Nueve años después de los atentados yihadistas del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils, el homenaje ha abandonado La Rambla por primera vez en casi una década -la conocida calle está completamente patas arriba por las obras de mejora- para desplazarse hasta la plaza de Sant Jaume, entre el Ayuntamiento y la Generalitat. Allí se han dado cita afectados, familiares, autoridades y asociaciones en un sobrio homenaje institucional, sin parlamentos políticos durante un breve acto y con todo el foco para las víctimas.
Cuando ha terminado, eso sí, se ha producido un pequeña refriega entre Vox y un grupo de independentistas que increpaban a sus dirigentes.
El acto ha empezado con un parlamento, una actuación musical y un minuto de silencio para las víctimas. "La memoria no es solo recordar lo que pasó, sino decidir cómo cuidarnos, acompañarnos y seguir caminando juntos", ha asegurado la conductora del acto, la poetisa Fatima Saheb, quien ha pedido seguir recordando "la importancia de la vida, la convivencia y el respeto" en el único discurso pronunciado en el homenaje.
Al homenaje han asistido la consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto Gómez, así como representantes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Entre otros, estaban el comisario jefe de los Mossos d'Esquadra, Miquel Esquius; el jefe de la Guardia Civil en Cataluña, Pedro Antonio Pizarro, y el jefe de los Bombers de Barcelona, Sebastià Massagué.
También han asistido el tercer teniente de alcalde de Barcelona y responsable de Seguridad, Albert Batlle; la primera teniente de alcalde de Barcelona, Laia Bonet; el presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera; el presidente de Junts en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Martí; el presidente del grupo de PSC en el Parlament, Ferran Pedret; el secretario general del PP de Catalunya, Juan Fernández; el diputado de Vox en el Parlament Joan Garriga, y la ex presidenta del Parlament, Laura Borràs.
Barcelona rinde un emocionado homenaje a las víctimas en el noveno aniversario del 17AEL MUNDOPese a los esfuerzos por desvincular el acto de cualquier atisbo político, al otro lado de la plaza se ha ubicado un grupo de manifestantes independentistas -convocados por la ANC y menos numeroso que en ocasiones anteriores- pero con las mismas pancartas de cada año en las que se podía leer 'Estado asesino', 'Basta de verdugos' y 'Estado español cómplice'.
Al término del homenaje, han sido varios los asistentes que han hecho declaraciones a los medios congregados en el mismo lugar. Por parte de Vox, han tomado la palabra el diputado en el Parlament, Joan Garriga, y el líder municipal, Gonzalo de Oro. Ha sido entonces cuando los integrantes del grupo independentista han empezado a abuchear y a insultar a ambos (Garriga, terrorista", por ejemplo) mientras atendían a las cámaras.
Luego, Garriga se ha dirigido hacia donde se encontraban en una refriega que, pese a dejar algún momento de tensión, pronto ha sido disuelta por parte de los Mossos. El portavoz de Vox ha rechazado que lo ocurrido respondiese a una "supuesta provocación" y ha añadido que su presencia en el acto tenía un único objetivo: "Recordar y honrar a las víctimas, y señalar la inacción de los responsables". "El separatismo lleva demasiado tiempo anteponiendo la división a los intereses de los catalanes", ha añadido.
Cabe recordar en este sentido que en el plano político, el independentismo sigue agitando la teoría de la conspiración -sin ninguna prueba casi una década después- y han pedido al Congreso que admita que hubo "negligencias en la gestión de la información" por parte del CNI. Una reclamación que hoy mismo ha verbalizado la dirigente de Junts, Pilar Calvo, en otra atención a los medios tras el homenaje.