El estudio, en el que participan también la UMA y el IBIMA, identifica una diana terapéutica para frenar el impacto del trauma temprano gracias a futuros tratamientos farmacológicos
Regala esta noticia Añádenos en Google En la imagen, el investigador malagueño José Muñoz Martín. (SUR) 16/06/2026 a las 00:31h.José Muñoz Martín tiene apenas 28 años, estudió Bioquímica en la Universidad de Málaga (UMA), realizó un Máster en Biología Celular y actualmente realiza su ... tesis doctoral en un área innovadora: cómo el estrés en la infancia afecta a las neuronas en la etapa adulta. Bajo el paraguas de este programa de doctorado, se le ofreció la posibilidad de realizar una estancia de investigación en Estados Unidos, nada más y nada menos que a las órdenes del doctor Ari Kaffman, psiquiatra de la Universidad de Yale (New Haven, en el estado de Connecticut, Estados Unidos), uno de los mayores expertos mundiales «en modelos animales de estrés temprano» que trabaja, por ejemplo, con veteranos de guerra. Allí pasó nueve meses, un periodo que le sirvió para vincular el trauma en la infancia con la existencia de ansiedad, depresión o problemas mentales durante la adultez.
Estancia
Como investigador colaborador en Yale, Muñoz Martín ha intervenido en este trabajo conjunto en el que participan la UMA y el IBIMA Plataforma BIONAND, instituciones que costearon su estancia mediante sus respectivos planes de becas de movilidad. «Así pude incorporarme a un grupo en Yale alineado con lo que hacemos en la UMA dentro del grupo de Neurobiología del Estrés —liderado por Margarita Pérez Martín y Carmen Pedraza—», explica el bioquímico. Este equipo se integra a su vez en el grupo de Neuroinmunología y Neuroinflamación del IBIMA, codirigido por Guillermo Estivill. A todos les agradece el apoyo.
La estancia en New Haven, y en una universidad del prestigio de la de Yale, fundada en 1701 y perteneciente a la Ivy League, se prolongó desde octubre de 2024 a junio de 2025. «La investigación consiste en ver cómo el estrés en la infancia afecta en las células cerebrales y, en concreto, a una célula llamada microglía, que tiene diferentes funciones y, durante el desarrollo es muy importante, dado que se encarga de eliminar las sinapsis que no son funcionales en el cerebro», explica.
El estrés reduce en el cerebro infantil unas «tijeras moleculares» llamadas TREM2, lo que impide limpiar las conexiones inservibles y altera los circuitos
¿Qué son las sinapsis? «Las neuronas se comunican a través de las sinapsis, son los puentes por los que se producen los contactos de comunicación entre ellas y, claro, los circuitos cerebrales están formados por un montón de esas neuronas conectadas entre sí», reseña el investigador.
De esta forma, ¿qué ocurre si hay estrés en la infancia? Disminuye la función de la célula conocida como microglía y, por tanto, «no se pueden eliminar esas sinapsis y la conectividad a largo plazo se afecta, dando lugar a consecuencias como problemas de salud mental, la ansiedad y la depresión» en la edad adulta.
En la imagen, muestra un cerebro de ratón. (SUR)«Las personas que han sufrido estrés o tienen unas experiencias traumáticas durante la infancia tienen más posibilidades de desarrollar un problema de salud mental a lo largo de su vida, sobre todo en la etapa adulta». Lo que intentó su equipo fue trasladar esto «a un modelo experimental en animales», ratones transgénicos, que «poseen los mismos tipos celulares que los humanos y las mismas estructuras cerebrales y comportamientos», subraya. Con ello se busca entender a las personas.
Microglía
La microglía usa el receptor conocido como TREM2, que «actúa como unas tijeras de podar» para eliminar las sinapsis. Es capaz de identificar las que no son funcionales y que se van a eliminar. El estrés «disminuye la expresión de estas tijeras moleculares y esas sinapsis no se van a poder eliminar, con lo cual están impidiendo el correcto desarrollo de los circuitos cerebrales», precisa.
La pregunta clave, dice el investigador, es la siguiente: «¿Qué pasa si, a pesar del estrés, aumentamos la concentración del receptor?». «Pudimos ver que este receptor está involucrado en esa eliminación de las sinapsis no funcionales y, a largo plazo, vemos que esos ratones tienen mejor comportamiento a nivel de memoria, tienen las sinapsis con una forma y tamaño adecuados cuando maduran, observamos también mejoras en la conectividad, con lo cual estamos viendo todo el proceso de desarrollo cerebral desde la infancia a la edad adulta, con la conducta incluida», reseña,
«Una infancia equilibrada, en la que existen los juegos y el cuidado, va a mejorar el desarrollo cerebral y la salud mental»
Dicho de otro modo, «el receptor TREM2 nos da pistas sobre cuáles podrían ser los mecanismos celulares involucrados en los problemas de conectividad, que, a su vez, podría estar relacionada con la ansiedad y la depresión a largo plazo».
Esta investigación fue publicada en la revista 'Brain, Behavior and Immunity.
Enriquecimiento
«También vimos que someter a esos ratones a un enriquecimiento funcional, poner en la jaula más material para hacer nido y juguetes, a pesar del estrés que tenían, producía mejoras en la conectividad», dice, con lo que «una infancia equilibrada, en la que existen los juegos y el cuidado, va a mejorar el desarrollo cerebral y la salud mental».
Asimismo, publicó un segundo artículo en la revista eNeuro con relación a otra investigación en la que colaboró, el conocido como Proyecto crianza. «Esta investigación consiste en eliminar el material para hacer nido de la crianza de las madres con las crías. Así, las madres tienen menos recursos para proteger a las crías. Lo que hicimos fue investigar cómo se rompe ese comportamiento maternal con las crías y observamos que el estrés también afecta a las madre, y eso aumenta la hormona del estrés en las crías», concluye.
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