una de su madre–, en las que solicitan de forma insistente que envíen urgentemente una ambulancia al número 14 de la calle Gabarda de Benimàmet.

Aunque ninguno de los tres acusados ha declarado todavía para dar una explicación sobre lo sucedido –tanto en la Policía como ante el juez se acogieron a su derecho a no declarar–, su versión de los hechos, que se desprende de las manifestaciones espontáneas que realizaron a los primeros agentes que llegaron al domicilio y en su conversación con los operadores de Emergencias, habla de una posible legítima defensa.

«Ha venido el vecino de abajo y me ha amenazado», esgrime Melita, la madre también presa como coautora del crimen, a los agentes que le apuntan a ella y a su hijo con las pistolas reglamentarias y una táser. «Me ha pegado en la cabeza y mi hijo se ha puesto nervioso», añade una vez los policías ya han engrilletado a su hijo como principal sospechoso.

La grabación con la cámara que portan los agentes evidencia la distinta actitud de los tres presuntos homicidas. Por un lado está la madre, que sale a la puerta y está en todo momento hablando con ellos. Por otro, el hijo, totalmente ido y sin articular palabra alguna sentado en el salón, quien no opone resistencia al ser detenido. Y el padre, enfermo de diálisis, al que encuentran tumbado en la cama y tapado con una manta, como si nada fuera con él. Pero al que también engrilletan al presentar manchas de sangre.

Un trozo de dedo en el cubo de la basura

Los vestigios hallados por la Policía Nacional en la casa reflejan que la familia arrestada por el crimen tuvo tiempo de recoger y preparar parcialmente el escenario del homicidio antes de la llegada de los primeros agentes. El cuchillo ensangrentado, presunta arma homicida, fue encontrado en el fregadero de la cocina, mientras que el bate de béisbol, también utilizado como arma, estaba en el dormitorio principal donde estaba acostado el padre, como se observa en el vídeo.

De igual modo, los agentes de la policía científica también localizaron un trozo de dedo de la víctima en el cubo de la basura, junto a restos de un plato de comida roto. Pese a la brutalidad del crimen, estos restos apoyarían la tesis de las defensas, y es que el vecino allanó la vivienda de forma violenta y tiró la comida al suelo cuando les recriminaba de forma airada por los ruidos y presuntamente agredía a la madre. Está claro que la agresión fue dentro del domicilio de sus vecinos.

Lo que no encaja respecto a la versión que dio la detenida a los policías es que el cuchillo lo trajera de casa su vecino -era de su cubertería-, sino que más bien pudo cogerlo de la mesa. El presunto autor de las cuchilladas tenía a su vez una herida incisa de dos centímetros en la mano izquierda, lesión compatible con haber repelido un ataque con arma blanca. Si es suficiente para ser considerada una legítima defensa o la desproporción es tan notable que no cabe ninguna eximente, un jurado popular deberá dirimirlo. Otros aspectos importantes serán el informe de imputabilidad sobre el estado mental en el que se encontraba George Aurelian B. en el momento en el que asestó las cuchilladas a su vecino y establecer el grado de participación de sus padres.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir