Las víctimas, que tenían 15 años cuando sufrieron las agresiones, denunciaron los hechos al verse una de ellas obligada a convivir con el agresor
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de archivo de la entrada a los juzgados de Málaga. (SUR) 29/06/2026 a las 00:36h.Una de las menores rompió su silencio y confesó a su prima que su tío político había abusado de ella. Tras escucharla, la otra adolescente ... se abrió y reveló que también había sido víctima del mismo familiar. Ambas tenían 15 años cuando sufrieron las agresiones contra su indemnidad sexual y la Audiencia Provincial de Málaga ya ha dictado sentencia: según el fallo, al que SUR ha tenido acceso, el condenado tendrá que cumplir una década de prisión.
La víctima estaba acostada de lado, por lo que no vio cómo su agresor aproximaba el cuerpo a su espalda. Comenzó a abusar de ella hasta que la menor reaccionó y le dio una patada. La niña se giró y vio que el hombre únicamente vestía un calzoncillo antes de que él se marchara de la habitación.
La adolescente no quiso volver a quedarse a dormir en esa casa. Solo lo hizo una vez más, después de que su tía le pidiera que cuidara de las niñas pequeñas. De acuerdo con su versión, en esa ocasión se durmió con sus primas pequeñas y, a medianoche, vio a su tío en la puerta con el pene erecto. Asustada, cerró los ojos y se hizo la dormida.
Miedo a no ser creídas
No habló del tema hasta dos años después, cuando la otra prima —también sobrina política del procesado— le confesó en una barbacoa familiar que su tío había abusado de ella. Fue entonces cuando descubrieron que habían sufrido la misma conducta por parte del agresor. Aun así, ambas acordaron mantenerlo en secreto por miedo a no ser creídas y a provocar una ruptura familiar.
En el caso de la segunda víctima, los hechos ocurrieron en junio de 2021, cuando también contaba con 15 años. Al igual que con su prima, el procesado actuó de madrugada, mientras la niña dormía en el sofá de la casa, circunstancia que aprovechó para tumbarse tras ella y abusar de la menor.
Al mes de este episodio se lo contó a su prima. Aunque ambas quedaron en guardar silencio, al año siguiente, el padre de la segunda perjudicada se trasladó a vivir con el acusado tras separarse de su mujer. Esto obligó a la menor a pasar fines de semana alternos en el mismo domicilio que su agresor, algo a lo que ella se negaba.
Desesperada, la adolescente llamó a la otra víctima y le dijo que no podía más con la situación, ya que su familia no entendía que rechazara ir a esa casa. Fue en ese momento cuando ambas decidieron denunciar lo que habían sufrido.
La Sala ha dado la razón a las menores, ya que no se han apreciado motivaciones secundarias para que acusaran al familiar, siendo además sus relatos totalmente coherentes. Por otro lado, según ha quedado acreditado, ambas sufren una sintomatología psíquica reactiva y compatible con los abusos denunciados.
Fallo judicial
La Audiencia ha concluido que el acusado cometió dos delitos de abuso sexual a menor de 16 años, concurriendo en ambos casos las circunstancias agravantes de prevalimiento y de relación de superioridad respecto a las víctimas. Según razona el tribunal, el procesado «se aprovechó de la ventaja y facilidad que le generaba la relación familiar».
El fallo incide en que el hombre compartía con ellas los fines de semana que se quedaban a dormir, «generándose una relación de confianza y una mayor comodidad en la ejecución de los hechos, en tanto que se producían dentro del domicilio, cuando las víctimas se encontraban a solas en el lugar en el que estaban durmiendo».
Por todo ello, el tribunal ha condenado al tío político a diez años de prisión, con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena. De igual manera, el fallo incluye la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de las perjudicadas y de comunicarse con ellas por cualquier medio durante un plazo de diez años.
También ha sido inhabilitado durante 16 años para cualquier profesión u oficio, sea o no retribuido, que conlleve contacto regular y directo con menores de edad. Además, la condena contempla diez años de libertad vigilada, que se ejecutarán con posterioridad a la pena privativa de libertad. Asimismo, en concepto de responsabilidad civil, el condenado deberá indemnizar a cada una de las dos menores por los daños morales causados.
Detectar el abuso infantil:
El abuso sexual infantil es un calvario silencioso que, según el Consejo Europeo, afecta a uno de cada cinco menores: en el 85% de los casos el agresor pertenece al entorno más íntimo o familiar. Como advierten desde la Asociación Redime de Málaga, no hay una fórmula exacta para detectar este horror, pero sí una serie de indicadores inespecíficos que, pese a no ser evidentes, pueden ayudar a detectar estas situaciones.
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