Lunes, 16 de marzo de 2026 Lun 16/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Política

Un paso crucial para el futuro de la derecha: el PP se sacude el miedo a Vox

Un paso crucial para el futuro de la derecha: el PP se sacude el miedo a Vox
Artículo Completo 1,029 palabras
El dirigente castellanoleonés frena la inercia de Abascal. Las urnas hablan claro: a los 'populares' les toca gobernar, y a Vox, "acompañar" Leer

Y las «nueces» de Alfonso Fernández Mañueco aplacaron el «ruido» de Vox. El PP logra en Castilla y León una victoria clara y doble. Clara porque sube cuatro puntos con respecto a 2022, y doble porque logra frenar la fuerte tendencia alcista de Vox. La formación de Santiago Abascal -que también ha ejercido esta vez de candidato de facto- no ha conseguido consumar su asalto al umbral psicológico del 20% -ni siquiera franquea el 19%- y apenas sube un punto con respecto a 2022 en su primer feudo electoral.

Los resultados de Castilla y León posponen los planes de Vox para sustituir al PP, porque el mandato de los castellanos y leoneses es claro y meridiano: si el viejo adagio taurino dice que «los de valor a mandar, y los de arte a acompañar», las urnas del 15-M replicaron ayer que los populares, a mandar y Vox, a acompañar. O sea, a desbloquear las investiduras autonómicas y, más importante aún, la gobernabilidad de cada legislatura.

No cabe otra conclusión cuando el PP casi duplica en votos a Vox y le saca nada menos que 17 puntos, tres más que en 2022. Son datos que permiten colegir que estas elecciones suponen un paso determinante para el futuro de la derecha, por cuanto fijan y confirman un statu quo en el que el PP desempeña inequívocamente el papel de hermano mayor de un Vox que no es capaz de jugar en las grandes ligas que comienzan a partir del 20%. Y que ha recibido un mensaje claro de las urnas: debe adoptar un papel subordinado o secundario y llegar a acuerdos autonómicos con los populares.

Elecciones Castilla y León 2026

Elecciones Castilla y León 2026 Hemiciclo

Por eso Alberto Núñez Feijóo cerró la campaña asegurando que el 15-M sería «clave para toda una década». Y por eso sale reforzado de este envite, porque planteó las elecciones de Castilla y León como el primer asalto de su nueva estrategia: «Teníamos que pasar de un escenario de Vox contra el bipartidismo a otro en el que se visualizara que somos el PP y Vox contra Sánchez».

Alberto Núñez Feijóo y su equipo felicitan a Alfonso Fernández Mañueco tras su victoria el 15-M.TAREKPP

La clave fue el documento marco para las negociaciones autonómicas que presentó el PP hace tres semanas, en el vértice de la campaña castellano leonesa. Si éste era el primer examen de la nueva estrategia del PP para con Vox, a Génova le ha salido bien, porque hace un mes la formación de Abascal rozaba el 25% en los sondeos internos y ahora ha quedado más de seis puntos por debajo de esa cima demoscópica.

El nuevo enfoque de convivencia y conllevanza con Vox ha surtido efecto para el PP a la hora de acortarle la rienda electoral a su rival. En ese documento, Génova asume que el centro de gravedad social se ha desplazado hacia la derecha en los grandes temas que enarbola Abascal, como la inmigración o las políticas climáticas, pero también en fiscalidad, vivienda o conciliación. Por eso los populares han subrayado esas coincidencias, para escenificar ante el electorado que, si no hay acuerdos ya en Extremadura y Aragón no es porque Feijóo abomine de su rival ultra, sino porque éste prioriza depredar al PP antes que entenderse, como reclaman los electores.

Elecciones Castilla y León 2026

Buscar Elecciones Castilla y León 2026 Mapa

Pero no sólo eso ha influido en el asalto fallido de Vox al terreno del PP. También las peleas internas del partido -sobre todo con Ortega Smith y, en Murcia, con el cese fulminante de Antelo- y el apoyo berroqueño a Trump, que se lanzó a la guerra en Irán sin el aval de la legalidad internacional. Pero lo que más ha pesado en el ánimo de los electores a la hora de neutralizar el subidón de Vox ha sido el bloqueo en Extremadura y en Aragón.

Así lo constatan los análisis cualitativos de las principales casas de análisis sociológico consultadas por este diario y así lo aseguran fuentes de Génova. «Su decisión de bloquear un gobierno de centroderecha en Extremadura le ha hecho daño. En estos momentos los partidos del bloque que votaron en contra de María Guardiola suben mucho menos que el Partido Popular», añaden.

Los datos son claros. El PP duplica en votos a Vox y triplica la distancia con respecto al PSOE. «Frente al ruido, al panorama negativo y gris que veían otros partidos, nuestra tierra ha elegido certezas», dijo Mañueco anoche, en su discurso de celebración de la victoria, desde su Salamanca natal, antes de aclarar que «no» pactará el Gobierno «con el sanchismo». Y Miguel Tellado, número dos de Feijóo, añadio que «éstos son unos resultados que hacen un llamamiento a ambas fuerzas para llegar a acuerdos y dar gobiernos sólidos», añadió.

Hay optimismo en el PP sobre las negociaciones con Vox. En Génova creen que al partido de Abascal no le queda otra que atenerse al encargo de las urnas. «Los ciudadanos han hablado y lo han hecho alto y claro: quieren un Gobierno liderado por el PP», incidió Mañueco, en un mensaje nada velado hacia Carlos Pollán, candidato de la extrema derecha.

Hay que recordar que, en su primera entrevista de precampaña, con este diario, Mañueco puso una línea roja: sólo llegará a un acuerdo con Vox si implica un acuerdo para cuatro años. Con cuatro Presupuestos.

Otro dato relevante: el PP sube 4,06 puntos y Ciudadanos pierde 4,15. «El centro es todo nuestro. Nadie de centro puede votar el PSOE. Amnistía, corrupción, indultos y machismo impiden el voto del centro», aseguran fuentes del equipo directo de Feijóo. «¿Cuántas elecciones autonómicas tiene que perder el PSOE para que cambie de políticas y de políticos?», rematan.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
Compartir