"¿Qué pasa, qué pasa? Que no tenemos casa", "no es un piso chulo, es un puto zulo", "rentista culpable, Gobierno responsable".
Convocadas por los Sindicatos de Inquilinas en Madrid y otras 53 ciudades de España a lo largo del finde de semana, decenas de miles de personas han salido a la calle para exigir una transformación radical del modelo de vivienda: "Contratos indefinidos, bajada de alquileres, expropiación a fondos buitre y fin de todos los desahucios". Para lograrlo piden que se organice "de forma inmediata" una huelga general que pare el país.
Las manifestaciones, que se han desarrollado de forma pacífica excepto en Valencia, donde ha habido cargas policiales al término de la protesta, llegan un día después de que el Congreso de los Diputados tumbara los dos decretos de vivienda presentados por el Gobierno y en medio de un incremento de la presión para que Pedro Sánchez adelante las elecciones generales.
Si la decisión del presidente del Gobierno sobre si convocar comicios o no depende del éxito de las convocatorias, las calles no parece que vayan a sacarlo de dudas. En Madrid se han manifestado 70.000 personas según Delegación del Gobierno y 500.000 según los convocantes. Sirva como ejemplo de la dimensión de la protesta, las cifras de la del sábado anterior en Madrid, convocada bajo el lema "Ni una Maricarmen más" tras el desahucio de la anciana de 87 años que dio inicio a las movilizaciones: 25.000 según Delegación y 300.000 según los asistentes.
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- Redacción: EL MUNDO
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- Redacción: PALOMA H. MATELLANO Madrid
El dato, en cualquier caso, está lejos de históricas manifestaciones como los 8M de 2028 y 2019 (170.00 y 375.000 según Delegación del Gobierno) y las Mareas Blancas por la Sanidad Pública de noviembre de 2022 (200.000) y febrero de 2023 (250.000).
Sandra, de 30 años, que aún vive con sus padres igual que su hermano, de 27. José Luis, de 76, ex funcionario de un ministerio y con el problema de la vivienda resuelto hace años, quien acude por sus tres hijos, todos sin casa. O Gonzalo, que vive en la zona de Pacífico con su mujer y dos hijos pequeños y paga 1.800 euros de alquiler. Es el perfil de tres de las personas que se han manifestado en Madrid, donde la convocatoria ha partido a las 12.00 horas desde cuatro puntos distintos de la ciudad (Atocha, Plaza de España, Glorieta de Emilio Castelar y Hospital Princesa) para finalmente confluir las cuatro columnas sobre las 14.00 horas en la Plaza de Cibeles.
"Estamos aquí porque es una causa justa. Nosotros hemos pasado de todo a esta altura de la vida. Hemos tenido dinero, nos hemos arruinado. Hemos alquilado pisos justamente y ahora estamos de inquilinos de un señor que es contrario a mis ideas pero que nos alquila a un precio que podíamos pagar. Esto no va de ideología, va de decencia personal", decían José Luis (82 años) y Carmen (80), quienes pagan 1.100 euros por un piso en el barrio de Argüelles.
El matrimonio jubilado seguía la marcha que partía de Plaza de España tras la pancarta "Hacia la huelga general", el lema que bajo el que se han desarrollado todas las manifestaciones.
"Hemos hecho más que el gobierno por la vivienda. No hay vuelta atrás. Hemos conseguido una victoria sindical histórica que parecía imposible", decía Alicia del Río, una de las portavoces del Sindicato de Inquilinas, al término de la marcha en Madrid, en la que ha llamado la atención la ausencia de banderas comunistas o marxistas como sí se habían visto en la acampada de Sol.
"Hemos conseguido que un gobierno progresista que en ocho años no había hecho nada por la vivienda incluya un decreto por la vivienda demostrando que el poder popular trabaja más y mejor que los que se sientan en el Congreso", añadían la portavoz del Sindicato mientras los manifestantes gritaban "¡huelga general, huelga general!" y consultaban en sus móviles si se podía convocar una huelga sin motivación laboral.
No muy lejos, en una esquina de la plaza, frente al Cuartel General del Ejército de Tierra, se producía una estampa especialmente impactante dado el motivo de la protesta: una persona completamente envuelta en una manta dormía en un banco. Quienes bajaban hacia Cibeles en la columna de Plaza de España no podían evitar girar la cabeza hacia él/ella al verlo.
Como no podía ser de otro modo, a la manifestaciones han asistido muchos jóvenes, especialmente afectados por las dificultades que sufren para acceder a la vivienda. Como Ana, malagueña de 29 años y vecina del barrio madrileño de Delicias, quien paga 1.400 euros por un piso de dos habitaciones: "Desde que llegué a Madrid he ido prácticamente a piso por año. He intentando que sean todos por la misma zona pero así no hay forma de echar raíces o de tener un proyecto de vida con mi pareja".
"Las elecciones el presidente las va a hacer en el momento que a él mejor le convenga", decía José Luis, de 76 años, sobre la posibilidad de que Pedro Sánchez adelante los comicios generales y que así pueda canalizar el malestar de los manifestantes con los partidos que han tumbado los dos decretos aprobados por el Consejo de Ministros.
"Si está analizando que es un momento bueno porque cree que los votantes de la izquierda se va a sumar al PSOE se equivoca. Va a beneficiar a la izquierda que está a la izquierda del PSOE, que de momento está desorganizada", añade José Luis, quien se identifica como votante de izquierdas sin precisar más. "Y creo que estos movimientos sociales hay que escucharlos. Creo que el PP no ha leído bien el momento actual y ha cometido el error de no aprobar los decretos".
Altercados en Valencia al término de la protesta.Kai ForsterlingEfeAltercados en Valencia
Miles de manifestantes -más de 6.000, según Delegación del Gobierno- han acudido al llamamiento del Sindicato de Inquilinas en Valencia, que ha acabado con altercados. A las 11:00 horas estaban convocados en la Porta de La Mar y recorrieron los 600 metros que separan ese punto de la ciudad del Palau de les Arts Reina Sofia, donde se celebra el congreso de inversión inmobiliaria Real Estate Summit 2026, con figuras destacadas del sector como Toni Nadal, Albert Rivera o Juan Ramón Rallo.
Con gritos de 'vergüenza", y acompañados por representantes de los principales sindicatos, la columna de manifestantes alcanzó el Palau, rompió el cordón policial con lanzamientos de vallas y algunas personas accederán al Palau, lo que provocó que la Policía Nacional disparara al aire pelotas de goma. Nueve agentes de la Policía han resultado heridos y ha habido cinco detenidos.
Tras disolverse la concentración, han comenzado las críticas a la delegación de Gobierno. «Las imágenes de la Policía Nacional cargando contra manifestantes con porras y gas pimienta son lamentables. También había familias con niños y niñas, gente que solo quería hacer oír su voz. La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, tiene que decidir si está con los manifestantes o con los especuladores a los que la policía defendía de esta forma tan violenta y desproporcionada. Una convención inmobiliaria blindada tras un cordón antidisturbios, mientras fuera hay quien reclama poder pagar un alquiler, lo dice todo sobre las prioridades de quien manda. Exigimos que se aclare quién ordenó la carga y con qué criterio", ha reclamado la portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de Valencia, Papi Robles, informa Inma Lidón.
Cataluña, sin manifestación por las lluvias
Las entidades convocantes de la manifestación a favor de la vivienda prevista para este sábado por la tarde en Barcelona y L'Hospitalet de Llobregat han decidido suspender la protesta debido a las adversas condiciones meteorológicas.
El Sindicat de Llogateres ha asegurado en un mensaje en sus redes sociales que cambia la fecha de la manifestación para el próximo lunes, 5 de octubre, que tendrá lugar en la plaza Urquinaona de Barcelona.
Cabecera de la protesta en San Sebastián.Juan HerreroEfePaís Vasco, "contra el negocio de la vivienda"
Cientos de personas se han manifestado este sábado en San Sebastián y en Vitoria (en Bilbao hay una convocada para el domingo) "contra el negocio de la vivienda", convocadas por la central abertzale LAB y otros colectivos sociales.
Baleares: "Fuera rentistas de nuestros barrios"
Alrededor de 3.000 personas, según la Policía Nacional, se han manifestado esta mañana por el centro de Palma reivindicando la vivienda como derecho y con pancartas pidiendo una huelga general, en plena alerta por lluvias.
Con gritos de "ni gente sin casas, ni casas sin gente", "fuera fondos buitre", "fuera rentistas de nuestros barrios", y pancartas contra 'Junts, traidor, Puigdemont a Waterloo', "hacia la huelga general", "la casa no se vende, se defiende" y "no es normal que por cada habitante haya 20 turistas consumiendo agua y recursos", los manifestantes han caminado por Palma bajo una ligera chovizna.
Una manifestante hace sonar unas llaves en la protesta en Santa Cruz de Tenerife.Ángel Medina G.EfeCanarias: "Ni casas sin gente ni gente sin casas"
Decenas de personas han salido este sábado a las calles de las islas para protestar por la crisis de la vivienda, sumándose así a la convocatoria estatal encaminada a promover una "huelga general" en todo el país. En Santa Cruz de Tenerife y en Las Palmas de Gran Canaria, los manifestantes, que han retrasado unos minutos su salida, han clamado con caceroladas y pancartas por que la vivienda "sea un derecho y no un negocio".
"Acabemos con el negocio de la vivienda. Ni casas sin gente ni gente sin casas", se podía leer en la cabecera de la manifestación que comenzaba en Plaza de La Feria, en la capital grancanaria, donde decenas de personas comenzaban a concentrarse a partir de las 11.00 horas ante el "hartazgo" social por no obtener respuesta institucional a un derecho "fundamental": el acceso a una vivienda "digna".
Cantabria, contra el negocio de la vivienda
Más de 2.000 personas, según la Delegación del Gobierno, han salido a la calle en Santander para reclamar que la vivienda deje de ser un negocio y la convocatoria de una huelga general.
Durante la marcha, encabezada por una pancarta con el lema "Acabemos con el negocio de la vivienda. Hacia la huelga general", los manifestantes han coreado consignas como "el rentismo no es un trabajo", "los inversores son los invasores" o "Gobierno progresista cómplice rentistas", y por una huelga general y de inquilinos.
Andalucía: se levanta la acampada de Cádiz
El Sindicato de Inquilinas de Cádiz ha anunciado este sábado que trabajará para impulsar una huelga general a nivel nacional tras la manifestación celebrada en la capital gaditana en defensa del derecho a la vivienda, que, según los organizadores, ha reunido a unas 10.000 personas.
La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Cádiz, María Peñalver, ha explicado por otra parte que la acampada que durante algo más de una semana se ha mantenido en la plaza del Palillero va a ser levantada.